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La vía de agua de la sanidad andaluza se cronifica y enturbia la solidez de Juanma Moreno
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Por encima de la vivienda y la inmigración

La vía de agua de la sanidad andaluza se cronifica y enturbia la solidez de Juanma Moreno

Los problemas del Sistema Andaluz de Salud son el segundo quebradero de cabeza más acuciante para los andaluces desde hace más de un año, sólo por detrás del paro. El cambio de consejera aún no da sus frutos y la oposición pone ahí el foco

Foto: Juanma Moreno, en una visita al hospital Virgen del Rocío de Sevilla. (Europa Press / M. J. López)
Juanma Moreno, en una visita al hospital Virgen del Rocío de Sevilla. (Europa Press / M. J. López)

Es lógico que el principal problema de los andaluces sea el paro y la falta de trabajo, como vienen reflejando de forma sistemática las distintas oleadas del barómetro del Centra. Es una consecuencia del diferencial de 5 puntos que tiene la tasa de desempleo en la comunidad (16,2%) sobre la tasa del conjunto del país (11,2%), según la última Encuesta de Población Activa. Desde hace un año, de forma inalterable, la situación de la sanidad pública aparece en el segundo lugar en la clasificación de problemas más acuciantes para los andaluces en los sondeos que elabora esta entidad dependiente de la Consejería de Presidencia. Y esto da cuenta del principal reto al que tiene que hacer frente el Gobierno de Juanma Moreno para intentar que el leve desgaste que ha detectado la encuesta en sus últimas dos oleadas no vaya a más de aquí a las elecciones autonómicas, previstas para la primavera de 2026.

En el sondeo que el Centra publicó hace justo un año, correspondiente a septiembre de 2023, la sanidad ya figuraba como el segundo asunto más preocupante para los encuestados. El 6,1% de los participantes en la investigación así lo afirmaba entonces y desde entonces el porcentaje ha crecido de forma sostenida. En diciembre de 2023, con el invierno y las enfermedades respiratorias encima, llegó al 10,2% para bajar después al 9,6% en marzo. En julio volvió a subir hasta el 11,9% y en la oleada publicada este lunes, correspondiente a septiembre, se ha quedado en el 13,6%. En un sólo año el porcentaje de andaluces que afirman que el principal problema de la comunidad es la sanidad se ha multiplicado por dos.

Esta evolución es llamativa, ya que la preocupación no ha coincidido con un momento de movilizaciones en la calle, aunque es cierto que el domingo hubo una marcha en Granada para protestar por la situación de la sanidad, con homenaje incluido al fallecido Jesús Candel, Spiriman. La sensación de colapso en la Atención Primaria es casi constante y se ha convertido en costumbre tener que esperar varios días para lograr cita en el médico de cabecera. En muchos centros de salud de la comunidad no es extraño ver colas a primera hora de la mañana, ya que muchos usuarios acuden antes del horario de apertura para conseguir una cita antes de que el facultativo que le corresponde inicie su agenda ya concertada.

La oposición mantiene el foco sobre la sanidad desde el inicio de la legislatura, una vez que la pandemia ha quedado atrás y ahora hay que sumar el problema de las listas de espera quirúrgicas. El último dato, con fecha de 30 de junio, desvela que hay 203.979 andaluces aguardando para operarse, un 0,5% menos que el 31 de diciembre de 2023. Lo llamativo es que durante este periodo ha estado funcionando un plan de choque con una inversión de unos 300 millones de euros que ha aumentado los conciertos con clínicas privadas en un intento del Gobierno andaluz por aligerar una cifra que puede convertirse en un problema político. Sobre todo si se suman los datos de las listas de espera quirúrgicas a las pruebas diagnósticas, donde la transparencia es menor.

Foto: el-cis-andaluz-ve-un-atisbo-de-recuperacion-del-psoe-pero-garantiza-la-absoluta-de-moreno

El dato del Centra llega una semana después de que las Mareas Blancas hayan denunciado ante la Fiscalía la situación de la sanidad pública andaluza y los efectos de estos atascos en las listas de espera que tienen los ciudadanos, sobre todo por los diagnósticos tardíos. Esta plataforma ha convocado para el próximo 17 de noviembre marchas en las capitales de provincia para protestar por estos retrasos. Y estas manifestaciones contarán, con total seguridad, con el apoyo de las fuerzas de la izquierda andaluza en su empeño porque este descontento se traduzca en un desgaste electoral para Juanma Moreno.

El alza de la preocupación sobre la sanidad en los barómetros del Centro de Estudios Andaluces ha coincidido con la detección de un leve desgaste para el barón popular. En las dos últimas oleadas, realizadas en junio y septiembre, el PP perdería porcentaje de votos respecto a las elecciones de junio de 2022, aunque el sondeo público garantiza en este momento la mayoría absoluta para Juanma Moreno, situada en los 55 escaños. Con este escenario, no es casualidad que en la crisis de Gobierno que el político malagueño aplicó a finales de julio hubiera un relevo al frente de la Consejería de Salud y Consumo.

Moreno decidió sustituir a Catalina García, que fue viceconsejera en la etapa de Jesús Aguirre, por Rocío Hernández, médico de Atención Primaria y gerente del distrito sanitario del Aljarafe, en Sevilla. El presidente de la Junta ya había dado orden de descabezar la cúpula del Servicio Andaluz de Salud que heredó García, quien tenía muchas esperanzas puestas en el plan de choque para reducir las listas de espera. Pero el jefe del Ejecutivo no quiso arriesgarse a esperar y cambió la cara visible de la Consejería de Salud y Consumo, apostando por un perfil de gestión, muy técnico y con nula experiencia política. Los sindicatos, que venían de una relación tormentosa con García, ya han mostrado su disconformidad por algunas de las decisiones de Hernández y en privado aseguran que el cambio no ha cuajado.

Susana Díaz ya apostó en 2017 por un perfil técnico para la sanidad andaluza en medio de una tormenta de gestión que contribuyó a su salida de la Junta en las elecciones de finales de 2018. La situación de Juanma Moreno es muy distinta a la de su antecesora, pero en San Telmo son conscientes del riesgo que supone llegar a las elecciones con el descontento sanitario latente. Sobre todo si en el barómetro del Centra figura como el segundo problema más acuciante para los encuestados por delante de asuntos que suelen copar los telediarios, como ocurre en este momento con el acceso a la vivienda o la inmigración.

Es lógico que el principal problema de los andaluces sea el paro y la falta de trabajo, como vienen reflejando de forma sistemática las distintas oleadas del barómetro del Centra. Es una consecuencia del diferencial de 5 puntos que tiene la tasa de desempleo en la comunidad (16,2%) sobre la tasa del conjunto del país (11,2%), según la última Encuesta de Población Activa. Desde hace un año, de forma inalterable, la situación de la sanidad pública aparece en el segundo lugar en la clasificación de problemas más acuciantes para los andaluces en los sondeos que elabora esta entidad dependiente de la Consejería de Presidencia. Y esto da cuenta del principal reto al que tiene que hacer frente el Gobierno de Juanma Moreno para intentar que el leve desgaste que ha detectado la encuesta en sus últimas dos oleadas no vaya a más de aquí a las elecciones autonómicas, previstas para la primavera de 2026.

Juanma Moreno