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La cultura andaluza reivindica su acento para contar su historia y hacer industria
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FORO 'ANDALUCÍA, 30 AÑOS DESPUÉS'

La cultura andaluza reivindica su acento para contar su historia y hacer industria

Los creadores ensalzan el cambio en un sector que ha mantenido una relación complicada con las administraciones, pero que ha multiplicado su presupuesto por 25 en tres décadas

Foto: Mesa debate 'Andalucía, 30 años después: la evolución social y cultural'.
Mesa debate 'Andalucía, 30 años después: la evolución social y cultural'.

La empleada del hogar de 'Médico de familia' era andaluza. Igual que el portero de 'Aquí no hay quien viva'. El acento andaluz en la ficción española estaba asociado a perfiles asociados a la precariedad, al alivio cómico. Pero Jota Linares vio cómo eso cambió cuando el director sevillano Benito Zambrano estrenó 'Solas'. "Nos enfrentamos a algo que no habíamos visto, las que salían en pantalla eran nuestras madres y nuestras abuelas", rememora este director de cine de Algodonales (Cádiz), que ve en el éxito de Zambrano un punto de inflexión. Veinte años después del estreno de 'Solas', Linares admite con satisfacción cómo los andaluces "nos hemos quitado los complejos para contar nuestra historia desde aquí".

Con este discurso empoderante, el cineasta gaditano ha analizado en el foro 'Andalucía, 30 años después' cómo ha evolucionado la cultura andaluza en estas tres décadas que han pasado desde el año de las luces que fue 1992, con la Exposición Universal de Sevilla como referente del sur. En el evento organizado por El Confidencial y la Fundación Cajasol en su sede sevillana, Linares ha compartido impresiones con Mar Reyes, diseñadora y creadora de la marca Barey Collection; Evelio Acevedo, director del Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, y Rafael Morales, presidente de la Asociación de Gestores Culturales de Andalucía (GECA).

Linares, que esconde un Javier detrás de su Jota, defiende la necesidad de "localizar aquí" las historias que cuentan los creadores andaluces, como ocurre con sus películas y con la que será su primera novela, que saldrá en otoño. Pero admite que su generación ha necesitado pasar por Madrid —o Barcelona— para poder tener ese altavoz. "Nos habían formado para ser los reyes del mundo, pero no nos contrataban ni en un McDonald's", se lamentó el director gaditano sobre la crisis financiera de la pasada década, que empujó a muchos andaluces a buscar cobijo en la capital.

A pesar de que en Andalucía la tasa de emigración es la tercera más baja del país, según dijo Francisco Ferraro en la mesa económica del foro, el fenómeno del viaje a Madrid para buscar oportunidades laborales es una constante. Puede dar cuenta de ello la cordobesa Mar Reyes, que vio cómo su marca de ropa Barey Collection dio el salto desde Madrid. Esta joven —es la única de los ponentes que no vivió la Expo 92— estudió Educación Infantil, pero está enfrascada en una marca especializada en ropa de invitada que explotó tras convertirse en viral y ahora es una de las preferidas por las 'influencers'.

Foto: Mesa debate 'Andalucía, 30 años después: la evolución económica'.

"No tengo punto de venta físico y la marca va como un tiro", reconoce Reyes, que admite que es más fácil hacer contactos en Madrid, pero no cree que sea necesario pasar por la capital para alcanzar el éxito. "Creo que en Córdoba habría tenido la misma perspectiva", insiste Reyes, que apuesta por el camino digital para seguir creciendo en la industria de la moda.

Jota Linares coincide en las ventajas que han traído la generalización de las reuniones online y el despliegue de las plataformas. Y saca pecho por el beneficio que genera el sector del cine a pesar de la "campaña de desprestigio" que ha sufrido. "Por cada euro que dan al cine español, nosotros generamos entre tres y cuatro", apunta en un discurso optimista que comparte Rafael Morales, presidente de GECA, que ensalza cómo el presupuesto de Cultura en la Junta ha pasado de nueve millones de euros en 1992 a los 236 de las últimas cuentas autonómicas. Es decir, se ha multiplicado por 25, a pesar de que sigue siendo una de las consejerías con un presupuesto más pequeño.

placeholder Rafael Morales (Asociación de Gestores Culturales de Andalucía) y Evelio Acevedo (Museo Nacional Thyssen-Bornemisza).
Rafael Morales (Asociación de Gestores Culturales de Andalucía) y Evelio Acevedo (Museo Nacional Thyssen-Bornemisza).

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Respecto al apoyo de las instituciones, Morales admite que el sistema está organizado en torno a la Junta, que es "monocliente" de los creadores culturales. Pero al mismo tiempo, ensalza la labor de las administraciones locales, que son las que "mejor tratan a la cultura", a pesar de que las competencias corresponden, sobre todo, al ministerio y a las comunidades autónomas. Evelio Acevedo, director del Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, ensalza precisamente el papel que ha tenido la Administración andaluza en la promoción de la cultura con la creación de organismos punteros, como el Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH) o el Centro de Creación Contemporánea de Andalucía (C3A) de Córdoba.

"En 2021, la cuarta región en el 'ranking' de oferta de calidad e innovación cultural fue Andalucía, tras Madrid, Cataluña y País Vasco" (Acevedo)

"Se ha avanzado mucho en la estructuración de la cultura", apunta Acevedo, que se apoya en los datos del Observatorio de la Fundación de Cultura Contemporánea para ilustrar esta evolución. En 2021, ha relatado el responsable del Thyssen, la tercera ciudad de España en el 'ranking' de oferta de calidad e innovación cultural es Málaga, tras Madrid y Barcelona. La región es la cuarta, tras Madrid, Cataluña y País Vasco. Y seis de las 25 iniciativas incluidas en la clasificación se desarrollaron en Andalucía. A nivel provincial, Acevedo mira especialmente a Málaga, pero considera que Sevilla está muy bien posicionada para avanzar por el camino de la innovación cultural.

placeholder Mar Reyes, CEO de Barey Collection, y Jota Linares, director de cine.
Mar Reyes, CEO de Barey Collection, y Jota Linares, director de cine.

En materia de colaboración público-privada, Acevedo coincide con el cineasta gaditano cuando lamenta que las administraciones siguen pensando que el dinero que se dedica a la cultura es "un gasto y no una inversión". Y cree que la apuesta de los ayuntamientos por la cultura tiene que ver con un intento por acercarse a la población. "Nos tenemos que aproximar a la gente", explica el director gerente del museo nacional, que explica que en la pandemia ha descubierto que el Thyssen-Bornemisza llega a todos los puntos del globo. "Hay que comunicar para todos esos públicos y tener en cuenta la diversidad", defendió este gestor cultural, que procede del mundo de la banca.

La empleada del hogar de 'Médico de familia' era andaluza. Igual que el portero de 'Aquí no hay quien viva'. El acento andaluz en la ficción española estaba asociado a perfiles asociados a la precariedad, al alivio cómico. Pero Jota Linares vio cómo eso cambió cuando el director sevillano Benito Zambrano estrenó 'Solas'. "Nos enfrentamos a algo que no habíamos visto, las que salían en pantalla eran nuestras madres y nuestras abuelas", rememora este director de cine de Algodonales (Cádiz), que ve en el éxito de Zambrano un punto de inflexión. Veinte años después del estreno de 'Solas', Linares admite con satisfacción cómo los andaluces "nos hemos quitado los complejos para contar nuestra historia desde aquí".

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