EL ACCIDENTE OCURRIÓ EN 1966

Los soldados de EEUU que limpiaron Palomares podrán reclamar indemnizaciones

Podrán ser compensados por los gastos médicos derivados de las enfermedades contraídas por los restos radiactivos caídos en la costa almeriense

Foto: Fraga y Angier Biddle Duke se bañan en Palomares el 8 de marzo de 1966. (EFE)
Fraga y Angier Biddle Duke se bañan en Palomares el 8 de marzo de 1966. (EFE)

Los soldados de EEUU que participaron a mediados de los años 60 en las tareas de limpieza de Palomares (Almería) tendrán derecho a presentar una demanda colectiva para ser compensados por los gastos médicos derivados de las enfermedades contraídas por los restos radiactivos caídos en la costa almeriense.

En enero de 1966, sobre el cielo de Palomares chocaron un avión cisterna y un bombardero estadounidense B-52, del que cayeron cuatro bombas termonucleares, cada una de ellas 75 veces más potente que la lanzada sobre Hiroshima.

El sargento mayor retirado Victor Skaar fue uno de los 1.600 soldados que ayudaron a limpiar un desastre nuclear clasificado, recogiendo escombros y tierra removida con plutonio. Más tarde, muchos sufrieron cáncer y otras dolencias e intentaron sin éxito que el Gobierno federal asumiera la responsabilidad y pagara por su atención médica.

Según informó este miércoles 'The New York Times', Skaar envió por correo cartas a los veteranos de la Fuerza Aérea con los que había servido en Palomares y, bajo el titular de "buenas noticias", les informó de que las autoridades les habían reconocido por fin la opción de poder presentar una demanda colectiva sobre un asunto que el Pentágono declaró clasificado.

Una demanda que Skaar había presentado contra el Departamento de Asuntos de Veteranos había sido certificada como una acción de clase, lo que significa que finalmente hay una oportunidad de arreglar el caso del plutonio caído en España, no solo para él sino para todos los soldados que participaron hace más de 50 años, muchos de los cuales no obstante han fallecido.

Miembros de la Comisión Mixta (Congreso/Senado) para el estudio del Cambio Climático, en su visita a Palomares en 2011. (EFE)
Miembros de la Comisión Mixta (Congreso/Senado) para el estudio del Cambio Climático, en su visita a Palomares en 2011. (EFE)

Como uno de los primeros casos en que el Tribunal de Apelaciones para Reclamaciones de Veteranos otorgó el estatus de acción de clase, la demanda de Skaar representa un gran paso adelante para los veteranos con problemas de salud a largo plazo vinculados a la exposición tóxica en el servicio.

Hasta ahora, incluso en situaciones en las que miles de soldados estuvieron expuestos a peligros como las consecuencias radiactivas o el Agente Naranja y luego se enfrentaron a problemas similares, cada uno generalmente tuvo que lidiar solo con las vastas burocracias militares y de veteranos.

Skaar, de 83 años, se enteró durante su examen físico en la Fuerza Aérea en 1982 de que su recuento de glóbulos blancos estaba muy elevado. Él ha estado luchando desde entonces para que los militares reconozcan su enfermedad en el servicio.

"Primero me dijeron que no había registros, lo que sabía que era una mentira porque ayudé a hacerlos", dijo al 'Times' mientras revisaba documentos quebradizos y amarillentos en su oficina en las afueras de Springfield, Missouri.

En un comunicado este mes, la Fuerza Aérea aún mantuvo su evaluación de que las tropas de Palomares no habían sufrido una exposición dañina a la radiación.

Andalucía

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