Málaga prohíbe nuevos pisos turísticos en 43 barrios tensionados: en el Centro y el litoral, ni uno más
En estas zonas, suponen "más del 8% del parque residencial". En otras 32 barriadas prosigue la exigencia de una entrada independiente que ha tumbado, hasta ahora, la inscripción de más de 1.120 nuevos domicilios vacacionales
El Ayuntamiento de Málaga sigue adoptando medidas para acotar el negocio del alquiler turístico en una ciudad con insoportables incrementos de los precios en el mercado inmobiliario y que el próximo 9 de noviembre volverá a celebrar otra protesta contra los problemas de acceso a la vivienda. Si en junio se aprobó que estos inmuebles tenían que contar con una entrada individual, impidiendo el registro de 1.120 nuevas apartamentos turísticos, este miércoles se informó de que las restricciones a la inscripción se endurecen con su prohibición en 43 barrios de la capital.
Así lo anunció la concejala de Urbanismo, Carmen Casero, que explicó que esta limitación se aplicará a partir de noviembre tras acordarse una modificación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) que permitirá prohibir más pisos turísticos en aquellas zonas en las que actualmente suponen "más del 8% del parque residencial".
La medida afectará a un total de 43 barrios, donde un estudio, con datos hasta junio, y elaborado por Espacio Común Coop, detectó un fuerte impacto de esta fórmula de negocio inmobiliario. Destacan la zona del Centro Histórico; el litoral Este, prácticamente en su totalidad; o espacios de la costa Oeste, como calle Pacífico, La Cizaña o Guadalmar. La prohibición se mantendrá vigente "en tanto la tasa de inscripción o presión turística no decaiga" de ese 8%.
Este baremo porcentual oscila entre el 4,53 y el 8% para las barriadas en las que se permitirá la inscripción de nuevos inmuebles vacacionales, siempre y cuando dispongan de entrada y servicios independientes. La denominada Zona 2 engloba a un total de 32 zonas residenciales.
Y en la tercera área delimitada se incluyen 296 barrios en los que la tasa de registro es inferior al 4,53% del total casas familiares disponibles y se aplican las restricciones anteriores. Los 46 restantes, hasta los 417 contabilizados por el Centro Municipal de Informática (CEMI), no se consideran espacios residenciales y quedan excluidos de la posibilidad de delimitación.
"El número máximo de viviendas a autorizar en cada barrio será revisado por el Ayuntamiento de Málaga al año de la entrada en vigor de esta modificación y, posteriormente, con una periodicidad máxima de cuatro años", explicó el Consistorio.
El estudio, que ha analizado los 11.559 inmuebles de la capital malagueña dados de alta en el Registro de Turismo de Andalucía (RTA), cifra el creciente peso de unas viviendas de uso turístico (VUT) que casi el 75% de las plazas de alojamiento vacacional ofertadas en la ciudad. El 65% se concentran en los barrios del Centro, donde hay diez pisos turísticos por cada niño censado en este distrito.
El trabajo, además, remarca dos consecuencias derivadas de una implantación incontrolada de este negocio inmobiliario: la primera, "los barrios con mayor presión turística residencial pierden más número de personas y hogares"; y la segunda, los alquileres son más elevados en las zonas que "soportan una mayor presencia de VUT".
El 65% de los pisos turísticos de Málaga se concentran en la zona Centro, donde hay diez por cada niño censado en este distrito
Estos datos han concluido la necesidad de establecer limitaciones al número de viviendas turísticas basadas en la zonificación de la ciudad acordada y que establece el número máximo de viviendas que se pueden implantar.
El anuncio del Consistorio malagueño, al igual que las restricciones anunciadas en verano, se produce a pocos días de una nueva convocatoria a la ciudadanía para protestar contra la turistificación y los problemas de acceso a la vivienda para muchas capas sociales. La movilización ha sido impulsada por la plataforma Málaga para vivir con el fin de denunciar que la capital malagueña "es hoy una ciudad invivible" por "los alquileres impagables, los salarios de miseria y los barrios desmantelados".
El objetivo del colectivo para el 9N es replicar el éxito de la anterior convocatoria y poner el foco sobre el modelo turístico y las dificultades de acceso a la vivienda en un momento en el que los precios de los alquileres de la ciudad han crecido un 13% durante el último año y la adquisición de un domicilio es prohibitiva para la mayoría de la población.
Según el último CIS, este se ha convertido en el tercer problema de los españoles.
El Ayuntamiento de Málaga sigue adoptando medidas para acotar el negocio del alquiler turístico en una ciudad con insoportables incrementos de los precios en el mercado inmobiliario y que el próximo 9 de noviembre volverá a celebrar otra protesta contra los problemas de acceso a la vivienda. Si en junio se aprobó que estos inmuebles tenían que contar con una entrada individual, impidiendo el registro de 1.120 nuevas apartamentos turísticos, este miércoles se informó de que las restricciones a la inscripción se endurecen con su prohibición en 43 barrios de la capital.