Susana Díaz tiende puentes con el sector crítico de Cs en Andalucía
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A LA ESPERA DE ELECCIONES

Susana Díaz tiende puentes con el sector crítico de Cs en Andalucía

El PSOE calcula que el electorado andaluz no dará alas a un gobierno de PP y Vox sin Cs y mueve fichas a la espera de que esa dependencia de la extrema derecha dañe a Moreno

placeholder Foto: La presidenta del PSOE-A, Susana Díaz. (EFE)
La presidenta del PSOE-A, Susana Díaz. (EFE)

El PSOE andaluz nunca tuvo sobre la mesa presentar una moción de censura en la comunidad, tal y como hizo en Castilla y León o Madrid ante el tsunami político desatado por el volantazo en Murcia y las elecciones adelantadas en Madrid. El presidente andaluz, Juan Manuel Moreno (PP), sostuvo,en el Parlamento, que Andalucía estaba en el plan “urdido”, desde Moncloa y Ferraz, por Pedro Sánchez para desestabilizar los gobiernos de PP y Cs.

Lo cierto es que el PSOE andaluz lo niega y que desde los otros grupos que serían necesarios para sumar en esa moción, aseguran que no han recibido ninguna llamada, no han sido sondeados ni han tenido oferta de los socialistas, ni siquiera de forma informal. Tendría que unirse toda la izquierda, hasta 50 diputados, y convencer a cinco diputados de Cs de que rompieran su disciplina de voto y se sumaran.

Foto: El presidente andaluz, Juanma Moreno, del PP, y el vicepresidente, Juan Marín (izq), de Ciudadanos, han comparecido juntos esta tarde en el patio del Parlamento de Andalucía. (EFE)

Eso, hoy por hoy y pese a la fractura interna de Cs en Andalucía, es ficción. No hay posibilidades de esa suma porque Inés Arrimadas cree que Andalucía, donde gobiernan por primera vez tras 37 años de PSOE, debe permanecer en el cambio político. No está en los planes de los críticos con el vicepresidente Juan Marín. Fue la propia Arrimadas quien trasladó ese mensaje al presidente andaluz, con quien habló directamente. Lo que no hizo con el líder de su partido, Marín.

El PSOE-A tiene un guión

En Andalucía, hoy por hoy, no salen los números. Sería presentar una moción abocada al fracaso y el PSOE, que se proclama como un partido con sentido de Estado y de gobierno, no está para hacer el ridículo ni perder el tiempo, advierten sus dirigentes. Una moción fallida frente a la alianza de PP, Cs y Vox pondría en evidencia a Susana Díaz en un momento crítico y a las puertas de que se desencadene una batalla en primarias por el control del PSOE andaluz. “Eso no le interesa a nadie”, insisten desde las filas socialistas. "Nunca hemos perdido el norte de esa manera", subrayan, "somos el PSOE de Andalucía, esto no es Murcia, con todos nuestros respetos".

El PSOE andaluz descarta rotundamente cualquier movimiento. Díaz no cambiará su hoja de ruta. Cuentan con que se agotará la legislatura y las elecciones serán en 2022, o al menos con que eso es lo que intentará el presidente andaluz. Confían en que este tiempo “el gobierno se cueza solo”, que la debilidad parlamentaria y la dependencia de Vox hagan mella en el ejecutivo de Moreno. “En una sociedad como la andaluza que tradicionalmente ese de centro izquierda un gobierno del PP y la ultraderecha de Vox como única alternativa, sin Cs, es una ecuación que irá fracaso”, insisten desde el PSOE andaluz.

Foto: Foto: Cristina Quicler.
"En la cultura del PSOE, nadie se mete ni va contra otros compañeros"
Isabel Morillo. Sevilla Fotografías: Cristina Quicler

Ya hace meses que la secretaria general del PSOE andaluz comenzó un trabajo de reconstrucción de puentes con otras fuerzas políticas, además de con muchos sectores de la sociedad civil. Se sentó a hablar con Unidas Podemos, con los diputados de Izquierda Unida integrados dentro de esta fuerza política, y con una nueva secretaria general, Martina Velarde. De hecho han trabajado en iniciativas conjuntas en el ámbito parlamentario y el diálogo con la formación morada, una vez que se materializó la expulsión de Teresa Rodríguez y el resto de diputados afines, es fluida, admiten desde ambas partes. La salida de Rodríguez, precipitada desde Madrid y ejecutada sin muchos miramientos en el Parlamento andaluz, ha sido clave para esta reconstrucción a la izquierda del PSOE-A.

Hervias como interlocutor

Con esa otra izquierda fracturada de Podemos y que aglutina Teresa Rodríguez (tiene 10 de 17 diputados de Adelante Andalucía) el diálogo aún no existe pero tampoco descartan desde el PSOE-A abrirlo. Es un terreno mucho más complicado y tampoco se sabe el horizonte electoral que tendrán. En contra de lo que la mayoría pensaría, tampoco este grupo rechaza radicalmente unir fuerzas para desalojar a las derechas de los gobiernos. Ha sido lo que han mantenido siempre, impedir gobiernos de derechas pero sin entrar en coaliciones con el PSOE.

Foto: El vicepresidente de la Junta y consejero de Justicia, Juan Marín. (EFE)

Pero lo más interesante es el movimiento que ha hecho Susana Díaz con Ciudadanos. En 2015, la socialista conservó el gobierno andaluz gracias a una alianza con el partido naranja. Entonces Juan Marín se convirtió en el socio prioritario del PSOE y las relaciones eran muy buenas. Cs sacó buen rédito a ese papel de condicionar el Gobierno desde fuera de San Telmo. En las siguientes elecciones disparó sus resultados (pasó de 9 a 21 diputados) pero ya acudió a la cita electoral con una promesa inspirada en la política de bloques de Albert Rivera; bajo ningún concepto volverían a apoyar al PSOE. Desde entonces las relaciones entre Juan Marín y Susana Díaz saltaron por los aires. No han vuelto a recomponerse. Son inexistentes. Tampoco con quien fue su principal interlocutor, el consejero de Presidencia, Manuel Jiménez Barrios.

La dirigente socialista, que antes tenía buena relación con Albert Rivera, nunca ha perdido de vista los movimientos internos en la formación naranja. Los socialistas andaluces fueron de los primeros que aseguraron que iba a producirse una ‘opa’ hostil del PP hacia la formación naranja. De hecho se cuentan entre quienes dan por hecho que Marín y sus principales cargos orgánicos acabarán en el PP andaluz, algo que los aludidos niegan rotundamente. Sus reuniones y contactos se han venido produciendo con la corriente de Cs crítica con Marín y capitaneada en Andalucía por Fran Hervias. Díaz almorzó recientemente con la consejera de Igualdad, Rocío Ruiz, a quienes una parte de Cs da ya como candidata en unas próximas primarias, con apoyo de Arrimadas para liderar el partido en Andalucía. Ambas partes restan importancia al encuentro, que enmarcan como una reunión de trabajo para abordar el contenido de leyes en marcha en la Cámara autonómica.

Foto: El presidente de la Junta, Juanma Moreno, e Inés Arrimadas. (EFE)

Ruiz ha sido la primera en decir abiertamente que Cs no estaría en un gobierno con Vox, algo que también han dicho otros compañeros, y tampoco apoyarían desde fuera esa coalición. Eso daría alas a un gobierno del PSOE. Su discurso es el de Arrimadas, el de presentar a Cs como una fuerza de centro liberal y bisagra a derecha e izquierda. No es nuevo, en su última visita a Andalucía, la dirigente de Cs se reunión con Moreno pero también con el alcalde de Sevilla, Juan Espadas (PSOE), con quien su partido ha pactado los presupuestos municipales. Ahora en el PSOE andaluz aseguran que no están seguros de que Cs llegue a las siguientes elecciones andaluzas, convencidos de que las elecciones en Madrid, tras la debacle en Cataluña, pueden terminar de destrozar al partido. En cualquier caso, piensan seguir cultivando sus relaciones.

Pueblo a pueblo

Susana Díaz está echada a la carretera, con jornadas maratonianas cada semana, recorriendo pueblos y contactando con asociaciones, colectivos y militantes. Desde el PSOE andaluz aseguran que en estos encuentros se habla de crisis y de pandemia, se escucha y se recogen peticiones y necesidades pero no se aborda directamente el tema de las primarias pendientes en el partido. Es una precampaña en toda regla pero volcada en la gente, describen. “Los ciudadanos están hartos de los políticos, hemos decidido hacer algo diferente, conectar desde abajo con los problemas reales”, explican desde el equipo de la secretaria general del PSOE andaluz.

Foto: Pedro Sánchez abraza a Susana Díaz. (Reuters)

Cuando comenzó el pasado miércoles el baile político que ha desestabilizado el mapa político español muchos ojos se volvieron a Andalucía. Susana Díaz compareció de forma breve, dejando claro que no era momento de “líos” y pidiendo al presidente andaluz que se centrará en la gestión de la pandemia y crisis económica. Fue lo que el PSOE andaluz mantuvo desde el primer momento y en lo que insistió 24 horas más tarde. “El PSOE es un partido responsable, de gobierno, de Estado”, agregó este jueves. Los socialistas andaluces mantienen que Andalucía no puede ir a rastras de comunidades como Murcia o Castilla y León y que nada tiene que ver la situación aquí con Madrid, donde Isabel Díaz Ayuso está fuerte electoralmente y tiene, según las encuestas, arrinconado a Vox. En la comunidad andaluza la tendencia que se mantiene desde las elecciones generales es de caída de Cs, ascenso importante de Vox, y leve subida de PSOE y PP, que, según el sondeo que se mire, estarían prácticamente en empate técnico.El PP dice que ganan ellos y el PSOE que la victoria es de sus siglas. Con este panorama, en las filas de Susana Díaz asumen que el presidente no adelantará los comicios y agotará la legislatura. “Quizás no pueda llegar hasta final de 2022 pero lo intentará”, insisten fuentes de la dirección del PSOE-A. “Nosotros seguimos a lo nuestro”, agregan. Al menos hasta que Ferraz se decida y postule, o no, un candidato alternativo, nada, insisten, les cambiará el guión previsto.

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