El Melillero, a su exnovia: "Te voy a destrozar esa cara tan bonita que tienes"
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AUTOR DE UN ATAQUE CON ÁCIDO

El Melillero, a su exnovia: "Te voy a destrozar esa cara tan bonita que tienes"

El Confidencial accede en primicia a la declaración de su antigua pareja, que asegura que les abordó dos veces antes de arrojarles ácido sulfúrico en plena calle

Foto: El Melillero. (Policía de Csabermeja)
El Melillero. (Policía de Csabermeja)

El pasado 12 de enero, José Arcadio, alias el Melillero, despechado y rabioso porque su novia, Sandra, le había dejado, se aproximó al coche que ella conducía en Cártama (Málaga) y se vengó de su rechazo. Desde su vehículo, se arrojó por la ventana una botella abierta de ácido sulfúrico, que le produjo quemaduras de tercer grado por todo el cuerpo. Ingresó en la UCI en estado crítico.

A su lado, en el sitio del copiloto viajaba su mejor amiga, Cristina, que también resultó herida de gravedad. El Confidencial ha accedido en primicia a la declaración de esta última. Narra en primera persona cómo sufrió el brutal ataque: "Sobre las dos de la tarde, mi amiga Sandra vino a recogerme con el coche a casa. Íbamos al supermercado a comprar algo de comida. Cuando circulábamos por la calle Francisco Hernández, vi el coche que suele utilizar José Arcadio, el exnovio de Sandra. Le conocen por El Melillero o El Negro. Se trataba de un Golf gris oscuro con los cristales tintados. Él iba al volante. No pude ver si había otra persona en el asiento del copiloto. Fue todo muy rápido. Nosotras estábamos paradas y él aprovechó para poner su ventanilla a la altura de la de Sandra. Mi amiga tenía el cristal bajado unos 20 centímetros. Él lo utilizó para arrojarnos un líquido", relata la joven, cuya vida ya no corre peligro.

Foto: Declaración en los juzgados de El Melillero, el pasado 18 de enero, por el ataque con ácido. (EFE)

"Me quemaba mucho", continúa, "tanto que me tiré del coche en marcha. Escuché como se estrellaba el vehículo contra algo, pero yo solo estaba preocupada de que me estaba quemando viva. Sandra también. Las dos comenzamos a desnudarnos porque nos ardía la ropa y la piel. Era muy doloroso".

No recuerda mucho más del episodio, solo el dolor, y el fuego que sintió que le devoraba el cuerpo. Sin embargo, un testigo presenció la escena desde muy cerca. Describe gritos de auténtica agonía y una escena dantesca. "Se cruzaron dos coches, quedando emparejadas la ventanilla de ambos conductores. Desde la ventanilla de uno de los vehículos salió volando algo hacia la otra. Era una especie de bolsa de supermercado. Dentro había un bote que chocó contra la ventanilla y entró en el vehículo porque la ventanilla estaba bajada un poco. Nada más lanzar la bolsa, el vehículo desde donde se lanzó huyó derrapando. Empecé a oír entonces gritos de pura agonía y chillidos: '¡¡Me quemo, me quemo!!'. Dos jóvenes salieron del coche y comenzaron a arrancarse la ropa. Vi como por la ventanilla izquierda caía espuma corrosiva naranja". El testigo acudió a ayudar a las dos jóvenes y la descripción de la escena produce terror.

El ataque con ácido fue la culminación de varias tentativas anteriores

Esta agresión fue la culminación de varias tentativas anteriores que presenció la propia Cristina: "Unos días antes de que nos arrojase el ácido nos lo encontramos en una gasolinera de Torremolinos. Apareció en una moto. Nosotras estábamos dentro del coche. Empezó a amenazar a Sandra: 'Te voy a matar, juro por mi hijo que te quito la vida. Te voy a hundir la vida'. Su frase final fue: 'Te voy a destrozar esa cara tan bonita que tienes'. Nos fuimos en el coche asustadas".

placeholder El Melillero, tras ser detenido. (Policía de Casabermeja)
El Melillero, tras ser detenido. (Policía de Casabermeja)

La noche anterior a que les volcase el ácido sulfúrico, el Melillero, presuntamente, tuvo un intento fallido de destrozar la cara a su exnovia: "Sobre las diez de la noche, Sandra y yo íbamos en el coche de regreso a mi casa. Dimos varias vueltas para aparcar y vimos el Golf del Melillero aparcado. Dimos otra vuelta y nos encontramos a José Arcadio y a otro chico que se acercaron a nuestro coche. Se aproximaron a la ventana del copiloto que es donde iba Sandra, y José Arcadio comenzó a golpear el cristal: '¡Baja la ventanilla!', comenzó a gritar. Nos asustamos y nos fuimos de allí sin hablar con él. Aparcamos lejos y llamamos a un taxi para que nos llevara a casa porque teníamos mucho miedo". La Guardia Civil, que ha realizado un complejo y enorme trabajo de recopilación de pruebas, ha conseguido aglutinar evidencias suficientes para demostrar que José Arcadio fue el agresor de Sandra y Cristina.

Guardia Civil Málaga
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