Andalucía presenta a las empresas el primer mercado voluntario europeo de carbono azul
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INICIATIVA PIONERA EN CAMBIO CLIMÁTICO

Andalucía presenta a las empresas el primer mercado voluntario europeo de carbono azul

La Junta ofrece a las firmas compensar sus emisiones de CO₂ financiando proyectos pilotos para regenerar los parques de la Bahía de Cádiz y del Cabo de Gata (Almería) por 700.000 €

Foto: Lateral del río Guadalete donde hay prevista una de las intervenciones. (Losa)
Lateral del río Guadalete donde hay prevista una de las intervenciones. (Losa)

La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), la Junta de Andalucía y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) han presentado un proyecto pionero en Europa de mercado voluntario de emisiones de carbono azul que permitirá a las empresas invertir en proyectos de recuperación de espacios del litoral andaluz que les ayude a compensar sus emisiones de gases de efecto invernadero.

La iniciativa se basa en los resultados obtenidos en el proyecto Life Blue Natura desarrollado en Andalucía en los últimos cinco años con presupuesto de 2,5 millones (cofinanciado en un 60% por la UE) y que ha permitido cuantificar los depósitos de carbono azul de los ecosistemas marinos y costeros de la región y elaborar estándares para la verificación de créditos para las empresas.

La Junta de Andalucía aprobó hace dos años, en 2019, la primera Ley de Cambio Climático de España e incluyó en ella un Sistema Andaluz de Compensación de Emisiones (SACE) que es un régimen voluntario que permite a las empresas no solo evaluar sus emisiones de CO₂ y poner en marcha sus planes para eliminarlas, sino que también les facilita la posibilidad de compensar aquellas emisiones que no puedan reducir y hacerlo a través de la financiación y ejecución de proyectos de repoblación, reforestación y conservación que, por primera vez, incluyen los relaciones con el litoral: el denominado carbono azul, que se ha demostrado aún mejor que el carbono verde.

Se estima que estas zonas marinas pueden secuestrar entre 3 y 5 veces más carbono que los bosques tropicales

Al igual que los bosques terrestres, hay ecosistemas marinos y costeros, como los manglares, las praderas marinas y las marismas de marea, que pueden secuestrar de forma continuada por centenares de años una parte significativa del CO₂ de la atmósfera generando ricas reservas de carbono en su subsuelo. De hecho, se estima que estas zonas marinas pueden secuestrar entre 3 y 5 veces más carbono que los bosques tropicales y 10 veces más de tiempo.

En Andalucía hay unas 24.000 hectáreas de marismas de marea en la Bahía de Cádiz y las Marismas del Odiel (Huelva), así como otras 7.000 hectáreas de praderas de posidonia oceánica y otras fanerógamas marinas ('cymodocea nodosa', 'zostera noltii'), especialmente concentradas en la costa de la provincia de Almería.

Para este proyecto piloto, UICN, la Junta y CSIC han centrado su esfuerzo en intentar recuperar con ayuda de las empresas cuatro puntos de los parques naturales de la Bahía de Cádiz y de Cabo de Gata-Níjar, en Almería, lo que supondrá la actuación sobre un total de 376 hectáreas y una captura de más de 107.000 toneladas de dióxido de carbono. Para ello, los promotores de esta iniciativa estiman un presupuesto de más de 700.000 euros.

Foto: Los ecosistemas submarinos retienen una alta proporción de CO₂. (EFE)

En concreto, en el Parque Natural de la Bahía de Cádiz la actuación sería sobre 365 hectáreas en dos ubicaciones cercanas: una marisma desecada en la zona de Las Aletas (210 hectáreas), y otra en el margen norte del río Guadalete (155 hectáreas). Para estos proyectos, el presupuesto estimado es de 345.042 euros sin IVA.

En cuanto al proyecto en la provincia almeriense, se desarrollaría sobre dos franjas marinas poco profundas dentro del Parque Natural Cabo de Gata-Níjar que ocupan una extensión de 11 hectáreas y están densamente pobladas por praderas de posidonia oceánica pero sufren un importante deterioro y amenaza por la presión turística. En ambos puntos, Agua Amarga y La isleta del Moro, se restaurarían esas praderas marinas y se instalaría un campo de boyas ecológico con un presupuesto de 273.060 euros sin IVA.

placeholder Cabo de Gata (Almería), parte de la Red de Áreas Marinas Protegidas de España. (Unsplash)
Cabo de Gata (Almería), parte de la Red de Áreas Marinas Protegidas de España. (Unsplash)

Esta iniciativa pionera y su regulación legislativa en Andalucía se presentaron oficialmente a instituciones y empresas interesadas hace unos días en un seminario celebrado en Málaga de diálogo público-privado sobre el mercado voluntario de carbono. Allí se dieron a conocer esos dos primeros proyectos compensación de carbono azul que se incorporarán en el mercado voluntario de CO₂ bajo el marco la Ley Andaluza de Cambio Climático y siguiendo el Estándar Andaluz de Carbono Azul, uno de los pocos desarrollados hasta el momento en los mecanismos nacionales, que busca garantizar la integridad medioambiental de los bonos de carbono concedidos a este tipo de intervención.

En el encuentro participaron representantes de los Gobiernos de las Islas Baleares y de la Comunidad Valenciana, regiones interesadas en replicar el modelo, pero también acudieron al encuentro varias empresas que podrían invertir en estos proyectos, como la almeriense Cosentino, Eulen, o las "gaditanas" Cepsa y Navantia, que han mostrado su interés por el modelo y por participar en proyectos de mejora del medio ambiente en sus entornos.

A las compañías les insistieron en algunas de las principales ventajas que tiene invertir en este nuevo modelo, comenzando por la oportunidad para reducir costes, ya que tras la auditoria, la empresa conocerá donde se producen las mayores emisiones, que en la mayoría de los casos se vinculan con mayores gastos energéticos, por lo que podrá establecer medidas para su reducción con el consiguiente ahorro económico.

"La adhesión al SACE ofrece un argumento más para poder llegar a esos clientes y mercados cada vez más exigentes", explicaron en la sesión

Además, las instituciones recuerdan que estas empresas inversoras conseguirán una mejora de la imagen pública, "ya que el cambio climático es el principal reto medioambiental al que se enfrenta la sociedad en la actualidad y las empresas comprometidas gozarán de mejor reputación y serán, por tanto, más competitivas".

Junto a ello, los promotores de este proyecto consideran gracias a estas inversiones las firmas tendrán acceso a nuevos clientes: "en la mayoría de los sectores existe una marcada tendencia hacia la Responsabilidad Social Corporativa, es decir, que los clientes ya no solo valoran el precio de servicios y productos, sino la forma en la que las empresas se comportan con su entorno. La adhesión al SACE ofrece un argumento más para poder llegar a esos clientes y mercados cada vez más exigentes", explicaron en la sesión.

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