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El primer hospital de Al-Ándalus vuelve a la vida: el Maristán de Granada recupera su esplendor
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El primer hospital de Al-Ándalus vuelve a la vida: el Maristán de Granada recupera su esplendor

Fue construido en 1367 y está considerado el primer sanatorio mental de Europa. En sus 655 años de vida fue fábrica de monedas, almacén de vinos y una corrala de vecinos

Foto: Vista del Maristán de Granada tras los trabajos de restauración. (Jesús Jiménez)
Vista del Maristán de Granada tras los trabajos de restauración. (Jesús Jiménez)

El Maristán de Granada está a punto de culminar un largo y accidentado viaje a través de los siglos. El edificio, de época nazarí y construido por Muḥammad V en 1367, dos años después que el Patio de los Leones de la Alhambra, fue el primer hospital de Al-Ándalus para pasar a ser después el primer sanatorio mental de Europa. Con la conquista de los Reyes Católicos en el siglo XV pasó a ser sede de la fábrica de moneda y, en su devenir por la historia, también llegó a ser almacén de vinos, corrala de vecinos y, en los últimos años, una ruina a punto de desmoronarse. Desde que fue adquirido por la Junta de Andalucía en 1987 ha estado siempre en la agenda de las actuaciones urgentes, pero no fue hasta comienzos de 2020 cuando empezaron las obras para devolverle parte del esplendor perdido por la desidia y el desconocimiento. Y antes de que acabe este mes de marzo terminarán los trabajos que han permitido recuperar un importante trozo de la historia del reino nazarí.

placeholder Estado en el que se encontraba el Maristán de Granada cuando en febrero de 2020 comenzaron los trabajos de restauración. (EFE)
Estado en el que se encontraba el Maristán de Granada cuando en febrero de 2020 comenzaron los trabajos de restauración. (EFE)

Durante las últimas décadas, el edificio ha estado cubierto por un techo de uralita. La primera victoria del proyecto de restauración ha sido la desaparición de esta improvisada protección que parecía hacerse eterna. El arquitecto Pedro Salmerón, responsable del proyecto, señala que el pórtico sur, que ha sido objeto de esta primera fase de la intervención, era "una ruina completa" hasta que el Patronato de la Alhambra y el Generalife se hizo cargo de la gestión y se pusieron los medios para esta actuación de urgencia. "Hasta ese momento se habían hecho estudios, intervenciones arqueológicas parciales, pero nunca con un enfoque coordinado para recuperarlo", señala el arquitecto.

El Maristán era una ruina "de una gran nobleza", pero los materiales estaban en unas condiciones de degradación "muy importantes". Estaba formado por tapiales, pero no de tanta calidad como los utilizados apenas un par de años antes en la Alhambra, los pilares estaban hechos con fábrica de ladrillo y los alzados de los pisos y la cubierta eran de madera. "El reto es que, cuando hay material suficiente como para hacer una consolidación, la Ley de Patrimonio te permite ir recuperando lo que puedes y si tienes que hacer un añadido tiene que verse que es contemporáneo, aunque sea de la manera más discreta posible", afirma Salmerón.

Foto: Día de los monumentos y sitios con visitas guiadas por las redes sociales debido al coronavirus

Para recuperar el Maristán se han empaquetado los pilares de ladrillo que se estaban desmoronando, se han recuperado en el taller y posteriormente se han reintegrado "por tambores". Los tapiales, que estaban en unas condiciones "pésimas", han sido reforzados y todas las maderas que quedaban han sido recuperadas. Y la icónica cubierta de uralita ya ha sido sustituida por una madera. Pero no se ha intentado engañar al visitante recreando una de la época. "Se ve claramente que es una estructura actual", apunta Salmerón sobre unos trabajos que huyen de las reconstrucciones historicistas que tanto daño hicieron al patrimonio en el siglo pasado. Es un trabajo en la línea de lo que apuntó Torres Balbás a comienzos del siglo XX, cuando rescató a la Alhambra de los desmanes de arquitectos con demasiada imaginación. "Hay que conservar los edificios tal como nos han sido transmitidos, preservarlos de la ruina, sostenerlos, consolidarlos, siempre con un gran respeto a la obra antigua; nunca completarlos ni rehacer las partes existentes”.

La restauración del Maristán es una de las actuaciones más importantes de las últimas décadas en cuanto a la recuperación del patrimonio hispanomusulmán. Y no ha sido ajeno a la pandemia del coronavirus. Las obras comenzaron a principios de 2020 y, al poco, se paralizó toda la actividad cuando el virus bajó la persiana a todo el país. Además, la crisis general de suministros también acabó afectando a los trabajos. Los responsables de la restauración tuvieron que librar "una batalla de mercado con muchos intereses cruzados", en un contexto donde estadounidenses y chinos habían adquirido toda la madera de los proveedores, recuerda Salmerón sobre todas las vicisitudes que se han vivido estos dos últimos años a los pies de la Alhambra.

En el transcurso de los trabajos se han hecho notables descubrimientos sobre su pasado como casa de la moneda. "No sabíamos que había restos de hornos tan completos que han quedado integrados en el pavimento", puntualiza el arquitecto sobre un elemento que va a sorprender al visitante porque "no casa con la estructura medieval".

Otro gran descubrimiento ha sido el hallazgo de un pasillo que conectaba el Maristán con un huerto situado al sur, donde se cultivaban seguramente hortalizas y plantas medicinales.

Foto: El ingeniero Alfonso Herrera y el monumento de la Alhambra al fondo.

Así, un hospital nazarí que estaba en la UCI es ya un edifico recompuesto "pero con sus propios materiales", incluyendo maderas de la época que estaban quemadas que se han vuelto a colocar en los forjados. Además, cuando se han revestido los tapiales, se les ha dotado de "resistencia" para que ni los terremotos que en 2021 afectaron a diferentes elementos de la Catedral granadina puedan dañar la nueva estructura.

Eso sí, los leones que estaban en la alberca y que fueron trasladados en un primer momento al Partal no regresarán a su ubicación original. Con una "presencia extraordinaria y una potencia increíble", estaban en muy malas condiciones y se llevaron al museo de la Alhambra, donde fueron restaurados y actualmente se encuentran en exposición. "Estos no saldrán, pero la propuesta es construir réplicas para instalarlas en la alberca", concluye Salmerón sobre una nueva fase de intervención que tendrá que ser aprobada en el futuro.

Una apuesta del Patronato de la Alhambra y el Generalife

"Uno de nuestros objetivos es que el barrio del Albaicín se beneficie también de la gestión del conjunto monumental y este proyecto es un buen ejemplo de ello", explica la directora general del Patronato de la Alhambra y Generalife, Rocío Díaz, quien también resalta el esfuerzo que ha realizado la actual dirección en los últimos años para conocer la realidad cultural y patrimonial de Granada y sacar adelante proyectos que "se llevaban demandado desde hace años".

Foto: El Patio de los Leones, dentro de la Alhambra. (EFE)

“La recuperación del Maristán, que reforzará el compromiso de la Alhambra con el barrio granadino del Albaicín, era una demanda histórica de Granada y uno de los compromisos del presidente Juanma Moreno con los granadinos, tras décadas de olvido e incumplimientos por parte de los ejecutivos anteriores”, remarca Díaz, quien espera que a finales de este mes de marzo o principios de abril “podamos finalizar y recepcionar la primera fase de restauración y consolidación del pórtico sur del Maristán de Granada”.

La directora general recuerda asimismo que las obras cuentan con una inversión de más 1,2 millones de euros, financiados con fondos europeos Feder

Un recorrido histórico por el Maristán

"Con su construcción [el sultán] ha realizado una obra sin precedentes desde la entrada del Islam en este país". Este mensaje inscrito en la lápida fundacional refuerza la tesis de que el Maristán es el primer hospital andalusí, hecho documentado además por la literatura de la época y los restos arqueológicos.

Según un estudio de Antonio Campos, académico de la Real Academia Nacional de Medicina, y Fernando Girón, académico de número de la Real Academia de Medicina y Cirugía de Andalucía Oriental, su fundación está asociada a la epidemia de peste que asoló a Granada entre 1348 y 1350, que causó muchas muertes. Cientos de vecinos sin recursos quedaron en situación de total desamparo. La construcción de hospitales en las ciudades del norte de África promovidas por Abū ́Inān Fāris, de los BanūMarīn, con el que Muḥammad V tuvo mucha relación durante su exilio, "motivó sin duda muy favorablemente la construcción del Maristán", una especie de hospital general de la época.

Foto:  Imagen: EC

Jerónimo Münzer, médico alemán que visitó Granada dos años después de su toma por los Reyes Católicos en 1492, afirmó que estos "habían acrecentado las rentas del hospital de leprosos (futuro Hospital de San Lázaro) y los de la casa de los locos (el Maristán) fundaciones ambas de los moros". Ello indica que, al menos en ese tiempo, el Maristán estaba dedicado a los enfermos mentales. "Es posible que a medida que avanzaba el siglo XV, sin que se produjese ninguna epidemia notable, se tomara la decisión de transformar el Maristán en un centro de acogida de pacientes alienados pobres o de personas con algún déficit mental. Es sabido el enorme respeto que tales personas gozan en el mundo musulmán", concluye el estudio de Antonio Campos y Fernando Girón publicado en los Cuadernos de la Alhambra que edita el Patronato del monumento.

Esta es la historia del Maristán, un hospital nazarí que, 655 años después, ha pasado de ser una ruina a un monumento visitable.

El Maristán de Granada está a punto de culminar un largo y accidentado viaje a través de los siglos. El edificio, de época nazarí y construido por Muḥammad V en 1367, dos años después que el Patio de los Leones de la Alhambra, fue el primer hospital de Al-Ándalus para pasar a ser después el primer sanatorio mental de Europa. Con la conquista de los Reyes Católicos en el siglo XV pasó a ser sede de la fábrica de moneda y, en su devenir por la historia, también llegó a ser almacén de vinos, corrala de vecinos y, en los últimos años, una ruina a punto de desmoronarse. Desde que fue adquirido por la Junta de Andalucía en 1987 ha estado siempre en la agenda de las actuaciones urgentes, pero no fue hasta comienzos de 2020 cuando empezaron las obras para devolverle parte del esplendor perdido por la desidia y el desconocimiento. Y antes de que acabe este mes de marzo terminarán los trabajos que han permitido recuperar un importante trozo de la historia del reino nazarí.

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