El logo que fue del espacio a un cajón: el extraño concurso del diseño de la Agencia Espacial Española
El Ministerio de Ciencia convocó un concurso para la identidad visual de la entidad ubicada en Sevilla que ganaron la alianza de Cruz+Cruz y Rubio & Del Amo, pero acabó licitando un contrato a una empresa ajena sin dar explicaciones a los elegidos
Cuenta Pepe Cruz, con una mezcla de resignación e ironía, que se ha quedado con las ganas de que un logo suyo viaje a la estratosfera, pero lo cierto es que tocó el cielo con la punta de las manos. El hijo del mítico diseñador José María Cruz Novillo, con quien comparte el estudio Cruz más Cruz, se alió con Guillermo Rubio y Julián Garnés, del estudio Rubio & Del Amo, para participar en el concurso convocado por el Ministerio de Ciencia para elaborar la imagen visual de la flamante Agencia Espacial Española (AEE). Otros 74 competidores se presentaron al proceso, pero fueron ellos quienes se reunieron con la ministra Diana Morant después de ser los elegidos. "Iba a ser la primera marca española en salir de la Tierra", bromea. Pero no fue así. El pasado 4 de octubre, cuando Morant viajó a Sevilla a desvelar el logo que irá en los cohetes españoles, el logo que se destapó fue otro. Ni rastro de la flecha roja sobre la que giraba la imagen ideada por Cruz, Rubio y Garnés, pero esto es algo que ellos sólo supieron unos días antes.
Fue Garnés quien lo descubrió en una videoconferencia con el director de la agencia, Juan Carlos Cortés, designado el pasado 15 de mayo. En ese encuentro, después de intercambiar varios correos electrónicos reclamando información, el jefe de la AEE explicó al integrante de Rubio & Del Amo que la entidad había optado por otra empresa después de una licitación que se adjudicó el 25 de julio a la empresa Myway Spain. "No me dio muchas explicaciones más", cuenta en conversación con esta redacción. La nueva adjudicación se produjo más de un año después de que el concurso inicial se resolviese, en mayo de 2023, a favor de la alianza entre Cruz más Cruz y Rubio & Del Amo.
"El concurso lo gestionó la Red Española de Asociaciones de Diseño (READ) y se hizo de forma transparente y con criterios profesionales", expresa Guillermo Rubio. En el jurado había representantes del Estado, pero también diseñadores de prestigio como Pati Nuñez, premio nacional del ramo. Ellos fueron los que eligieron a los tres finalistas, premiados con 1.800 euros cada uno; y a los ganadores, que recibieron una compensación económica de 6.000 euros al entregar su portfolio. Los tres diseñadores implicados destacan la limpieza del proceso, algo que no siempre es habitual en las convocatorias públicas, y esa fue una de las razones que los llevó a lanzarse a concursar para crear el logo de los astronautas españoles. .
En medio del proceso llegaron las elecciones generales de junio de 2023, convocadas justo después de la resolución del concurso. Las comunicaciones con el Ministerio de Ciencia se fueron espaciando y empezaron las sospechas. "Pasaban las semanas y los meses, pero lo achacamos al momento político", reconoce Pepe Cruz. Después Pedro Sánchez logró ser investido presidente y volvió a elegir a Diana Morant como ministra, pero el silencio se mantuvo. "Eso ya era más raro", añade el representante de Cruz más Cruz, que cree que la "incomunicación" fue una decisión "consciente" en un momento en el que el monolito que ahora preside la sede de la AEE "ya estaría incluso en proceso de fabricación".
"En la última reunión no plantearon ninguna objeción, entregamos lo que nos pedían", relata Guillermo Rubio. Y ya no hubo más información hasta la videoconferencia con Juan Carlos Cortés. "Lo que pensamos que iba a ser una reunión de puesta al día y lanzamiento fue un jarro de agua fría tremendo", sentencia.
En todo ese tiempo desde que ganaron el concurso, Cruz más Cruz y Rubio & Del Amo no hicieron público su logo a la espera de los movimientos en la AEE. El resultado fue un logo con un coste superior (14.800 euros) que lo que había supuesto el concurso inicial para las arcas del Estado (11.400). Según ha desvelado la publicación especializada Graffica la Agencia Espacial Española ha dedicado casi 70.000 euros a esta nueva identidad visual y el acto de presentación en Sevilla celebrado a principios de octubre. Y como recuerdan los ganadores del concurso, el responsable del diseño es una empresa que, "según su web, no tiene ningún empleado", ya que trabaja con autónomos, por lo que tienen "unas condiciones laborales desconocidas".
"Si lo hiciera otro ministerio o una empresa privada... pero esto lo hace el Ministerio de Ciencia e Innovación, que es el que entrega los Premios Nacionales de Diseño", lamenta Julián Garnés. "Y el resultado es el que es", expresa sin ir más allá, ya que ninguno de los ganadores del concurso critica el nuevo diseño. Sí lo hace Pati Núñez, la primera mujer que recibió el citado galardón y miembro del jurado que resolvió a favor de Cruz más Cruz y Rubio & Del Amo. "Es un mal logo", dice tajante, mientras que la flecha roja que ganó el concurso es un logo "que te puede gustar más o menos, pero que se ha hecho con criterios profesionales".
"Lo importante aquí no es si un proyecto es mejor que el otro, sino que se ha desechado un proceso que, si no es perfecto, se aproxima bastante", zanja Garnés, que destaca los "criterios cualitativos" del concurso y la presencia de profesionales de "reputadísimo prestigio" y de la Administración en el jurado. "Reclamamos por medio de la ley de Transparencia, pero agotaron el tiempo de respuesta", añade Guillermo Rubio, que critica una actitud "un poco condescendiente" de la cúpula de la AEE. Pepe Cruz, por su parte, cree que hubo una "cierta mala fe" en el silencio de los últimos meses para impedir la reacción de los diseñadores que ganaron el concurso.
La Agencia Espacial Española, cuestionada por esta redacción, reconoce que el Ministerio de Ciencia lanzó "una primera llamada" por medio del concurso con el objetivo de "realizar la imagen institucional" del organismo. Esa "llamada" se cerró con la flecha de Cruz más Cruz y Rubio & Del Amo, "que ahora es propiedad de la AEE", pero que "en ningún momento ha sido presentado como imagen corporativa de la misma". "La actual dirección de la AEE reconoce los méritos y calidad de ese primer diseño, y comunicó a la empresa su deseo de utilizarlo en el marco de las actuaciones y misiones futuras de la AEE, pero no como logotipo oficial", afirman desde la entidad estatal. Y recuerdan que los diseñadores que ganaron el proceso recibieron "la totalidad del importe recogido en el contrato". "La AEE respeta y valora el trabajo profesional realizado tanto en un caso como en otro", sentencian.
Cuenta Pepe Cruz, con una mezcla de resignación e ironía, que se ha quedado con las ganas de que un logo suyo viaje a la estratosfera, pero lo cierto es que tocó el cielo con la punta de las manos. El hijo del mítico diseñador José María Cruz Novillo, con quien comparte el estudio Cruz más Cruz, se alió con Guillermo Rubio y Julián Garnés, del estudio Rubio & Del Amo, para participar en el concurso convocado por el Ministerio de Ciencia para elaborar la imagen visual de la flamante Agencia Espacial Española (AEE). Otros 74 competidores se presentaron al proceso, pero fueron ellos quienes se reunieron con la ministra Diana Morant después de ser los elegidos. "Iba a ser la primera marca española en salir de la Tierra", bromea. Pero no fue así. El pasado 4 de octubre, cuando Morant viajó a Sevilla a desvelar el logo que irá en los cohetes españoles, el logo que se destapó fue otro. Ni rastro de la flecha roja sobre la que giraba la imagen ideada por Cruz, Rubio y Garnés, pero esto es algo que ellos sólo supieron unos días antes.