Es noticia
Menú
Andalucía se apunta al autoempleo para salir de la crisis
  1. España
  2. Andalucía
El emprendimiento crece en la comunidad

Andalucía se apunta al autoempleo para salir de la crisis

La región bate récord en autónomos, con 562.694, y en creación de empresas, que ya superan a las existentes prepandemia, 245.197, aunque la mayoría son micropymes

Foto: Profesional recoge comida de un rider. (iStock)
Profesional recoge comida de un rider. (iStock)

Andalucía registró el pasado año la mayor caída del PIB de su historia, un 10,3%, debido a la pandemia del coronavirus, que afectó a las economías de todo el planeta. Sin embargo, este año la comunidad ofrece importantes signos de recuperación e incluso algunos datos que han llegado a sorprender a los expertos y de los que presume ya la Junta de Andalucía.

Dos de ellos son especialmente significativos porque rompen con el tópico del andaluz poco emprendedor: por un lado, la comunidad lidera ya al conjunto del país en volumen de autónomos, tras superar a Cataluña, y en segundo lugar, la creación de empresas avanza a un ritmo ligeramente superior a la media nacional y ya ha conseguido llegar a niveles previos a la pandemia.

En concreto, con respecto a los autónomos, Andalucía cuenta en estos momentos con 562.694 asalariados por cuenta propia, tras un aumento de 15.635 personas registradas en el RETA en el último año. El presidente de la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA) y vicepresidente de la CEOE, Lorenzo Amor, destaca el “crecimiento histórico de este colectivo que se está produciendo especialmente en dos comunidades, Andalucía y Madrid, a pesar un año tan complicado por la pandemia y la incertidumbre existente”. De hecho, un tercio de los nuevos autónomos españoles del último año habla andaluz.

Foto: Regata de globos aerostáticos junto al puente del Centenario. (EFE/Julio Muñoz) Opinión
El precio del puente
José Luis Losa

Por su parte, el consejero de Transformación Económica, Industria, Conocimiento y Universidades de la Junta, Rogelio Velasco, presumía recientemente en el Parlamento autonómico de que Andalucía ya ha superado en octubre de este año la cifra de empresas inscritas en la Seguridad Social con respecto a antes de la pandemia, al sumar 245.197 entidades frente a las 241.130 registradas en ese mismo mes de 2019, según los últimos datos del IECA.

El representante del Gobierno andaluz explicó que octubre de este año el número de firmas supera en 6.105 las del mismo mes de 2020, lo que representa un crecimiento del 2,6% interanual, ligeramente por encima del conjunto de España (2,5%). A su juicio, "nuestras empresas están mostrando mayor resistencia y capacidad de reactivación frente a la crisis que la media nacional". Ese comportamiento contrasta con lo ocurrido en la anterior crisis económica en la que la cifra de empresas andaluzas sufrió seis años consecutivos de descensos, con caídas superiores a las del conjunto de España.

Estos datos, en un contexto sin precedentes históricos de una crisis de estas características, tan intensa como breve, pueden llevar a confusión o incluso a triunfalismo por parte de las autoridades en una región que se mantiene con una de las tasas de paro más elevadas de toda Europa, con un 22% (frente al 7% de media en la UE).

¿Se está transformando Andalucía e iniciando una senda de mayor emprendimiento, o los datos esconden una mayor precarización en el modelo de relaciones laborales de la región?

Foto: Elías Bendodo y Rogelio Velasco, en San Telmo. (EFE)

El presidente de la ATA, Lorenzo Amor, no duda en señalar al primero de los argumentos: "el hecho de que en Andalucía se hayan rebajado impuestos, se hayan eliminado trabas, se haya dado estabilidad e incluso ayudas para los autónomos como la tarifa plana o al inicio de actividad ha permitido que se creen nuevas oportunidades para que crezca este colectivo, y ha consolidado a estas personas".

A su juicio, el hecho de que es una tendencia positiva lo demuestra que "crece más el número de autónomos con trabajadores a su cargo y también el número de mujeres que se hacen autónomas, aunque no todo es positivo y hay que recordar que aún hay 20.000 autónomos andaluces que siguen cobrando el cese de actividad por la pandemia".

En términos similares se expresa el secretario general de Economía de la Junta de Andalucía, José Ignacio Castillo, quien se muestra orgulloso de que "la política aplicada por el actual Gobierno andaluz sobre reducción de burocracia, bajada de impuestos, apuesta tecnológica y mejora de la productividad a través de la formación está empezando a dar sus frutos".

En ese sentido, recuerda que el Ejecutivo regional ha aprobado hace unos días el Plan para la Mejora de la Regulación Económica en Andalucía, que reforma más de un centenar de normas y simplificar en torno a 150 procedimientos administrativos. Este avance se suma al aprobado en marzo de 2020 que ya supuso la modificación de 21 leyes y seis decretos para eliminar hasta 80 trámites. A ellos se sumó posteriormente otro decreto para agilizar la llegada de los fondos europeos, y la recién aprobada Lista, la nueva Ley del Suelo de Andalucía, que permitirá desbloquear casi 500 PGOU de municipios andaluces que se encontraban total o parcialmente paralizados por la maraña burocrática de la Ley anterior.

Detrás de los datos

Frente a ese discurso oficial, se muestra más moderado el catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Sevilla Francisco Ferraro, que se alegra de los buenos datos actuales pero cree que "no hay que magnificar porque somos la comunidad más poblada de España, con 8,5 millones de personas, y por eso es lógico que aquí haya más autónomos, al igual que hay más parados y hasta más personas que quieren ser médico o ir a la luna, por decir algo".

El también presidente del Observatorio Económico de Andalucía (OEA) considera "normal que asociaciones como ATA se muestre orgullosa del crecimiento de este colectivo, pero parece menos lógico que la Junta lo esgrima como un éxito económico, porque sabemos que detrás de esos datos hay también muchos casos de falsos autónomos, que usan algunos empresarios porque les es más fácil, más flexible y probablemente más barato que un empleado en plantilla". "No podemos decir que si tenemos más autónomos sea sinónimo de que vamos a mejor, sino que debemos estudiar qué hay detrás de ese crecimiento", subraya.

En el caso del crecimiento del número de empresas, se muestra más contundente al recordar que "aunque haya una gran cantidad de empresas en términos totales en Andalucía, esta comunidad sigue siendo la última de España en densidad empresarial, es decir, en relación a su volumen de población". Además, recuerda que "el 95% de ellas tienen menos de 10 empleados y la mitad de ellas, solo un trabajador, por lo que además de tener pocas empresas, las que hay son excesivamente pequeñas".

A pesar de no compartir el mensaje autocomplaciente del Gobierno andaluz, Ferraro destaca la importancia de que se consolide y mejore esa red de microemprendendores y autónomos de la que puedan salir posteriormente nuevas compañías tractoras para la comunidad. En eso coincide con Lorenzo Amor, que insiste en que todos esos nuevos autónomos son "potenciales generadores de empleo. Creo que Andalucía puede llegar a ser la locomotora económica del país si se lo cree y apuesta por ello".

placeholder Juamna Moreno presenta su plan de ayuda a autónomos.
Juamna Moreno presenta su plan de ayuda a autónomos.

Por su parte, la Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA), considera que algo está empezando a cambiar en la región. Su presidente, Javier González de Lara, explica que "los andaluces están sabiendo captar el momento histórico en el que nos encontramos; el gran cambio social en el que estamos inmersos y que la pandemia ha acelerado. El salto digital al que obligaron las restricciones es una de esas grandes palancas de cambios; un acelerador de un nuevo mundo con la conectividad y la sostenibilidad como protagonistas".

A su juicio, "el mercado laboral cambia con la sociedad, y los jóvenes, —que han de ser palanca para la recuperación y que necesitan un plan de choque contra el desempleo— saben que hay mucho en su mano: no hay que esperar a que alguien te brinde un empleo. Está en tu mano generar tu propia actividad económica. Ese cambio de mentalidad es una evidencia y casa muy bien con el espíritu andaluz, con su talante abierto y capacidad para los negocios".

El también vicepresidente de CEOE destaca que "es digno de resaltar el nuevo encuadre en el que, a nivel internacional, se está resituando Andalucía". "¿Qué está pasando en la Costa del Sol? ¿Qué hay de nuevo en Málaga, por ejemplo, que grandes empresas tecnológicas se establecen en esta provincia y nos ponen en el mapa de la Innovación y la Digitalización a nivel mundial? Las nuevas generaciones de profesionales andaluces se ligan cada vez más a las TIC… Andalucía se está reposicionando como un nuevo y auténtico vivero de empresas", asegura.

No obstante, recuerda que "a los cambios ayuda, y mucho, la existencia de un ecosistema que acompañe: de unos incentivos, de unas ayudas para arrancar. Las facilidades para hacerse autónomo, y no trámites que ahoguen a los emprendedores, son esenciales para alentar a las personas, y no sólo al comienzo de una aventura empresarial". "Acompañar a los emprendedores es hacerles la vida lo más fácil posible. La presión fiscal es el camino más corto para la frustración. Y, en este sentido, Andalucía ha dado pasos importantes, positivos, para alentar las vocaciones empresariales", subraya.

Recelo sindical

También desde UGT-Andalucía celebran el incremento del número de autónomos "porque los emprendedores mueven la economía y son esenciales en una región como esta, tan basada en los servicios, pero desde el sindicato creemos que el objetivo debe ser la creación de empleo estable y de calidad con condiciones laborales pactadas en un convenio colectivo".

La organización que lidera Carmen Castilla explica que "defendemos a los autónomos, que lo han pasado muy mal especialmente en sectores como turismo y hostelería en Andalucía, y hemos pedido ayudas para ellos, pero también reclamamos que se tomen medidas para eliminar a los falsos autónomos, que en realidad son empleados en precario, como los riders, que después de las denuncias de UGT y las sentencias ganadas en los tribunales, hemos conseguido que el Gobierno español lo regularice con una Ley y que esta misma semana la UE haya anunciado que lo extenderá a toda Europa siguiendo ese modelo".

placeholder Foto: Reuters/Phil Noble.
Foto: Reuters/Phil Noble.

Además, la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA), dependiente de UGT, cree que los datos de los autónomos son "un espejismo de puertas giratorias en la que entran y salen autónomos a la misma velocidad". Su presidente, Eduardo Abad, asegura que no queremos autónomos en cantidad sino en calidad, y esto es una asignatura pendiente del Gobierno de Andalucía".

En esa misma línea se posiciona CCOO-Andalucía, que defiende su "sensibilidad con la problemática de los autónomos, como demuestra que desde hace años tenemos abierto un servicio de asesoramiento a este colectivo". Sin embargo, el sindicato que dirige Nuria López, dice no estar de acuerdo en la "política de aumento de autónomos para enmascarar la realidad del mundo laboral".

El secretario de Empleo de esta organización, Sergio Santos, insiste en que “en muchos casos, las tarifas planas y grandes bonificaciones que se dan lo que hacen es facilitar que una persona en desempleo pase a ser autónomo pero sin recursos suficientes para iniciar ese emprendimiento que se vende desde las administraciones públicas, así que lo que hace es generar trabajadores en precario”.

Un estudio de CCOO señala que el perfil del autónomo en Andalucía es hombre, de entre 40 y 50 años, que viene del mundo laboral previamente como empleado, sin trabajadores a su cargo y que carece de recursos para emprender. "Con este perfil, puede seguir creciendo el número de autónomos pero difícilmente consiguen consolidarse y ser competitivos", subraya.

Clima que favorece el emprendimiento

Finalmente, desde la Consejería de Empleo, Formación y Trabajo Autónomo de la Junta, que dirige Rocio Blanco, consideran que este importante crecimiento de los autónomos en Andalucía en 2021 se debe principalmente a tres factores: la mejora de la economía tras la caída del pasado año, la apuesta por el modelo autónomo de muchos de las personas que perdieron el empleo en el año 2020, y también la denominada "economía de plataforma", que hasta ahora no ha estado regulada (como el caso de los riders).

Desde este departamento del Gobierno andaluz explican que "es posible afirmar que este incremento se debe a una conjunción de factores que en Andalucía han allanado el camino a quienes, por una parte, han comenzado a desarrollar el espíritu emprendedor que durante los últimos años se ha ido cultivando en Andalucía, sobre todo entre los más jóvenes; y por otra parte, a quienes necesitan un empleo y, ante las dificultades del mercado laboral, han encontrado confianza y apoyo suficiente para aventurarse por cuenta propia. En definitiva, se debe, además de a los factores generales ya comentados, a la mejora del ecosistema emprendedor andaluz, que favorece, facilita y da confianza para poner en marcha las ideas emprendedoras y para autoemplearse".

Foto: Restaurante en Córdoba. (EFE)

Un informe realizado por la Fundación Andalucía Emprende, dependiente de esta Consejería, considera que la distribución del peso sectorial en Andalucía también ejerce una clara influencia en el crecimiento del trabajo autónomo, dado que son precisamente aquellos sectores de mayor estacionalidad y con mano de obra menos cualificada o con menos necesidades de inversión en los que se concentra el mayor número de altas en el régimen del trabajo autónomo, que coinciden mayoritariamente muchos de los sectores de actividad predominantes en Andalucía, como las actividades profesionales, la construcción, el comercio y las relacionadas con el turismo y hostelería.

En muchos de estos casos, el trabajo como autónomo ha sido una opción por la que han ido apostando muchas de las personas que tenían contratos temporales y perdieron sus empleos con la pandemia.

Para este organismo público, que dirige Rosa Siles, "no podemos afirmar que este crecimiento de las afiliaciones de trabajo autónomo en Andalucía se deba de forma concluyente a un cambio del escenario laboral, ni tampoco a una explosión de la vocación emprendedora, aunque sí a un importante cambio de factores externos e internos que han generado un clima favorecedor del emprendimiento, fundamentalmente de trabajo autónomo".

Andalucía registró el pasado año la mayor caída del PIB de su historia, un 10,3%, debido a la pandemia del coronavirus, que afectó a las economías de todo el planeta. Sin embargo, este año la comunidad ofrece importantes signos de recuperación e incluso algunos datos que han llegado a sorprender a los expertos y de los que presume ya la Junta de Andalucía.

Coronavirus Unión Europea Paro Noticias de Andalucía
El redactor recomienda