Cs Andalucía: arrinconado por el PP tras dos años de gobierno con el partido en guerra
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DOS AÑOS DEL VUELCO ANDALUZ

Cs Andalucía: arrinconado por el PP tras dos años de gobierno con el partido en guerra

Juan Marín se deja ver con Rivera en el segundo aniversario de las elecciones andaluzas del cambio, mientras que Moreno tendrá acto con Casado para reivindicar el Gobierno andaluz

Foto: El vicepresidente de la Junta de Andalucía, Juan Marín (c), de Ciudadanos; el consejero de Hacienda, Juan Bravo (i), y el portavoz de Vox en el Parlamento andaluz, Alejandro Hernández. (EFE)
El vicepresidente de la Junta de Andalucía, Juan Marín (c), de Ciudadanos; el consejero de Hacienda, Juan Bravo (i), y el portavoz de Vox en el Parlamento andaluz, Alejandro Hernández. (EFE)

Las fotos del segundo aniversario del vuelco político en las urnas andaluzas mostrarán al presidente andaluz, Juan Manuel Moreno (PP), celebrando con Pablo Casado en Sevilla. Del lado de Ciudadanos, Juan Marín será retratado en un desayuno informativo con Albert Rivera en Málaga. Es casualidad, defienden en las filas naranjas, pero la imagen es elocuente. En pleno divorcio de Rivera con Inés Arrimadas, después de que el expresidente de Cs haya criticado los planes de su sucesora de abrirse a acuerdos con el PSOE y se haya sabido que ejercerá como abogado para el PP, la foto de Marín da para todo tipo de lecturas.

Ese desayuno informativo, de Europa Press en Málaga, con Rivera y Marín ha ayudado a alimentar el relato de que hay un distanciamiento entre el vicepresidente andaluz e Inés Arrimadas. Muchos dirigentes consultados lo niegan. "Ella se protege y guarda distancias, quizá transmita frialdad", admiten algunas voces, "pero es porque está concentrada en una misión difícil y con un reto complicado". “Está totalmente centrada en Madrid”, aseguran. Niegan que haya incomodidad en Andalucía, en alianza con PP y Vox, por su oferta, fallida, de pacto con el Gobierno de PSOE y Unidas Podemos.

Foto:  El vicepresidente de la Junta y consejero de Justicia, Juan Marín. (EFE)

La respuesta de Marín es tajante. “Para nada”. “Por favor, si a ti un amigo te llama y te dice, 'mira, tengo este compromiso y quiero que participes conmigo y hablemos de cómo ha ido en Andalucía el trabajo que estáis haciendo, cómo lo veo yo desde fuera'... Encantadísimo. Lo comuniqué al partido a nivel nacional y se mandaron invitaciones, todo como tiene que hacerse. Para mí, es un lujazo poder sentarme con Albert [Rivera] después de tanto tiempo. He estado con él en muchas ocasiones, viene mucho a Sevilla y Málaga por cuestiones de trabajo, pero en un plano más personal o privado. Para mí, es como si me hubieran hecho un regalo de Reyes, poder volver a sentarme con él, porque es una persona de la que siempre he aprendido, estoy en este proyecto por él y siempre estaré agradecido. Quien quiera ver fuera de este ámbito, de verdad que está equivocado y no tiene ningún sentido”, defiende Marín en declaraciones a El Confidencial.

"Para mí, es un lujazo poder sentarme con Albert [Rivera] después de tanto tiempo. Es un regalo de Reyes", señala Juan Marín

En Andalucía, triunfó la campaña de Rivera de que ‘al PSOE ni agua’, después de que Cs hubiera tenido cuatro años de amor con Susana Díaz y le hubiera dado oxígeno en su última legislatura. El fundador de Cs dijo por aquel diciembre de 2018 que la presidencia andaluza sería para el PP y que él sería presidente de España con los votos de las mismas derechas. Entonces ni mencionaban a Vox, pero hoy, en Andalucía, la alianza de Cs con el partido de Santiago Abascal está “totalmente normalizada”, admiten en el partido.

Rivera se equivocó de pleno. Cs se hundió y aquella caída libre, con una pérdida de 47 diputados entre las elecciones generales de abril y las de noviembre de 2019, sigue pagándose un año más tarde. También en Andalucía.

El socio más invisible

Justo hace dos años, una noche del 2 de diciembre, las caras se desencajaron en el cuartel general del socialismo andaluz. El cambio político en Andalucía se hizo carne después de que en 2012 el PP de Javier Arenas se quedara al filo de la mayoría absoluta. El fin de los 36 años de gobiernos socialistas llegaba de la mano de una suma, la de PP, Cs y Vox, y preludiaba lo que iba a pasar en España desde entonces: que el poder se conquistaba en coalición.

Foto: Susana Díaz comparece en Sevilla tras conocerse los resultados de las elecciones. (EFE)

Ciudadanos aparece en el ecuador de la legislatura como el socio débil de esa coalición andaluza. Las encuestas dicen que mientras que PP y Vox suben y sacan rédito por presidir el Gobierno o apoyarlo, Cs cae y quedaría como la tercera fuerza de esta coalición. Tampoco ayuda un Gobierno que claramente ha trabajado con tres rostros visibles. El del presidente, Juan Manuel Moreno, que ha sabido adaptarse sin problemas a su traje institucional, el de Elías Bendodo (PP), consejero de Presidencia, el ‘poli malo’, el que da más caña política, y un vicepresidente, Juan Marín, como cara visible de Cs, que últimamente aguanta que digan que está a un paso de pasarse a la militancia de los populares.

La buena relación que Marín tiene con Bendodo y que alimenta estas especulaciones también la tuvo con Manuel Jiménez Barrios, el vicepresidente socialista. ¿Hacer circular eso es una maldad? ¿Lo difunden los críticos de Marín o es cosa del PP? “No lo sé, pero están plenamente equivocados. Se han equivocado muchas veces conmigo. Demasiadas. Es un error más. Respeto profundamente al PP y sus votantes, me unen cosas con ellos y gobernamos juntos, pero también he pactado con el PSOE y antes nadie decía que iba a terminar militando como socialista. Es mi día a día en el Parlamento andaluz desde 2015, siempre me han estado echando para la derecha o para la izquierda, y yo siempre he estado en el mismo sitio, intentando ser lo más útil posible, dialogando y llegando a acuerdos con todo el mundo”, zanja el vicepresidente andaluz.

Éxitos capitalizados por el PP

A Cs no lo han ayudado ni el reparto de papeles del Gobierno, ni el espacio que con tanta comodidad y holgura ha ocupado el PP, ni la situación del partido. Por eso los dirigentes piden mirar las encuestas comparando con el batacazo que propició la salida de Rivera y no con los resultados de las andaluzas. Entonces no hay caída, sino tímida recuperación.

Tras el descalabro y la dimisión de Rivera, el partido naranja en Andalucía ha estado un año en llamas. La falta de un liderazgo fuerte y los meses transcurridos hasta la confirmación de Arrimadas han permitido el estallido de una dañina guerra civil en las filas andaluzas, que ha acabado con familias enfrentadas y escupiéndose responsabilidades y culpas en el peor momento de la formación. La presencia de Cs en el Gobierno no ha sido nada dulce. Las divisiones alcanzaron al seno del Ejecutivo o al grupo parlamentario. Cs ha discutido mucho más con Cs que con el PP, y todo eso pasa factura irremediablemente.

Foto: El portavoz del grupo parlamentario de Vox, Alejandro Hernández. (EFE)

Victorias indiscutibles, como el inicio del curso escolar en plena pandemia, han sido capitalizadas por el PP cuando la cartera de Educación la ocupa Cs. El hecho de que haya consejeros de perfiles más profesionales que partidistas, como la titular de Empleo o el de Economía, también diluye el discurso naranja en el Ejecutivo andaluz. Las ayudas a los autónomos, turismo, empleo, justicia, igualdad o políticas sociales son áreas bajo la batuta de Cs de las que se ha hecho poca ‘venta’. Son más inexpertos en lides políticas. Tienen menos hambre de balón. Eso también, claro, hace que cuando hay errores se atribuyan más a la parte del PP, pero en general perjudican porque Cs ha sido muy invisible.

Reiniciar etapa

“En cualquier Gobierno de coalición, cuando hay dos fuerzas políticas, hay temporadas en las que unos son más protagonistas y a otros nos tocará en otro momento. Durante la pandemia, hemos demostrado una gran capacidad de trabajo. Me ha tocado liderar durante muchos meses las comparecencias y el gabinete de crisis y estar en las negociaciones con muchas instituciones y los grupos parlamentarios, la gestión de los fondos Next Generation se preside desde Cs y estamos haciendo un trabajo compartido. Siempre hay áreas que lucen más que otras, pero esto no va de lucirse y estamos haciendo mucho trabajo interno”, defiende Marín en declaraciones a este periódico.

Cs asegura que se reinicia y emprende nueva etapa. En esa línea, apunta también el diputado en el Congreso por Málaga Guillermo Díaz. “La situación interna es mucho mejor de lo que pueda parecer. Hay mucha frescura, están entrando en cargos afiliados de base que antes no entraban. Hay mucha ilusión y optimismo. Noto el cambio. La entrada de caras nuevas está generando una ola de optimismo y frescura”, apunta el coordinador provincial de Málaga y secretario de Comunicación del comité autonómico.

“Ya están superadas las divisiones internas. Tenemos un nuevo comité autonómico y se están organizando las provincias, están ya los nombramientos”, proclama Marín. "Hemos pasado un periodo bastante complicado, porque desde que Albert [Rivera] dimitió, hemos tardado casi un año en conformar la estructura orgánica del partido en el ámbito nacional y ahora autonómico, y eso lógicamente pasa factura, porque había mucha gente muy desconcertada. Nos toca recuperar la ilusión y trabajar en Andalucía pensando en 2022, y cuando lleguen las elecciones generales ayudar desde Andalucía al proyecto nacional. Vamos a empezar a caminar todos juntos, con mucha más calma y más comunicación, que la gente sepa qué estamos haciendo, adónde nos dirigimos, cuáles son las decisiones. Eso provoca esas diferencias internas que no deberían suceder, pero que creo lógicas en un proyecto que se ha llevado un año sin estructura", señala el líder de Cs en Andalucía.

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