Renault mete la quinta marcha en Sevilla con nuevas cajas de cambios y una "Re-factoría"
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PROYECTO PIONERO DE ECONOMÍA CIRCULAR

Renault mete la quinta marcha en Sevilla con nuevas cajas de cambios y una "Re-factoría"

La adjudicación de estos componentes y una nueva planta para reutilizar piezas de coches usados garantiza la viabilidad de una factoría histórica que cuenta con sagas familiares

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Celebración de la caja de cambios 29 millones antes de la pandemia.

“En el verano de 1986 yo tenía solo 16 años y quería ganar algo de dinero. Mi padre, histórico trabajador de la Renault en Sevilla, me animó a que me presentara en una de las empresas contratistas que durante el mes de agosto, cuando bajaba la producción, se encargaba del mantenimiento y limpieza de la factoría. Así fue como conocí bien por dentro esa fábrica en la que mi padre trabajaba en turnos de mañana, tarde y madrugada que rotaban cada 15 días hasta que se jubiló y pude asombrarme de sus espectaculares hornos y cadenas de montaje”. Quien así habla es el vicepresidente primero del Congreso de los Diputados, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis (PSOE), que recuerda para El Confidencial su primer trabajo de juventud, previo a estudiar Derecho, en la histórica planta sevillana, que esta semana vuelve a estar de actualidad tras el anuncio de importantes inversiones.

La visita del rey Felipe VI, acompañado del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a la factoría de Renault en Palencia, le ha servido al grupo francés para presentar en sociedad su proyecto “Renaulution”, un plan industrial 2021-24 que prevé consolidar sus cuatro plantas en España, adjudicando tres nuevos vehículos para la factoría de Palencia; dos vehículos nuevos para la planta de Carrocería y Montaje de Valladolid; una familia de motores para la factoría de Motores de Valladolid y dos nuevas cajas de velocidades para la planta de Sevilla.

Según explicó el CEO del Grupo Renault, Lucas de Meo, este plan permitirá formalizar 1.000 contratos indefinidos durante ese periodo y va a generar más de 12.000 millones de euros de valor para España, que se consolida como la segunda casa de la firma gala.

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El Rey Felipe VI en su visita a Renault Palencia esta semana

En el caso de la factoría sevillana, el anuncio de la adjudicación de esas dos nuevas cajas de cambios híbridas garantiza el futuro de unas instalaciones que en sus más de 70 años de historia se ha consolidado como una de las más competitivas del grupo. Esta fábrica, situada en el barrio de San Jerónimo, al norte de Sevilla, cuenta con una plantilla actual de 1.014 personas y ha sido siempre uno de los referentes industriales de la capital andaluza.

La planta sevillana ha fabricado recientemente su caja de cambios número 30 millones y es la principal planta de producción de cajas de velocidades de Renault. Está considerada como una factoría de fabricación de componentes mecánicos estratégica para la Alianza Renault-Nissan-Mitsubishi, ya que cubre el 33% de las necesidades de cajas de velocidades del grupo en todo el mundo y exporta el 80% de su producción a más de 30 fábricas clientes de la alianza en cuatro continentes.

Además, “destaca por estar a la vanguardia de la innovación en la industria 4.0, gracias a la digitalización de sus procesos, la automatización de sus líneas de producción y el elevado nivel de competencias de su plantilla”, según destaca la multinacional.

Actualmente, Sevilla produce los modelos de cajas de velocidades de las familias “J” y “TL”. Además, fabrica y exporta piezas mecanizadas, posicionándose como un referente mundial en fabricación de “piñonería”.

Futuro

Ahora, el grupo del rombo anuncia dos nuevas cajas que deben empezar a fabricarse en 2022 y 2024. La primera, que debe producirse el próximo año, es la denominada DB45 (apta para un par de motor de 450 NM), versión mejorada de otra que ya se realiza en una planta francesa.

La empresa lleva varios años inmersa en una gran transformación tecnológica que le permitió en 2019 que le adjudicaran también la fabricación de la caja reductora, denominada RD0, para vehículos eléctricos. La planta sevillana comenzará este mismo año su producción, de la que se espera un volumen de unas 250.000 unidades anuales.

placeholder Un trabajador entra en la factoría de Renault en Sevilla. EFE Julio Muñoz
Un trabajador entra en la factoría de Renault en Sevilla. EFE Julio Muñoz

Para capitanear el nuevo proyecto, Renault ha apostado por un hombre de la casa. Ayer mismo anunciaba que Javier Bernáldez será a partir del próximo 1 de abril el nuevo director de la factoría de Sevilla, sustituyendo en el cargo a Alfonso García Agúndez, que tras una larga trayectoria en el grupo se jubila.

El nuevo responsable es ingeniero superior industrial por la Universidad de Valladolid. Nacido en la ciudad del Pisuerga hace 49 años, Bernáldez comenzó su trayectoria en Renault hace 23 años en la factoría de Motores de esta capital castellana, y continuó su carrera en Francia, donde ha ocupado diversos puestos en la Dirección de Fabricaciones en las factorías de STA Ruitz, Le Mans y Cleon.

A él le corresponderá dirigir las importantes inversiones previstas en los próximos meses para permitir la puesta en marcha de las nuevas líneas y adaptación de las instalaciones para las nuevas cajas previstas. También le corresponderá la concreción del nuevo proyecto de Economía Circular que el grupo tiene previsto en Sevilla y que el director industrial de Grupo Renault y presidente director general de Renault España, José Vicente de los Mozos, ya le trasladó recientemente al presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, durante una visita de cortesía al Palacio de San Telmo.

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El presidente de la Junta y el de Renault España en San Telmo

De momento, no se conocen muchos detalles salvo que la intención de la firma gala es crear una planta de reciclaje de piezas de coches usados similar al que está ultimando en la localidad francesa de Flins. En ese caso, la denominada “Re-Factoría” contará en 2030 con 3.000 empleados especializados en Re-Acondicionamiento, dedicado a extender la vida útil de los vehículos; Re-Energización, aprovechando las nuevas posibilidades de los vehículos eléctricos; Re-Ciclaje, que busca la optimización del ciclo de materiales y componentes de los coches; y Re-Inicio, que potenciará la innovación de procesos.

En el caso de la factoría sevillana, podría convertirse en referente de aprovechamiento de piezas. Hasta el 95% de los materiales de los vehículos se pueden recuperar. Esto reforzará tanto la recogida como el desmantelamiento, la reutilización de piezas en buenas condiciones y el reciclaje. De los Mozos insistía ayer en una entrevista en Canal Sur TV que con este proyecto se dota a la fábrica de una clara “visión de futuro con una planta que va a ser pionera en España en un proyecto de estas características”.

Presente

Mientras se concretan esos proyectos, el nuevo director de la fábrica se enfrenta a un escenario complejo en la planta de Sevilla por la situación que ha creado en el último año la pandemia del Covid-19.

Hasta la fecha, la fábrica ha mantenido su actividad con relativa normalidad y sin incidencia destacada de la pandemia entre su plantilla, pero esta misma semana se ha visto obligada a aplicar un expediente de regulación temporal de empleo (ERTE) debido a la falta de llegada de componentes. En concreto, se trata de unos microprocesadores fabricados en Taiwán que son fundamentales para la fabricación.

placeholder Trabajadores esperan al control de temperatura en  los primeros meses de confinamiento. EFE Julio Muñoz
Trabajadores esperan al control de temperatura en los primeros meses de confinamiento. EFE Julio Muñoz

El ERTE por “causas productivas” se aplicará entre los días 22 de marzo y 30 de junio de 2021 y establece un máximo de 50 días de parón de la producción de cajas de cambio. Durante ese tiempo, la plantilla estará en situación de desempleo y percibirá un 85% de su salario bruto entre la prestación de paro y un complemento que abona la empresa, según ha informado el sindicato CCOO en un comunicado. Además, el ERTE no tendrá efecto en las pagas extraordinarias, que se percibirán con el 100% gracias al acuerdo con la compañía.

La empresa se encuentra en un momento de gran paz social tras la firma hace un mes del nuevo convenio colectivo 2021-24, que era requisito indispensable de la dirección para comprometer las nuevas inversiones. Entre las medidas recogidas en este convenio se encuentra la congelación salarial los dos primeros años y un incremento del IPC del 0,5% el 2023 que podría ser del 1% si Renault alcanza los objetivos marcados en su estrategia 'Renaulution', además de que se incrementarán las medias pagas, habrá un pago único para los trabajadores con una antigüedad de 25 años y se establecen 217 días de trabajo, más tres de competitividad por cada año de vigencia del convenio.

Su comité de empresa está formado por 23 delegados que se reparten entre los 8 de CC.OO, 7 de UGT, 4 para CGT y otros 4 para SCP (Sindicato de Cuadros y Profesionales).

Pasado

La fábrica de hoy se parece poco a la que comenzó en 1938, e incluso a la de hace solo 20 años, según explica el secretario general de UGT en Renault Sevilla, Jorge García, que a sus 43 años lleva precisamente desde comienzos de este siglo en la planta sevillana. “Ahora compartimos espacios con los robots de última generación y también es ya una realidad la incorporación de más mujeres a la fábrica”, explica a El Confidencial.

García es hijo de otro histórico dirigente sindical de UGT que posteriormente dio el paso a la política y fue concejal de Sevilla, José Antonio García. Son varios los responsables de este sindicato y del partido socialista que han salido de esta fábrica, incluido algunos diputados como Alfonso Rodríguez Gómez de Celis o Ramón Rueda, que falleció en un accidente de tráfico.

Más allá de esa conexión político-sindical, la plantilla de la fábrica está trufada de sagas familiares que, en algún caso, llega ya a la tercera generación de trabajadores. “La Renault” es uno de los símbolos industriales de Sevilla junto al puerto y un reducido grupo de grandes empresas como las históricas Cruzcampo (Heineken), Persán o Siderúrgica Sevillana.

La historia de la factoría de Sevilla se remonta a 1938, cuando al final de la guerra civil se crea en el barrio de San Jerónimo

La historia de la factoría de Sevilla se remonta a 1938, cuando al final de la guerra civil se crea en el barrio de San Jerónimo la empresa ISA (Industrias Subsidiarias de Aviación), dedicada inicialmente a la fabricación de piezas de aviación, un sector pujante en la capital andaluza.

De aquellos años queda para el recuerdo el nombre de la vía donde se ubica la factoría, calle Medina y Galnares, en honor de Felipe Medina Benjumea, hermano de los arquitectos Rodrigo y Felipe, y Francisco Galnares, socios de la primera aventura, cuando en 1938 adquirieron estos terrenos en los que se ubicaría la firma ISA con siete ingenieros y pilotos, dos marquesas y un banquero para prestar trabajos auxiliares a la Hispano Aviación y a Construcciones Aeronáuticas.

Fue en 1946 cuando empezaron a fabricarse en ISA, además de los elementos de aviación, micromotores que convertían las bicis en motos esqueléticas, similares a las que ahora se han puesto de moda aunque con los materiales de la época. Fue el primero de los nuevos elementos mecánicos que empezó a fabricar en su planta.

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Operarios de la fábrica en ISA en el montaje de una caja de velocidades Wilson (1960).

A finales de la década de los 50, ISA comienza a diversificar con otros productos, como motores eléctricos y cajas de velocidades, y en 1958 la empresa sevillana firmó un contrato con Renault para fabricarle cajas de cambios. Sus responsables entregaron en París la primera caja de cambios hecha para la compañía francesa, que la homologó probándola en un modelo Dauphine.

Fue el comienzo de una historia que dura hasta nuestros días. Desgraciadamente, en 1959, Medina y Galnares murieron en un accidente de aviación del vuelo Barcelona-Madrid. El relevo lo tomaron Javier Benjumea Puigcerver –fundador de Abengoa– y Manuel Galnares, hijo del fundador, quien permaneció como director de la factoría 20 años, de 1961 a 1981.

En 1965, la compañía ya contaba con 1.400 trabajadores y fabricaba 50.000 cajas para Renault, pero la multinacional del rombo quiso duplicar la producción de coches, lo que requería importantes inversiones en ISA para llegar a esa nueva demanda.

Según explicó Galnares en una entrevista en 'ABC' de Sevilla hace unos años, “el consejero delegado en ese momento era Javier Benjumea Puigcerber y decidió que la mejor solución era venderle la planta de cajas de cambio a Fasa Renault. Se iniciaron las negociaciones y la única condición que puso ISA en el trato fue que la fábrica se quedara en Sevilla. La producción de coches estaba en Valladolid y Palencia y existía el peligro de que se llevaran allí las cajas de cambio o que montaran una fábrica propia en Francia”.

En 1966 Renault adquiere la actividad productiva de ISA, que incluye las instalaciones y una parte importante de su equipo

En 1966 Renault adquiere la actividad productiva de ISA, que incluye las instalaciones y una parte importante de un equipo de profesionales con un alto nivel de especialización en la fabricación de componentes mecánicos.

Entre los años 1966 y 1983 se fabrican hasta 14 modelos de cajas de velocidades de tipo longitudinal, pero es en 1983 cuando se produce uno de los grandes hitos de la factoría Renault: el paso de cajas longitudinales a los actuales modelos transversales (más compactos y acoplados de manera transversal al motor del vehículo).

El cambio a esta nueva caja de 4 y 5 velocidades, denominada JB, lleva asociado un aumento en la capacidad de producción, y también una modernización importante a nivel tecnológico y de instalaciones. Fue necesaria una ampliación de la fábrica y construir un nuevo recinto situado a 500 metros del primero (llamado “Sevilla 2”) con las naves industriales correspondientes y dotado de nuevas líneas de fabricación.

Con esa nueva planta anexa, las instalaciones de Renault en Sevilla pasan a ocupar una superficie de nada menos que 211.842 metros cuadrados al norte de Sevilla, tras el cementerio de San Fernando. De ese entorno, San Jerónimo, Pino Montano, Polígono San Pablo, etc. eran muchos trabajadores de la empresa del rombo en la capital andaluza.

Muchos trabajadores históricos de Renault Sevilla han visto cómo sus hijos e incluso nietos han cogido el relevo generacional

Uno de ellos es Pedro Victori, que entró de aprendiz en 1972, con solo 14 años cuando estudiaba en los Salesianos, y se jubiló en 2016 tras 43 años en la factoría tras haber desarrollado una amplia carrera profesional. No en vano, se enorgullece de que los planes de formación de la empresa le permitieran terminar sus estudios de ingeniero técnico y haya podido crecer desde operario a mando intermedio, superior o jefe de departamento.

Victori desarrolló su vida laboral siguiendo la estela de su padre, que también trabajó otros 40 años en Renault Sevilla, desde el año 1945 a 1985. De esa década de los 80 recuerda la revolución que supuso la ampliación de la fábrica con la segunda planta aledaña, que permitió alcanzar una plantilla cercana a las 2.000 personas.

Fue también a finales de esa década cuando empiezan a incorporarse las primeras mujeres a los talleres, ya que antes solo había alguna secretaria en oficinas. En estos momentos, ya alcanzan el 8% de la factoría. En los años siguientes se suceden diversas evoluciones del producto y sucesivos aumentos de la capacidad de producción de la factoría, condiciones necesarias para lograr en 2003 la adjudicación de una nueva caja: el modelo JH.

placeholder Primera caja de cambios modelo J
Primera caja de cambios modelo J

En 2005 se produce otro de los acontecimientos que marcan la historia de la factoría: el comienzo de la industrialización de un nuevo modelo de caja de velocidades: TL4. Se trata del primer órgano mecánico concebido en la Alianza Renault-Nissan para ser ensamblado en vehículos de ambas marcas, con un exigente nivel de calidad. La asignación de este proyecto a la factoría de Sevilla suponía importantes retos, pero también una inversión de 150 millones de euros, un 40% de aumento de su capacidad de producción y más de 400 nuevos empleos.

La firma de nuevos planes industriales da mayor estabilidad a la planta de Sevilla en años sucesivos, garantizando los niveles de producción y empleo al mismo tiempo que se adjudicaban nuevas inversiones y proyectos, entre ellos las cajas de velocidades J Edison, JS3 o TL6.

«Desde sus orígenes hasta la actualidad, la factoría de Sevilla es el ejemplo de una aventura empresarial que se consolida hoy como una de las empresas clave del sector industrial andaluz y una referencia mundial en el mecanizado de precisión», subraya Renault en un comunicado.

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Operario en la fábrica de Renault Sevilla

La Renault contemporánea tiene una plantilla similar a la de ISA hace 50 años, pero el sistema productivo es muy distinto. La digitalización, los robots auxiliares, los carros filoguiados, que evitan las tareas más pesadas a los operarios, la han convertido en una industria 4.0, de vanguardia.

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