Intentan apuñalar a un policía: “Van a matar a uno de los nuestros”
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Intentan apuñalar a un policía: “Van a matar a uno de los nuestros”

La detención de tres individuos que trataron de matar a un policía local de Málaga se suma a la escalada de ataques contra las fuerzas de seguridad que se registra en las últimas fechas

Foto: Policías locales y nacionales, en un dispositivo en Málaga capital. (EFE)
Policías locales y nacionales, en un dispositivo en Málaga capital. (EFE)

En plena escalada de agresiones a las fuerzas de seguridad, como en los incidentes ocurridos este fin de semana en Madrid, o en las últimas fechas en distintos puntos de Cataluña y País Vasco, tres individuos han sido detenidos en Málaga después de que una patrulla de la Policía Local tratase de identificarlos y uno de ellos intentara matar a uno de los agentes apuñalándolo con una navaja de 37 centímetros. Son episodios que demuestran una creciente pérdida del respeto a la autoridad, según apuntan varios policías, que alertan de que uno de estos ataques se puede saldar con la muerte de algún agente.

Sobre el suceso registrado en Málaga, fuentes cercanas al caso consultadas por El Confidencial informaron de que los hechos ocurrieron pasadas las tres de la madrugada del pasado sábado en el distrito norte de la capital, cuando una dotación del citado cuerpo observó un taxi parado ocupado por cuatro personas. Tres de ellas salieron de su interior y comenzaron a tener una actitud sospechosa al percatarse de la presencia policial, por lo que los agentes decidieron identificarlos.

Foto: Jóvenes en un botellón de Barcelona. (EFE)

Dos de ellos facilitaron su documentación, aunque el tercero manifestó no llevarla. Mientras los policías realizaban las pertinentes comprobaciones, los individuos se mostraron nerviosos y comenzaron a tener una actitud agresiva, por lo que optaron por cachearlos. Según explicaron las citadas fuentes, cuando un funcionario estaba registrando a uno de los sospechosos, su compañero, que inspeccionaba a los otros dos, se percató de que esta persona llevaba una navaja semiabierta en una de sus manos. El policía dio la voz de alarma e intentó ir en su apoyo cuando los individuos a los que cacheaba se abalanzaron sobre él y comenzaron a golpearlo con puñetazos y patadas.

Un individuo trató de clavar una navaja en el pecho a un agente de la Policía Local de Málaga

El otro agente quiso auxiliarlo, pero el tercer delincuente presuntamente abrió la navaja y trató de clavársela en el pecho, acción que supuestamente repitió a pesar de que la víctima desenfundó su arma reglamentaria y le encañonó.

Los tres sospechosos abandonaron el lugar a la carrera mientras acudían refuerzos policiales que se unieron a su búsqueda. Dos de los agentes que participaban en el dispositivo localizaron, escondido en el rellano de la cuarta planta de un edificio de la calle Antonio María Isola, a un hombre cuya vestimenta y aspecto coincidían con los de uno de los fugados. Al ser registrado, hallaron entre sus pertenencias una navaja de grandes dimensiones.

Este individuo fue identificado por los agentes atacados como la persona que había tratado de acabar con la vida de uno de ellos y confirmaron que el arma blanca aprehendida era la que había intentado clavarle en el tórax.

Foto: Un hombre pasea por el madrileño Parque de Berlín. (EFE)

Los dos agentes tuvieron que ser trasladados a un centro sanitario por las lesiones sufridas durante la agresión, mientras que el sospechoso fue detenido y trasladado a dependencias de la Comisaría Provincial de Málaga.

Un segundo implicado fue capturado horas después, mientras que el tercero se entregó en dependencias policiales al saberse buscado por las autoridades, señalaron distintas fuentes. Los tres podrían enfrentarse a una acusación de tentativa de homicidio, además de atentado a agente de la autoridad.

Principio de autoridad

Las fuentes consultadas aseguraron que este incidente es, en parte, reflejo de una creciente pérdida del respeto a la autoridad. “Van a matar a uno de los nuestros, y será más pronto que tarde”, explicó a El Confidencial un agente con más de 20 años de experiencia sobre el actual contexto de agresividad hacia las fuerzas de seguridad. Una tendencia que ratifica un policía nacional, que sentencia: “Está ocurriendo y yo lo vivo”.

Para evidenciar que lo ocurrido el pasado fin de semana no es una anécdota, el primero de ellos relató que “la semana pasada pasó exactamente lo mismo en Portada Alta [otro barrio malagueño]”. “El malo intentó acuchillar a dos compañeros, pero estos corrieron hacia atrás lo suficientemente rápido como para huir y alejarse de la distancia de apuñalamiento”. “Finalmente fue otro policía el que golpeó al atacante con una silla y cayó al suelo”.

Llama la atención el perfil inusual de algunos protagonistas de ataques a policías

Lo que llama la atención a estos agentes es que, como ocurrió este pasado fin de semana en Madrid, o en fechas anteriores en el País Vasco, algunos de estos incidentes no son protagonizados por delincuentes habituales, sino por jóvenes, muchos de familias acomodadas, que se revuelven con virulencia cuando, por ejemplo, se les desaloja del lugar en el que están realizando un botellón.

“A diario se refleja cómo se ha degradado el principio de autoridad e incide en la prestación del servicio, afectando al derecho a la vida, en la integridad física y moral y en la salud de miles de agentes”, manifestó el portavoz de la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), Pedro Carmona. “Llevamos años denunciando la escasa sanción o castigo judicial que reciben los ciudadanos o delincuentes que agreden a los efectivos de las fuerzas de seguridad del Estado”, recordó.

Miguel Millán, secretario provincial de Jupolen Málaga, declaró que hay personas que “han confundido diversión con libertinaje” y advirtió que los protagonistas de estos sucesos son grupos puntuales, pero “cada vez más numerosos, que van a hacer daño y destruir”.

"Si a nosotros no nos respetan, ¿quién va a respetar al ciudadano?", señalan desde Jupol

Al igual que Carmona, sostiene que es necesario un “mayor blindaje legal de la figura de agente de la autoridad”, porque, “o la normativa cambia, o esta situación irá a peor”. “Te provocan e increpan por una simple identificación”, manifestó, para agregar que el hecho de que los implicados en estos altercados queden impunes, así como “determinadas sentencias”, “pueden confundir al ciudadano”.

“Si nosotros no podemos dar seguridad al ciudadano, ¿quién se la va a dar? Si a nosotros no nos respetan, ¿quién va a respetar al ciudadano?”, se preguntó.

Foto: Lugar donde Samuel falleció en A Coruña tras recibir una paliza. (EFE)

El portavoz del Sindicato Unificado de Policía (SUP), Carlos Morales, puso cifras a un fenómeno que Millán apuntó que se ha agudizado tras el confinamiento y declaró que, “si la situación actual se mantiene, estimamos que 2021 se cerrará con 9.000 casos de delitos de atentado a agente de la autoridad”.

Esta cifra, explicó, supondría un incremento de 2.800 y 500 con respecto a 2019 y 2020, respectivamente. Motivo por el que el sindicato, junto a la AUGC, ha enviado "cartas al ministerio de Justicia y al de Interior para que analice esta dinámica". “Es necesario que se restablezca el principio de autoridad; pero a la vez, que se eduque en este aspecto, ya que los jóvenes con una edad entre los 18 y los 24 años son los más críticos con las instituciones”.

Si se mantiene la tendencia, el SUP estima que 2021 se cerrará con 9.000 agresiones a agentes

“La sociedad debe avanzar en la protección de los garantes de la ley”, manifestó el representante de Jupol, mientras Pedro Carmona se quejó de que, “Gobierno tras Gobierno, han prometido trabajar para modificar el Código Penal en este sentido, aunque, a la hora de la verdad, no lo han materializado”. “Es necesario dejar de transmitir esa sensación de impunidad que en muchas ocasiones tienen estos actos de agresión contra los agentes en el ejercicio de sus funciones”, añadió, para después reclamar al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, que tome cartas en el asunto.

Los agentes de calle, por su parte, hicieron hincapié en que esa grave agresión que pronostican va a suceder “sin que el policía utilice su arma de fuego”. Por un lado, por el temor al proceso y a las posibles represalias disciplinarias que puede conllevar desenfundar y usar la pistola reglamentaria; por otro, porque consideran deficitaria la formación que reciben los agentes para resolver situaciones de autodefensa con el arma reglamentaria. “Ni jurídicamente, ni en la práctica”.

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