El PP de Sevilla enfrenta a Génova y Andalucía en un congreso que abre heridas
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BATALLA ORGÁNICA

El PP de Sevilla enfrenta a Génova y Andalucía en un congreso que abre heridas

La justicia deniega la suspensión del proceso pero ampara a dos militantes que denunciaron que se vulneraba su derecho a participar, en unas primarias repletas de duras acusaciones

Foto: Pablo Casado junto al jefe del Ejecutivo andaluz, Juanma Moreno. (EFE)
Pablo Casado junto al jefe del Ejecutivo andaluz, Juanma Moreno. (EFE)

El lunes habrá “más demandas que votos”, dice una parte. "Abran las urnas y votemos de una vez", replica la otra. Resoluciones judiciales, querellas, insultos, filtraciones de audios, dinero para actualizar cuotas que no se sabe con claridad de dónde sale, militantes que acuden al banco con un notario y un abogado para demostrar que no les dejan ponerse al día en las cuotas y participar en las primarias, negociaciones al máximo nivel que fracasan una y otra vez...

El cóctel es explosivo y retrata el mes de marzo en el PP de Sevilla, que se ha abierto en canal y este sábado ha convocado a votar a sus militantes en la antesala del congreso provincial previsto el 27 de marzo. Será la primera vuelta y se medirán las fuerzas. Hay dos candidatos, uno con aval de Génova y otro lanzado por el PP andaluz. Esto hace imposible no leer la pugna interna como un duelo entre Juan Manuel Moreno y Pablo Casado, por más que desde sus equipos defiendan que ellos se han mantenido al margen. Los aparatos, regional y nacional, han estado metidos hasta el tuétano en el proceso orgánico. Las relaciones son muy tensas.

Foto: El líder del PP, Pablo Casado, y el presidente de Andalucía, Juanma Moreno. (EFE)

“Yo lo viví hace cuatro años y lo pasé tan mal que esta vez no quiero saber nada. De verdad. Nadie sabe lo que es eso, te deja tocado”. Las declaraciones son de alguien que vivió en primerísima línea el congreso provincial de 2017, donde se libró una batalla que muchos creían que era difícil repetir. Pero no, la han emulado e incluso con más beligerancia. Los mismos actores, en bandos distintos en algún caso, y enfrentados por controlar un partido que lleva lustros acorralado por un PSOE hegemónico en la provincia y que ahora siente el aliento de Vox, según los últimos resultados electorales, en el cogote.

Ávila se disculpa

“Quién no le ha reñido a un hijo e incluso le ha dicho cosas que uno no quiere... y es tu hijo, o tu pareja o tu amigo”. Fueron las palabras con las que Juan Ávila, alcalde de Carmona, candidato rival a la actual presidenta del PP sevillano, Virginia Pérez, pedía disculpas por su diatriba contra la otra parte en un audio dirigido a sus afines y filtrado desde un grupo privado de WhatsApp. Visiblemente afectado, el alcalde no ocultaba “su dolor” y “su indignación”, dijo, por cómo había transcurrido el proceso. Su última intervención fue una advertencia: “Si no dejan votar a todos los afiliados (estén o no al día de sus cuotas), el lunes habrá más demandas que votos”.

La jornada previa a que se abrieran las urnas fue de infarto. La noche anterior, tanto la dirección andaluza como la nacional daban por hecho que habían cerrado un acuerdo que iba a evitar celebrar las primarias. El pacto, tras una tensa batalla, suponía que Ávila renunciara, diera un paso atrás y aceptara ser número dos, secretario general. La presidencia del PP sevillano la seguiría ostentando Virginia Pérez. Después debían pactar una lista de integración al 50%.

Esa salida, la de evitar la guerra, ya se intentó antes de que arrancara el proceso con un tercer nombre, el de José Luis Sanz, el hombre que estaba llamado a liderar el PP andaluz cuando llegó Moreno, el alcalde de Tomares, la persona de confianza de Génova en Andalucía. El aparato andaluz se negó. Pidió tiempo y negociar sin imposiciones.

Foto: El presidente de honor del PP-A, Javier Arenas. (EFE)

Virginia Pérez llegó en 2017 a la presidencia con otra votación de infarto y solo 24 votos de diferencia, también entre denuncias de irregularidades y pucherazo. En aquella ocasión ella fue la candidata de la parte a la que ahora se enfrenta. Del aparato andaluz y de los fieles de Javier Arenas, que siguen conservando su cuota de poder en Sevilla y defendiéndola con uñas y dientes. El otro candidato, recién llegado al partido, reconocido por muchos como un hombre bueno y alejado de los conflictos, se lanzó tras almorzar con Moreno en su pueblo, Carmona, el pasado 1 de marzo.

Acuerdo frustrado

Allí, en Carmona, debían verse Pérez y Ávila este viernes. Habían quedado por la mañana para tomar un café y cerrar los flecos del acuerdo rubricado por Elías Bendodo, consejero de la Presidencia, presidente del PP de Málaga y hombre fuerte de Moreno; y Teodoro García Egea, secretario general del partido. La actual presidenta del PP sevillano no se presentó. A sus oídos había llegado ese audio del alcalde de Carmona, que grabó en caliente, cuando le dijeron que debía plegarse a las condiciones pactadas y por el que después pidió perdón. “He hecho unas declaraciones en un audio privado con comentarios desafortunados que nada dicen de mí, no soy una persona que tenga que utilizar descalificativos para hacer mi vida personal y política. Pido disculpas si algún compañero se ha sentido ofendido”, dijo ya por la tarde. Pérez no fue al café y Génova dio por roto el acuerdo.

Autos judiciales

No quedó ahí la jornada del viernes. A lo largo del día, trascendieron dos autos judiciales en la misma línea. La justicia no aceptaba la suspensión cautelar del congreso provincial, como había pedido la candidatura de Ávila, y dejaba claro que debía celebrarse. Sí daba amparo a dos militantes, que en primera persona habían presentado la demanda, para que pudieran participar en el congreso y votar aunque no estuvieran al día de sus cuotas. De ahí que la última petición fuera que todos los militantes, regulares o no, pudieran votar y la advertencia de que habrá una lluvia de demandas.

Es la otra gran batalla, la del censo. Desde el primer momento ha existido un pulso por sortear una condición de los estatutos del PP, solo podrán participar en primarias quienes estén al día del pago de sus cuotas. La candidatura de Ávila pidió primero que se dejara participar a todo el mundo. La dirección nacional dejó claro que no eran esas las reglas. Después comenzaron maniobras oscuras en las que un bando y otro dan versiones enfrentadas. Desde el PP andaluz aseguran que se trató de que muchos militantes, que iban con Ávila, pudieran ponerse al día y se impidió, bloqueando la cuenta bancaria del partido. Estos dos militantes, a los que la justicia ampara y que denunciaron, se presentaron con un notario en el banco y efectivamente la cuenta estaba bloqueada.

Foto: El presidente andaluz, Juanma Moreno, del PP, y el vicepresidente, Juan Marín. (EFE)

El relato de la otra parte difiere mucho. Aseguran que se estaba intentando cometer un fraude y que alguien entregó “40.000 euros y un listado de nombres” a la entidad bancaria para que regularizara la situación de esos afiliados. Las normas indican que solo pueden pagar los militantes o sus familiares. Ante eso, Génova mandó un abogado a Sevilla y se decidió bloquear la cuenta bancaria. “Afirmamos de manera rotunda que ningún afiliado del Partido Popular ha visto vulnerado su derecho a participar en el Congreso. Durante el plazo abierto entre los días 27 de febrero y 13 marzo se han aceptado todas y cada una de las transferencias que cualquier afiliado haya realizado para ponerse al día en el pago de sus cuotas”, adujo el comité organizador.

Sobre este asunto, decidirá la justicia, que aún debe pronunciarse de forma firme. Sobre el liderazgo del PP de Sevilla hablarán este sábado los militantes. Sobre cómo van a restañar las profundas heridas que esta guerra ha abierto entre el PP andaluz y la dirección nacional hablará el tiempo. El momento es delicado. El PP está tratando de reconstruir el centroderecha en una estrategia de riesgo, captando militantes de Cs y disidentes de Vox. En Andalucía esto desconcierta e inquieta. El tiempo hablará y medirá el verdadero alcance de lo que, una vez más, está pasando en el PP sevillano.

El lunes habrá “más demandas que votos”, dice una parte. "Abran las urnas y votemos de una vez", replica la otra. Resoluciones judiciales, querellas, insultos, filtraciones de audios, dinero para actualizar cuotas que no se sabe con claridad de dónde sale, militantes que acuden al banco con un notario y un abogado para demostrar que no les dejan ponerse al día en las cuotas y participar en las primarias, negociaciones al máximo nivel que fracasan una y otra vez...

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