EL NÚMERO DE TEST REALIZADOS DA LA RESPUESTA

El 'milagro' portugués ante el espejo andaluz: test masivos y una frontera de ventaja

Tanto en el país vecino como en la comunidad andaluza se decretó la alarma con un número bajo de casos, sin apenas contagios comunitarios, pero aquí hay un 80% menos de pruebas

Foto: El presidente de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa. (Reuters)
El presidente de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa. (Reuters)

Dicen en Portugal que los milagros solo existen en Fátima. Se habla mucho del 'milagro portugués' en la gestión del coronavirus pero sus expertos subrayan una y otra vez que no es tal y repiten una palabra: anticipación. Hay otra clave: pruebas masivas para detectar la enfermedad a tiempo y aislar asintomáticos. Triunfó rápido y pronto el modelo de Corea.

Las comparaciones de datos con España muestran una situación mucho mejor en Portugal. Pero es un ejercicio probablemente interesante hacerla con Andalucía. Aunque el flujo de personas y el contacto es mucho mayor entre Sevilla o Málaga y Madrid —uno de los grandes focos de la enfermedad en el mundo— que con Lisboa, Andalucía es similar en extensión y población. Porque más que de países, el covid está siendo un problema de brotes. En Andalucía y Portugal se tomaron medidas cuando aún había pocos casos y no se registraban fallecidos. Aun así, en la comunidad andaluza hay 12.824 casos detectados y 1.131 muertos, frente a 23.392 casos en Portugal y 880 muertos, sobre el papel una de las tasas de mortalidad más bajas del mundo, junto a países como Suecia.

Un 22% más de fallecidos

No es que el virus sea más letal a un lado u otro de la frontera. La diferencia es que Portugal ha detectado mejor sus casos, lo que hace que parezca que la mortalidad es menor. En Portugal se ha realizado 330.512 test frente a los 53.910 de Andalucía. Por millón de habitantes hay 32.162 pruebas en Portugal frente a 6.430 en Andalucía. En Andalucía hay un 70% más de fallecidos, pero respecto a Portugal, ahí está la clave, hay un 80% menos de test. No es más letal el virus sino que está mucho más detectado. Aun así, las dos están muy lejos de Madrid. En una escala de color, Portuga, Andalucía y Madrid dan los tres tonos perfectos. En murtos por millón de habitantes, Portugal tiene 86; Andalucía 135 y Madrid, 1.193.

En un principio, la gran ventaja lusa fue el tiempo. Ahora mirando a medio plazo, Portugal está más preparada para salir de la crisis que su vecino español. Su Gobierno ya prepara medidas de desconfinamiento a partir del 2 de mayo. Ese día, cuando en España se podrá empezar a salir a pasear y a hacer deporte, volverán a las aulas en Secundaria, universidades y guarderías. No en Primaria. Una posibilidad que en España es muy lejana. También se abrirán al turismo en junio las playas con medidas de control, según anunció el ministro de Economía, Pedro Siza, que apuesta por reactivar el turismo cuanto antes. Andalucía querría, pero su situación es peor y está a expensas del plan de desocnfinamiento asimétrico que ha anunciado el Ejecutivo.

Antes de la expansión

La Escuela Nacional de Salud Pública de Portugal, que publica informes periódicos sobre la pandemia, situó en la premura con la que se tomaron las primeras restricciones el éxito portugués. El presidente de Portugal, António Costa, decretó el estado de alarma el 13 de marzo. Un día antes que su 'colega' Pedro Sánchez. En el país luso entonces no había ni una víctima y 112 casos confirmados. Cuando el Gobierno español decretó la emergencia, tenía 5.753 casos y 136 fallecidos. En Andalucía, donde el Gobierno de Juan Manuel Moreno (PP) también habla de "milagro", había en ese momento 269 casos y 3 fallecidos. Cuando se tomaron las primeras restricciones, un par de días antes (cierre de colegios, de museos, de centros de día para ancianos y dependientes, instalaciones deportivas), en Andalucía había 138 positivos y ninguna víctima mortal.

En este sentido se podrían reconocer similitudes entre Andalucía y Portugal, en ambos casos hubo esa semana de gracia respecto a otros puntos de España como Madrid o Barcelona. Los expertos señalan que si en China se hubiera actuado una semana antes, el número de muertes se podría haber reducido un 67%. Esa semana o esos días 'salvavidas' se dieron tanto en la región andaluza como en el país portugués. En Portugal se decretó el estado de alarma el primer día que se tuvo conocimiento de un contacto local.

Gripes en febrero

Joan Carles March, profesor de la Escuela Andaluza de Salud Pública, señala que el problema es que el virus llevaba mucho tiempo en España y no nos habíamos dado cuenta. En febrero ya estaba circulando y ese es el gran problema inicial del país. Afectó más a Madrid y Barcelona, como ciudades de recepción de mayor número de turismo exterior, con más movimiento de personas. "Andalucía y Portugal lo recibieron en mucho menor número de personas sin duda alguna. Hay más test hechos en Portugal, en Andalucía se han hecho pocos test y es un problema porque es lo que permite conocer las personas asintomáticas que portan la enfermedad y aislar más deprisa los contagios", apunta March. En Portugal la tasa de sanitarios infectados es del 9,6%, muy por debajo del dato español, que supone el 16% de contagiados en el país. En Andalucía el dato se eleva a casi el 22%. Es otro dato que diferencia a la comunidad autónoma del país con el que comparte frontera.

Eso explica que teniendo más casos que la comunidad andaluza, Portugal tiene menos mortalidad. "De alguna forma esto indica la importancia de una reacción básica y también del número de test realizados, que es lo que marca la mayor diferencia", señala quien fue director de la Escuela Andaluza de Salud Pública.

En Extremadura, frontera con Alentejo, igual que Andalucía con el Algarve, las cifras también son mucho peores. Ocurre lo mismo, tiene mucha mayor tasa de mortalidad la comunidad extremeña, por encima además de Andalucía. Se repite en Galicia. "Esto nos obliga a pensar que hay cosas que es necesario mejorar", apunta este experto.

Fabricación propia

La gran diferencia está en que en Portugal han funcionado muy bien las pruebas para detectar el virus. El Instituto de Medicina Molecular (IMM) de Lisboa ha jugado un papel importante y antes de que hubiera un problema de desabastecimiento de test, desde mediados de marzo, comenzaron a producirlos directamente en el país. No son test rápidos sino PCR de mucha mayor fiabilidad. En otros puntos de Portugal siguieron los mismos pasos. Se hacen pruebas a cualquier persona con síntomas desde el 26 de marzo y se aísla con rapidez a los positivos. Nada que ver con lo que ocurre en España.

"Tenemos la suerte de que nos ha tocado un poco más tarde", señala la investigadora Vanessa Luís del Instituto de Medicina Molecular de Lisboa (IMM), que cuenta que el día 13 de marzo, viernes, "no se me olvidará jamás", un día después de que se registrara el primer fallecido en el país, estaban trabajando en su laboratorio para fabricar un PCR propio. "Ya hacíamos eso cada día. Seguimos las indicaciones de la OMS y del CDC de Estados Unidos, que habían publicado sus protocolos, y el domingo ya teníamos un test de fabricación propia. No había que inventar nada y lo pusimos en conocimiento del Instituto Nacional de Salud. Son kits que utilizan reactivos también fabricados por empresas portuguesas que empezaron a fabricar ese material", cuenta Luís. Ahora mismo hay más de 15 institutos de investigación en todo el país dedicados a elaborar pruebas de PCR, más los laboratorios privados.

Presión de los científicos

La comunidad científica habló claro al Gobierno portugués y las autoridades sanitarias. Ya había un grupo que trabajaba mano a mano con el ministro de Ciencia, Manuel Heitor, que aseguran fue clave en elevar la presión para que se siguiera el camino de hacer test a toda la población. "Había dos ejemplos el de Italia y el de Corea y ningún científico tenía duda de cuál era el camino: empezar a testar de forma masiva, a todo el mundo. Y en China lo comenzaron a hacer también", asegura esta investigadora. "Hemos hecho muchísimos test, muchísimos, pero creo que lo que logramos hacer mejor fue transmitir al Gobierno de que había que empezar a testar a toda la población y lo conseguimos muy rápido".

Al principio no se hacía. Se sucedían casos en los medios de comunicación de personas que llegaban de Italia o China y no se les hacían pruebas y eso empezó a preocupar mucho a la población, cuenta esta investigadora. Se limitaban las pruebas a los hospitales, a las urgencias, a quién llamaba y tenía síntomas. Los números de España estaban ahí también, alarmaban. Tanto que las escuelas y los bares se vaciaron antes de que se decretara el estado de alarma. Eso ayudó en Portugal a la hora de adoptar las medidas de confinamiento y parón de la economía, pero también esa presión social empujó al Gobierno a seguir cuanto antes el camino de las pruebas masivas. "Estábamos viendo también el problema de desabastecimiento de pruebas, toda Europa estaba usando los reactivos y no había. Fue cuando los investigadores empezamos a decir que podíamos ayudar, que hacemos PCR todos los días en los laboratorios".

Luís cuenta como en Cascais, cerca de Lisboa, el alcalde fue el primero en anunciar que se harían pruebas a toda la población. "Los políticos se dieron cuenta de que la presión de la comunidad científica y de la sociedad era seguir el camino de Corea. Teníamos los instrumentos para realizar nuestros propios kits y muy pronto comenzaron todas las pruebas masivas".

En Andalucía, el Gobierno autonómico siempre ha apostado por test masivos a la población pero el ritmo de pruebas diarias ha sido durante muchos días muy bajo. No llegaban las unidades del Ministerio, la producción propia de los hospitales andaluces era insuficiente y eso que se contó el alivio de los 100.000 test donados por la empresa Festina. La previsión es realizar 250.000 test a profesionales y residentes en residencias de ancianos y 100.000 a la plantilla sanitaria, antes de extender más las pruebas.

Más test, menos muertes

"Un mayor número de test hubiera ayudado sin duda a disminuir el número de muertes. El acierto de Portugal fue cerrar sus fronteras y parar el país antes de que el virus hubiera entrado de manera comunitaria como ocurrió en España. Esa es la gran cuestión", apunta el profesor Joan Carles March.

Los datos de la pandemia señalan que en Portugal, el coronavirus entró por Oporto, por sus relaciones comerciales con Italia. También por el turismo, pero como en Lisboa, en ambas ciudades es temporada baja y en la capital saltaron muchos menos casos. La mayoría de casos en el país vecino se localizan en ese norte industrial y la Gran Lisboa, frente al 0,5 de incidencia en regiones como el Alentejo, con una densidad de población muy baja. En Andalucía, entró por Málaga, probablemente por dos vías, por turistas italianos y también por viajeros desde China. Las provincias menos afectadas son Huelva, limítrofe con Portugal, y Almería.

Cierre de fronteras

Mientras ese virus campaba ya a sus anchas por zonas geográficas de España, Portugal cerró sus fronteras. Fue el 16 de marzo. Desde Andalucía o la Comunidad Valenciana se alertaba del movimiento de personas desde otros puntos de España, la mayoría de Madrid, a sus segundas residencias o de la vuelta de estudiantes a sus hogares tras suspenderse las clases presenciales. España decidió no restringir los movimientos entre comunidades, lo que se reguló de forma automática con el estado de alarma, que prohibía los desplazamientos. Entonces, ya muchos ciudadanos habían cambiado de comunidad autónoma.

"Aunque no es correcto como voy a decirlo, el contagio estuvo mucho tiempo en la calle. Si los primeros casos de covid-19 fueron a mediados de febrero hasta mediados de marzo pasa un mes circulando el virus en España. En estas ciudades eso generó que el número de contagios fuera muy alto y deja de ser un contagio individual, familiar, de personas, sino comunitario, que afecta a toda la comunidad", aclara el profesor de la Escuela Andaluza de Salud Pública. Es lo que no ocurrió en Portugal y tampoco en Andalucía.

El virus estaba circulando y no se tomaron las medidas de prevención adecuadas, lo que explica también el número de profesionales infectados, que es por falta de equipos de protección pero también porque hay muchas personas que tuvieron la gripe en ese periodo de febrero y muy pocos profesionales valoraron que era covid. "Las comunidades no lo valoraron y seguían pensando que no llegaría a España o los casos serían muy pocos y cuando se decía esto el virus ya estaba circulando. En cambio, en Andalucía y Portugal el contagio comunitario ha existido muy poco, en mucho menos nivel que en otras ciudades grandes de España", indican desde la Escuela de Salud Pública de Andalucía.

Ningún servicio de salud autonómico, ni de Madrid o Cataluña, donde estaban la mayoría de los casos, se dieron cuenta. "Aunque tengo que decir que algunos médicos sí que valoraban que esta gripe era diferente y que estaba pasando algo con esta gripe que no veían claro. En algunos centros de Madrid se tomaron medidas viendo o analizando que estos casos eran extraños, duraban mucho tiempo, tenían una sintomatología determinada. Lo curioso es que no vieron que estas gripes raras eran covid o podían estar relacionados con los casos de China y eso generó que se tomaran decisiones más tarde de lo necesario. Si se hubieran tomado en el mes de febrero la situación sería ahora muy diferente", concluye el experto.

Andalucía

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
44 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios