EL REGRESO DE LOS NIÑOS A LAS GUARDERÍAS

En primera persona: "La semana pasada, tenía claro que no abría... ¡y hemos vuelto!"

Maica Terés Soler es dueña de dos escuelas infantiles de Málaga. Su negocio ha estado cinco meses y medio cerrado. "La Consejería de Educación ha dejado mucho que desear"

Foto: Maica Terés Soler, en el centro infantil Cuco, de Málaga. (Agustín Rivera)
Maica Terés Soler, en el centro infantil Cuco, de Málaga. (Agustín Rivera)

Me llamo Maica Terés Soler, tengo 47 años y soy empresaria desde 2005. Mantengo a casi 30 personas en plantilla en las dos escuelas infantiles que tengo en Málaga. Cerramos el 13 de marzo, creyendo que lo haríamos para un par de semanas o un mes a lo sumo, y hemos estado cinco meses y medio sin abrir.

La semana pasada, pensaba que no podríamos hacerlo y al final, ¡hemos vuelto! Pero no ha sido nada fácil. El trabajo de la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía ha dejado mucho que desear. Hasta el viernes pasado, no nos dieron unas pautas a seguir, y menos mal que yo ya tenía cosas previstas e implantadas para dar seguridad a los menores y a la plantilla.

Cuando el 13 de marzo nos dijeron que teníamos que cerrar sin ningún tipo de preaviso, al principio la Junta no daba noticias de ningún tipo. A principios de abril, pagamos las nóminas con mucha incertidumbre y poco después la Consejería de Educación nos dio tres soluciones: un ERE, un ERTE y la otra opción era que la Administración andaluza nos diera 180 euros por cada niño con la condición de pagar las nóminas de todo el personal. Si una profesora se daba de baja por enfermedad, tenías que contratar a otra persona. Y si la docente encontraba otro trabajo, había que emplear a alguien.

Los agobios económicos

Esta cantidad de 180 euros procede de los 278,88 euros (incluidas las ocho horas y el comedor) que cuesta la matrícula de cada alumno. Esta es la opción a la que nos acogimos. Teníamos que estar al corriente de todos los pagos de Hacienda, IVA y Seguridad Social. Si no lo estabas, no te daban la subvención.

Esta opción no estaba mal, pero cuando llega el final de mes, no recibes el dinero de la Junta. ¿Qué haces entonces? Pues pides un préstamo al banco y calculamos, por si acaso, solicitar una cantidad para seis meses. Pero no pensábamos, ni de broma, que iba a ser ese plazo.

Sede de la escuela infantil Cuco, en Cerrado de Calderón, Málaga. (Agustín Rivera)
Sede de la escuela infantil Cuco, en Cerrado de Calderón, Málaga. (Agustín Rivera)

¿Qué es lo que pasó? Que fueron pasando los meses y los meses y la gente empezó a agobiarse. Quien no había pedido un préstamo se le iba acabando su dinero y los que sí lo habíamos solicitado pensábamos cancelar el préstamo cuando nos pagara la Junta, pero a día de hoy todavía no hemos cobrado ni julio ni agosto.

La primera parte del primer pago, entre el 13 de marzo y el 30 de junio, la ingresaron hace mes y medio; y luego cobramos la mitad de julio. Hace dos semanas, me pagaron la segunda parte del pago de marzo a junio. Lo han hecho muy tarde todo.

"Los alumnos tienen que comer dentro de las aulas. Nunca he mezclado las clases. Hemos comprado máquinas de ozono"

¿Que cómo me planteo el curso? Intento ponerle todas las ganas y hacerlo lo mejor posible. Nosotros hemos hecho nuestro propio protocolo de protección de covid. La delegación de Educación nos dio una charla en julio a los directores de las guarderías y muchos cambios ya los veníamos haciendo desde hace muchos años: los alumnos tienen que comer dentro de las aulas. Nunca he mezclado las clases.

Tampoco pueden ir al patio juntos. Hemos comprado máquinas de ozono que encendemos después de limpiar y desinfectar cada día y cada aula solamente durante cinco minutos. Las clases también se tienen que ventilar. Las mochilas se quedan fuera de la clase y a los niños se les lavan las manos con agua y jabón y no con gel hidroalcohólico. Los niños van descalzos, vienen solo con calcetines. Está estudiado que yendo descalzo consigues más agilidad mental.

Una imagen de la escuela infantil Cuco. (Agustín Rivera)
Una imagen de la escuela infantil Cuco. (Agustín Rivera)

Si lo haces con cabeza, no tienes que hacer una gran inversión en tu plan anticovid. Es verdad que en muchas escuelas infantiles, como se comía dentro del comedor, no se podía comer dentro de la clase y los horarios han tenido que modificarlos porque muchas profesoras salían al patio al mismo tiempo.

Hemos avisado a los padres para que vengan con bastante antelación por la mañana. Ahora no pueden entrar dentro de la escuela. Solo acceden de uno en uno. Se quedan en recepción, justo antes de la puerta. Le tomamos la temperatura al niño con la distancia de seguridad adecuada. Y si va todo bien, ya se queda con nosotros. Todos los días anotamos la temperatura por si hay algún cambio drástico. Si tiene 37,5 o más, se tiene que marchar a casa. También vamos a comprar una máquina de rayos UV que puede eliminar el covid en un 99%.

"Los padres te llamaban por teléfono y no sabíamos nada. La Junta de Andalucía no nos aportaba ni información ni plazos"

Ayer fue el primer día de clase y de los 74 niños matriculados en Centro de Educación Infantil Cuco Málaga (en Cerrado de Calderón), solo han venido 20. Hay un 70% de plazas ocupadas.Y en la otra, en el Centro de Educación Infantil Cuco Teatinos, de 115 han venido 38. Ahí estamos al 90%. Yo siempre he tenido las guarderías llenas, incluso con lista de espera. La diferencia es que este año el periodo de matriculación ha tocado a mitad de covid y encima sin ningún tipo de información. Los padres te llamaban por teléfono y no sabíamos nada. La Junta no nos aportaba ni plazos. No sabíamos cómo se hacía nada hasta hace dos días.

Nosotros hemos abierto el 1 de septiembre y la reunión de las asociaciones de guarderías con la Consejería de Educación fue a finales de la pasada semana. Es muy fuerte. Tengo que agradecer el esfuerzo de los padres. Algunos de ellos han pedido que se les devolviera la mensualidad de la mitad de marzo porque no podían pagarlo.

Maica Terés Soler, en el centro infantil Cuco, de Cerrado de Calderón. (Agustín Rivera)
Maica Terés Soler, en el centro infantil Cuco, de Cerrado de Calderón. (Agustín Rivera)

Durante el confinamiento, todos los días teníamos clase con los alumnos, incluso con los bebés. Las profesoras se conectaban durante una hora y al final del día la 'seño' colgaba un vídeo en Facebook o se lo enviábamos por WhatsApp. Los padres tenían a los niños en casa y ya no sabían qué hacer con ellos.

Tengo a 12 padres esperando a ver qué va a pasar. Si el 15 de octubre va todo bien, se matricularán. Si matriculas a tu hijo, tienes subvención de la Junta y si al final decides no llevarlo, pierdes toda la subvención y pueden perder su plaza. Aquí hay muchas guarderías que han vuelto y muchas otras están vacías y no pueden aguantar. Ha sido muy difícil de soportar económica y emocionalmente.

Vídeos de 15 minutos

Ahora mismo, pasa como cuando abrieron los restaurantes o las playas. Unos fueron el primer día, otros han ido después y otros ni han ido, pero hay que recordar algunos datos, como que solo el 1% de los niños entre cero y tres años contagia el covid. Las guarderías en Europa están abiertas y se anima a que vayan. La Junta nos ha facilitado un test rápido y ahora suben los contagios porque hay más pruebas.

Lo importante, y ya acabo, es mantener el contacto directo con los padres y madres. He hecho vídeos de 15 minutos explicando lo que sabía y los he enviado a grupos de WhatsApp. Estamos aquí para resolverles todas las dudas que tengan. Mi número de móvil personal lo tienen todos ellos.

A día de hoy, pienso que en dos meses todo el mundo habrá aprendido la lección y no tiene que haber ningún problema para poder adaptarnos bien a todo esto, aunque claro que el virus está ahí y si no tenemos cuidado nos puedes contagiar en cualquier momento.

Andalucía

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