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La 'moción de censura' del PSOE para apartar a su exalcalde de Torremolinos
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DIVISIÓN EN DOS DEL GRUPO MUNICIPAL

La 'moción de censura' del PSOE para apartar a su exalcalde de Torremolinos

El PSOE de Torremolinos maniobra para cerrar la etapa de José Ortiz al frente del partido, mientras la ejecutiva regional evita pronunciarse sobre un dirigente al que se da por amortizado

Foto: José Ortiz, a la derecha, en el congreso regional del PSOE andaluz que se celebró en Torremolinos. (EFE/Jorge Zapata)
José Ortiz, a la derecha, en el congreso regional del PSOE andaluz que se celebró en Torremolinos. (EFE/Jorge Zapata)
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Debía ser la semana grande de Juan Espadas. Ejerciendo de paladín de la sanidad andaluza, enfilaba su designación como candidato socialista a la Junta de Andalucía. Una especie de ceremonia de reafirmación frente a unas encuestas que, de momento, le vuelven la cara. Pero la fiesta del sanchismo en la comunidad arrancó con una nueva condena que volvía a situar el caso de los ERE en la agenda política y una polémica interna que cuestiona el publicitado cierre de filas tras el proceso de primarias.

El grupo municipal en el Ayuntamiento de Torremolinos, la localidad en la que fue coronado como secretario de Organización, donde Susana Díaz y sus seguidores exteriorizaron su derrota ante un Pedro Sánchez que lograba el dominio de todo el aparato del partido, saltaba por los aires en el último pleno y se dividía en dos. Por un lado, el exalcalde José Ortiz y su pareja, María del Carmen García Bernal; por el otro, los seis ediles restantes, con Maribel Tocón como rostro visible. Y esto ocurría después de que el partido promoviese una 'auto moción de censura' para que el ex regidor dejara de ocupar un puesto en una institución supramunicipal. La evidencia de una ruptura que se ha intensificado en las últimas horas con el anuncio de diversas candidaturas para suceder a Ortiz como líder del PSOE torremolinense.

Esta crisis interna, que el partido trató de difuminar durante los días previos a la moción de censura que arrebató la vara de mando a los socialistas, se hizo evidente en la sesión plenaria del pasado viernes, la primera de la popular Margarita del Cid al frente del consistorio. Cierto es que el distanciamiento entre José Ortiz y buena parte de sus concejales era conocido, pero la unidad que intentaron exteriorizar durante los días previos al cambio de Gobierno desapareció por completo cuando se abordó el cuarto punto del orden del día: la designación de los representantes del ayuntamiento en la Mancomunidad de Municipios de la Costa del Sol Occidental. Un puesto que el exalcalde venía ejerciendo desde el inicio del mandato y que sus compañeros de bancada querían que abandonase.

Foto: Espadas y Sánchez, durante el congreso que el PSOE andaluz celebró a principios de noviembre en Torremolinos. (EFE/Jorge Zapata)

Ortiz se apoyó en la retórica para suavizar los reproches a sus colegas de partido durante la exposición de su “voto particular” en “otro triste día para mí”. Leyendo una intervención que había sopesado previamente, mostró su “desacuerdo”, tanto “en la forma como en el fondo”, por “cómo se ha tratado el reemplazo de mi representación en la Mancomunidad”. “Quiero manifestar mi rechazo hacia esta propuesta que atenta contra una mínima ética y consideración que se debería tener a mi persona y al cargo que he ocupado”, señaló, antes de votar en contra porque considera que se acordó que “podamos seguir en el puesto hasta final de legislatura”.

Casi dio la sensación que pedía amparo a Del Cid cuando recordó que había solicitado la retirada de este punto del orden del día, pero la alcaldesa le recordó que ese paso lo tenía que dar “su propio grupo”. “Por nuestra parte, no habría ningún problema”, respondió la regidora, que continuó con el pleno tras unos segundos de silencio en las filas socialistas que revelaban que no iba a haber cambio de planes.

El PP salvó al ex regidor con sus votos frente a los planes de la bancada socialista

Pero el exalcalde no sería el único que se iba a pronunciar en términos parecidos. La concejala García Bernal, su compañera sentimental, también habló de “ética” y “respeto” hacia un compañero durante una votación en la que se opuso a que Ortiz dejara de ser el representante en la Mancomunidad.

Tocón, que ejerce como portavoz municipal socialista, solicitó el turno de palabra para justificar que junto a otros cinco compañeros de partido apoyase desplazar a su —por ahora— líder como delegado en el citado ente supramunicipal. La edil también apeló al “respeto”, pero al de las decisiones “acordadas por mayoría” dentro del grupo, y aprovechó la controversia para acusar a la regidora de “inmiscuirse” en la actividad de otros partidos “entrando en su autonomía”. Esta le contestó: “Entiendo su nerviosismo”.

"Mensaje malo"

Ortiz, finalmente, pudo mantener su puesto de representante en la institución —que iba a ocupar el edil Antonio Navarro— después de que el PP votara en contra, algo que fuentes populares han justificado asegurando que era una cuestión de reconocimiento hacia una persona que ha sido alcalde del municipio. “El trato que le están dando no es justo”, señaló una de las fuentes consultadas, que añadió: “Querían dejarlo sin sueldo”. “El mensaje que trasladan es muy malo, parece que perder la alcaldía abre la veda para que te machaquen”.

Foto: El secretario general del PSOE y presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, saluda a la senadora socialista y exsecretaria general del PSOE andaluz Susana Díaz (c). (EFE/Jorge Zapata)

Esta evidente ruptura no ha encontrado de momento respuesta en la nueva ejecutiva andaluza del PSOE. Este periódico trató de saber si iba a adoptar alguna medida para intentar proteger al exalcalde, pero optó por no hacer declaraciones, como también hizo —extrañamente— durante la moción de censura que lo apartó de la alcaldía. La sensación es que se ha decidido dejar caer a Ortiz. Sobre todo después de que dos concejales ya han hecho pública su intención de aspirar a relevarlo como secretario de Organización local y se deslice la idea de que ha sido amortizado al apuntar que ya no puede concurrir a este puesto por antigüedad.

La soledad en la que parece encontrarse el ex regidor contrasta con el cariño y el beneplácito que cosechaba hace muy poco tiempo. Fue el pasado mes de noviembre cuando acompañaba a Juan Espadas y Pedro Sánchez en el escenario del congreso regional que suponía la claudicación del susanismo y que situó a Torremolinos como epicentro de la actualidad socialista. Una elección de sede con una gran carga simbólica para el argumentario del partido: referente dentro del movimiento LGTBI, icono turístico y la demostración de que la Costa del Sol no es coto privado del PP.

Quién le diría entonces a Ortiz, al que los distintos intervinientes regalaban piropos desde el atril, que se vería en esta situación tan solo dos meses después. El exalcalde es consciente de que le enseñan la puerta de salida, aunque, como se quejó días atrás, las formas importan. Algunas de las fuentes consultadas apuntaron a que está preparando el retorno a su negocio para cuando concluya este mandato.

El PP gobernará Ronda en minoría tras romper con uno de sus socios

Torremolinos no es el único gran municipio malagueño con la actualidad política caldeada. La alcaldesa de Ronda, Maripaz Fernández (PP), informó este lunes de que cesaba de sus competencias a dos de los tres ediles de su principal socio de Gobierno -Alianza por Ronda (APR)- y anunciaba que el tercero mantenía sus funciones tras anunciar su pase al Grupo de No Adscritos. Una medida que se produce días después de que el diario Sur revelara que una de las concejalas destituidas era acusada por un cargo de confianza de obligarle a entregar parte de su sueldo a un hermano. Manifestaciones que la dirigente asegura que ha denunciado a la Policía Nacional por ser falsas.

Esta decisión deja a los nueve representantes populares en minoría de Gobierno, ya que al del edil de Ciudadanos deberá sumar otro apoyo para obtener la mayoría que permita prosperar las distintas iniciativas. Todo apunta a que ese voto será el del exedil de APR.

Fernández ha defendido estas medidas en la necesidad de mantener una “estabilidad” en la gestión del Consistorio y no ha hecho ninguna vinculación con la polémica surgida en torno a su hasta ahora socio.

Debía ser la semana grande de Juan Espadas. Ejerciendo de paladín de la sanidad andaluza, enfilaba su designación como candidato socialista a la Junta de Andalucía. Una especie de ceremonia de reafirmación frente a unas encuestas que, de momento, le vuelven la cara. Pero la fiesta del sanchismo en la comunidad arrancó con una nueva condena que volvía a situar el caso de los ERE en la agenda política y una polémica interna que cuestiona el publicitado cierre de filas tras el proceso de primarias.

Partido Popular (PP) Pedro Sánchez Caso ERE
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