Sierra Nevada se queda 'en blanco' en un puente clave: "Nos han dejado abandonados"
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La estación de esquí, sin fecha de apertura

Sierra Nevada se queda 'en blanco' en un puente clave: "Nos han dejado abandonados"

Tras perder esta importante fecha, los empresarios temen por la Navidad ante las presiones de Europa para que no se abra este recinto que mueve más de 500 millones al año

Foto: Repartidor en Sierra Nevada, que sigue cerrada y vacía. (F. Ruso)
Repartidor en Sierra Nevada, que sigue cerrada y vacía. (F. Ruso)

El pasado año, Sierra Nevada acogió este mismo puente de diciembre a 50.500 usuarios (37.600 esquiadores y unos 13.000 visitantes) en uno de los mejores comienzos de temporada que se recuerda. Hoy, la estación de esquí recibe a este equipo de El Confidencial con una quietud y un silencio atronador, solo roto por las gotas de agua que caen al suelo desde los tejados ya cubiertos de nieve desde hace una semana.

La Junta de Andalucía decretó el pasado mes el cierre perimetral de la comunidad, por lo que no pueden ir turistas, y también prohibió la movilidad entre municipios, por lo que no pueden subir a la sierra ni los propios granadinos, cuya capital se encuentra a tan solo 35 kilómetros.

Por ello, la estación de esquí situada más al sur de Europa, la que cuenta con más días de sol y, posiblemente, una de las más alegres y bulliciosas del mundo, ofrece estos días una estampa tan bella como terrible, parecida a las típicas escenas de cualquier película apocalíptica, con unas calles vacías y mudas.

Carretera de Sierra Nevada sin tráfico por las restricciones del covid.
Carretera de Sierra Nevada sin tráfico por las restricciones del covid.

Antes de llegar, ya impresiona la extraña soledad por la siempre concurrida carretera que sube desde Granada hasta Pradollano, la pedanía del municipio de Monachil donde se ubica el pequeño núcleo urbano que arropa a la estación de esquí. La mayor parte de sus edificios están hoy vacíos. Son inmuebles que acogen hoteles, hostales y albergues, con más de 3.000 camas, y también bloques de pisos y apartamentos que suman más de 10.000 plazas. Sin embargo, oficialmente solo hay 220 personas censadas.

Una vez llegado a Pradollano, a unos 2.000 metros de altitud, impresiona el vacío en la popular Plaza de Andalucía, su centro neurálgico, donde se encuentran las taquillas de la estación, muchos de los comercios y bares más conocidos, y donde se concentra buena parte de la vida y el bullicio en un día de una temporada normal. Bajo su suelo se encuentra un gran aparcamiento subterráneo, con más de 2.600 plazas, que estos días también parece fantasmagórico por su vacío y el eco de los sonidos en todo su recinto.

La Plaza de Andalucía, vacía.
La Plaza de Andalucía, vacía.

Un paseo por este desolador panorama permite descubrir que los únicos testigos de esta Sierra Nevada tan excepcionalmente quieta son algunos empresarios de este complejo deportivo, turístico y de ocio que permanecen "de guardia". Faltan miles de empleados, que están a la espera de ser llamados. Solo Cetursa, la empresa pública que gestiona las instalaciones, cuenta con más de 700 trabajadores, de los que un centenar son fijos y el resto fijos discontinuos y temporales. Estos días están trabajando algo más de 100, tanto los fijos como los encargados de los cañones de nieve artificial, que se afanan en dejar las pistas perfectas para cuando puedan abrir.

La estación de esquí es propiedad de la Junta de Andalucía, lo que permite a sus trabajadores afrontar esta incierta temporada con algo más de tranquilidad. Todo lo contrario a la incertidumbre que sufren los 6.000 trabajadores directos de las más de 100 empresas privadas que estos días viven pendientes del teléfono para saber si los llaman, si la estación abrirá y en qué condiciones lo hará por las medidas anticovid.

Las instalaciones del telecabina, vacías.
Las instalaciones del telecabina, vacías.

Solo la estación factura cada año cerca de 40 millones de euros, pero su impacto en la economía de la zona es superior a los 500 millones de euros. Cuenta con una actividad muy diversificada, desde hoteles y apartamentos a bares y restaurantes, desde material deportivo (esquís, tablas de snowboard, etc.) a ropa y complementos (gorros, gafas, botas, etc.), desde transportes a alimentación, desde suvenires a servicios de salud…

En la Plaza de Andalucía se encuentra la sede de algunas de las muchas escuelas de esquí que han proliferado en los últimos años hay cerca de 40— con cientos de profesores que diariamente atienden a miles de personas dando cursos o clases particulares. En circunstancias normales, esto sería un hervidero de profesores con sus monos uniformes de distintos colores corporativos según su escuela. Pero hoy, todas las puertas en están cerradas.

Débora, responsable de Atención al Cliente de la Escuela Oficial de Esquí.
Débora, responsable de Atención al Cliente de la Escuela Oficial de Esquí.

En la Escuela Oficial de Esquí se encuentra sola Débora, la responsable de Atención al Cliente, que sigue al teléfono de la oficina sin saber qué responder a la pregunta continua de los clientes —"¿Cuándo abrís?"—. Solo en esta escuela suele haber contratados cerca de 70 profesores que, a día de hoy, siguen sin saber qué hacer. "Confiemos en que esto pase pronto y nos digan algo porque ver esto así es una pena".

Un buen número de los profesores de Sierra Nevada solía venir cada año de Argentina, tras trabajar durante nuestro verano en Bariloche y otras estaciones del hemisferio sur, donde es invierno. Pero este año, ni los extranjeros han llegado ni los nacionales saben a qué atenerse.

Carmen, dueña de la inmobiliaria Sierra Nevada Winter.
Carmen, dueña de la inmobiliaria Sierra Nevada Winter.

Eso también lo sufre Carmen, propietaria junto a su marido de la inmobiliaria Sierra Nevada Winter, que lleva 22 años aquí. Ellos, con cinco empleados, gestionan casi medio centenar de pisos y apartamentos que ahora están vacíos. Algunas de esas viviendas suelen ser alquiladas para varios meses por empleados de la zona —muchos de ellos profesores de esquí— mientras que otros inmuebles son para alquiler vacacional por días para turistas y visitantes.

Esa falta de clientes no solo mantiene en vilo a las inmobiliarias. Hay cientos de particulares que compraron viviendas como inversión a partir de 1995 —fecha del Campeonato del Mundo de esquí, cuando se remodeló Monachil— y que viven todo el año de lo que sacan con estos alquileres temporales —ahora de moda a través de distintas plataformas 'online' como Airbnb, HomeAway o Booking—.

Toda esta población flotante ha generado una importante malla de pequeños comercios locales —desde farmacias a lavanderías, talleres o supermercados—, que también esperan no ya la apertura de la estación, sino que al menos se abra la movilidad entre municipios para poder recibir gente.

Emi, dueña del bar, supermercado y ferretería Pingüi.
Emi, dueña del bar, supermercado y ferretería Pingüi.

Uno de los establecimientos más populares es el Pingüi, que es una combinación de mini-supermercado, ferretería y bar. Allí nos encontramos hoy a la matriarca de la familia, Emi, que se afana en poner en la puerta de la calle un árbol de Navidad para darle alegría al establecimiento mientras en su interior se reconoce la tristeza. Para mantener su esperanza, nos enseña una escultura de la Virgen de las Nieves, con una velita encendida, a la que asegura que reza todos los días "para que esto pase cuanto antes".

"Tenemos abierto el súper y la ferretería, pero no el bar, y la verdad es que hay que vender muchos tornillos para sacar lo mismo que con una copa…". Son nueve miembros en esta familia propietaria de un negocio que lleva abierto 28 años y que esta temporada teme que los números no le salgan.

Casetas cerradas de la Hoya de la Mora, tradicional lugar para los trineos.
Casetas cerradas de la Hoya de la Mora, tradicional lugar para los trineos.

Algo parecido le ocurre a Miguel, propietario de una de las nueve casetas de la Hoya de la Mora, el popular recinto situado en lo más alto de Pradollano, junto al Albergue Universitario, donde cada año miles de familias suben para tirarse en trineo de forma gratuita, sin necesidad de pagar el forfait (45 euros/día) para entrar en las instalaciones de la estación de esquí. Se trata de un área recreativa de acceso libre que cada año recibe a unos 200.000 visitantes y que estos días está tan vacía como el resto de la zona. Son nueve las familias que regentan esos comercios en los que se vende comida y bebida y se alquilan trineos, pero ahora poco pueden hacer más que esperar que lleguen buenas noticias para la apertura.

Javier, dueño de un supermercado Covirán en Pradollano.
Javier, dueño de un supermercado Covirán en Pradollano.

Muchas de esas familias de visita con menos recursos pasan la mañana tirándose en trineo y bajan luego a pasear, comer y ver el ambiente en la Plaza de Andalucía. Bien lo sabe Javier, dueño del supermercado Covirán situado aquí desde hace siete años, donde muchas personas compran refrescos o pan y embutidos para comer bocadillos. Hoy tiene abierto para ordenar y almacenar productos porque sabe que no va a tener ni clientes ni ventas debido a las restricciones de movilidad. "Todo el mundo se ha preocupado por la actividad en las playas este verano, pero nadie se ha preocupado por nosotros y nos han dejado abandonados…", se queja amargamente ante los ojos de su perro san Bernardo, su única compañía estos días.

Elena, propietaria de las tiendas de Monitor Tecno.
Elena, propietaria de las tiendas de Monitor Tecno.

Muy cerca de su establecimiento se encuentra uno de los clásicos, Monitor Tecno, que lleva 40 años en Sierra Nevada dando servicio a los aficionados del deporte. Su propietaria, Elena Cuñat, trabaja allí estos días con Maxi, el encargado, recibiendo el material nuevo que ofrecerán este año a los clientes en sus dos tiendas de equipos de esquí. Junto a ellos deberían estar los 15 empleados que forman su plantilla, pero que todavía siguen a la espera de que les digan algo para incorporarse. Ella reconoce que en un día bueno de otras temporadas, en sus tiendas se equipan hasta 200 clientes, que alquilan esquís, botas, bastones, tablas de snowboard…, pero este año reina el silencio y el miedo al futuro.

"Otros años en estas fechas estábamos pendientes de si nevaba o no para poder abrir, pero este año, que tenemos toda esta nieve y podríamos tener un gran arranque de temporada, estamos cerrados. Hemos pasado de estar pendientes del parte meteorológico a estar pendientes del parte del virus", lamenta.

Juan Carlos, del restaurante Rincón de María.
Juan Carlos, del restaurante Rincón de María.

También han abierto algunos de los bares de la zona, especialmente para dar desayunos o comidas a los pocos empleados que van por allí. Es el caso de Juan Carlos, del Rincón de María, que hoy atiende él solo las pocas mesas ocupadas en una plaza donde habitualmente hay que pelearse por conseguir sitio. Con él servían seis camareros que también están en su casa.

Otros restaurantes ni han abierto. Es el caso de N'ice, propiedad de Alejandro Berdejo, empresario sevillano que llegó hace diez años a Sierra Nevada y que también gestiona la exclusiva terraza Cliqcuot Nevada, situada dentro de la estación de esquí —en mitad de la Pista del Río— y lugar de encuentro para muchos deportistas y amantes del 'après ski' para tomar una copa. "Lo que peor llevamos es la incertidumbre —asegura— porque necesitamos tomar una serie de decisiones y yo quiero poder decirle algo claro a mis 23 empleados, que me están esperando".

Hotel El Lodge de Sierra Nevada.
Hotel El Lodge de Sierra Nevada.

Sierra Nevada acoge cada año a los visitantes más populares y también a los de más poder adquisitivo, que encuentran en este rincón de Andalucía un sitio donde disfrutar de unos días de relax. Para ellos, Monachil cuenta con establecimientos tan emblemáticos como el Hotel El Lodge, con acceso directo a las pistas, a 50 metros del telesilla del Parador, y que está considerado uno de los refugios de montaña más exclusivos de Europa.

Allí encontramos "de guardia" a su director, Francisco Navarro, que cuida del hotel, cerrado, mientras prepara todo para que sus 20 habitaciones puedan ser disfrutadas "en cuanto nos dejen" por unos clientes que pagarán unos 700 euros por noche. Será la cuarta temporada de este establecimiento, que en 2012 ardió recién inaugurado tras una inversión millonaria. Estos días son 16 los empleados activos, aunque son hasta 55 los que trabajarán si se abre la estación y las fronteras. Reservas no les faltan, asegura.

Muchos de sus clientes son extranjeros, que suponen en torno a un 8% de los esquiadores en la estación granadina, aunque este año los visitantes foráneos van a tener más complicado poder desplazarse desde distintos puntos de Europa, principal emisor de turistas, a Sierra Nevada.

Pistas de Sierra Nevada vacías por el covid.
Pistas de Sierra Nevada vacías por el covid.

En similares circunstancias se encuentra Enrique de la Higuera, dueño del Gran Hotel Monachil y de numerosos apartamentos, que suman un total de 500 camas, que se encuentran totalmente cerrados y con sus 50 trabajadores en casa. Además, es presidente de los empresarios de Sierra Nevada y se queja del abandono al que están siendo sometidos desde hace ya meses. "Nadie es consciente de que ya tuvimos que cerrar la temporada pasada el 14 de marzo, perdiendo mucho dinero, y de que ahora nadie nos está ofreciendo la ayuda necesaria para que podamos salir adelante", explica.

Los empresarios han pedido a la Junta ayudas específicas para este sector "que es muy especial y no es comparable con el del taxi de Huelva, por poner un ejemplo". "Nosotros en cinco meses nos jugamos el año; ya perdimos dos meses del año pasado y como perdamos más de este, muchas empresas no saldrán adelante", lamenta.

La jornada transcurre entre las quejas y la esperanza porque lleguen buenas noticias en torno a la apertura de la estación. Al caer la tarde, muchos trabajadores de la zona se reúnen en la galería del Edificio Montblanc, donde hay varios pequeños bares abiertos, para intercambiar impresiones y compartir la actual incertidumbre.

Sebastián ('Nichi'), dueño del Bar ski de Pradollano.
Sebastián ('Nichi'), dueño del Bar ski de Pradollano.

Uno de esos locales históricos es el Bar Ski, donde su dueño, Sebastián —conocido por todos como 'Nichi'— lleva 36 años alegrando a su bulliciosa clientela habitual. "Pon más alta la tele, a ver si dicen algo de Sierra Nevada", dice uno. "Oye, que la Merkel no quiere que abra ninguna estación de Europa porque ella no abre las suyas. Manda huevos…", vocifera otro. "Dicen que la Junta quiere abrir antes de Navidad pero veremos si le deja el Coletas", interviene un tercero.

La incertidumbre es la palabra que más se repite por toda Sierra Nevada, aunque el director de la estación, Jesús Ibáñez, se muestra convencido de que habrá temporada de esquí y de que podrá realizarse "en un entorno seguro, no masificado, con distancia de seguridad entre esquiadores, que hacen deporte al aire libre, con vestuario, guantes, casco y mascarilla".

Jesús Ibáñez, director de Cetursa Sierra Nevada.
Jesús Ibáñez, director de Cetursa Sierra Nevada.

También se muestra orgulloso de las inversiones realizadas en los dos años que lleva al frente de esta empresa pública de la Junta. Este año han sido unos 9 millones de euros en la renovación de instalaciones, nuevos cañones de nieve artificial y también en mejoras tecnológicas que inciden en las medidas anticovid, desde cámaras para controlar colas a remontes o restaurantes a aplicaciones en móvil para el acceso a la estación o los aparcamientos, evitando así contacto físico.

Su responsable es consciente de que Sierra Nevada es uno de los pocos asideros que le queda este año a la economía granadina para levantarse después de pasar un mes cerrada a toda actividad no esencial debido a la mala evolución de la pandemia este otoño. Este confinamiento ha supuesto un desplome de la actividad y un rebote de los ERTE que, de momento, han incrementado desde febrero hasta hoy el número de parados en más de un 25% en la provincia.

El sol se pone sobre la sierra y Pradollano permanece como el resto del día, en silencio y vacío, mientras se va oscureciendo y las luces de Navidad permanecen colgadas pero apagadas a la espera de unos visitantes que deberían llenar este recinto de actividad, de movimiento económico... de vida.

Árbol de Navidad que preside ya la Plaza de Andalucía, vacía.
Árbol de Navidad que preside ya la Plaza de Andalucía, vacía.

La Junta quiere "abrir cuanto antes"

La Junta de Andalucía, propietaria de esta estación de esquí pública, no se plantea mantener sus instalaciones cerradas este invierno, como han reclamado algunos países europeos. La canciller alemana, Angela Merkel, pidió hace una semana el cierre de todas las estaciones de la UE, medida que fue respaldada por Francia e Italia. Por contra, Austria abrió inicialmente sus recintos, tan importantes para el turismo invernal, si bien posteriormente ha claudicado ante la presión de los países del entorno y anuncia ahora que solo podrán acudir sus visitantes nacionales.

La situación en estos momentos es complicada porque varios países europeos están tirando tanto de diplomacia como de amenazas para evitar que otros saquen rédito del cierre de sus estaciones invernales. El argumento oficial de esos países para no permitir la movilidad es que quieren evitar los contagios, pero a nadie se le oculta que detrás hay también importantes intereses económicos de un sector turístico de alto poder adquisitivo.

El primer ministro francés, Jean Castex, ha revelado esta semana que el pasado sábado llamó por teléfono al presidente español, Pedro Sánchez, para pedirle el cierre de las estaciones de esquí españolas esta Navidad, pero el máximo responsable del Gobierno central le respondió que no tiene competencias, porque están en manos de las comunidades autónomas.

El lunes se produjo una reunión técnica de responsables de esas regiones españolas que cuentan con estaciones de esquí, si bien no llegaron a ningún acuerdo concreto para consensuar una postura, así que cada presidente autonómico hará lo que considere oportuno en función de la evolución de la pandemia.

Así, por ejemplo, el presidente de Aragón, Javier Lambán, cree que parecería "poco prudente" abrir las estaciones de esquí antes de la fiesta de Reyes, el 6 de enero. Sin embargo, el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, ha dicho públicamente que quiere abrir Sierra Nevada "cuanto antes", aunque le gustaría tener un acuerdo con el resto de comunidades.

La Junta anunciará su decisión el día 10 de diciembre y la apertura no sería antes del día 15, que es la semana que en estos momentos barajan tanto en el Gobierno andaluz como en la propia Cetursa.

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