La Junta de Andalucía abrirá una delegación en Barcelona para combatir "el separatismo"
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También para captar inversiones

La Junta de Andalucía abrirá una delegación en Barcelona para combatir "el separatismo"

Moreno anuncia que su Gobierno se desplegará en Cataluña ante la crisis creada por el independentismo y abrirá una sucursal allí como la que ya tiene en Madrid o Bruselas

Foto: El presidente andaluz, Juanma Moreno, con el presidente de la Diputación de Jaén, el socialista Paco Reyes, el pasado 22 de enero en Fitur, en Madrid. (EFE)
El presidente andaluz, Juanma Moreno, con el presidente de la Diputación de Jaén, el socialista Paco Reyes, el pasado 22 de enero en Fitur, en Madrid. (EFE)

El presidente de Andalucía, Juanma Moreno, nació en Barcelona, hijo de emigrantes, aunque regresó a Málaga siendo muy pequeño. En su Gabinete está, con un peso destacado, quien fuera delegado del Gobierno de Mariano Rajoy en Cataluña en pleno 'procés', Enric Millo. Pero no son esos los motivos detrás del que ha sido el gran anuncio de Moreno en su comparecencia en el Parlamento andaluz para rendir cuentas de su primer año de Gobierno. El presidente regional comunicó que su Gobierno abrirá una delegación de la Junta en Barcelona, como la que existe en Madrid o Bruselas con el objeto, no solo de combatir "el separatismo", sino también de captar inversiones y abrir a los empresarios catalanes "afectados por la crisis creada por el independentismo" de par en par las puertas de Andalucía.

El Gobierno socialista de Manuel Chaves ya abrió una oficina en Barcelona como delegación de la Junta para Cataluña, Baleares y Valencia. Un convenio firmado con la Diputación de Barcelona cedía un piso en la capital catalana y la Junta pagaba el personal. Cerró definitivamente en 2015. Entonces el PP criticaba el "despilfarro" en "embajadas" de la Junta. Un concepto que rechazó Moreno: "No es una embajada porque Cataluña no es independiente".

La delegación de la Junta en Barcelona, que mimará también los lazos con los catalanes de origen andaluz fruto de la emigración masiva desde los 60, no es el primer gesto de este estilo de Moreno. Al nombramiento de Enric Millo como secretario general de Acción Exterior de la Junta, se sumó una estrategia para abrir interlocución directa con una parte de las asociaciones de la vida civil catalana que no comulgan con el independentismo.

Foto: Pedro Sánchez y Quim Torra, antes de su reunión del 20 de diciembre de 2018 en Barcelona. (EFE)

De ahí que se aprobara una línea de ayudas para la inmersión lingüística, dentro de las subvenciones aprobadas por la Junta para las casas de Andalucía en Cataluña, de 100.000 euros. Una partida simbólica, pactada con Vox, que exasperó al independentismo catalán cuando se aprobó el pasado septiembre y que, explicaron, iba encaminado a dar clases de castellano a los andaluces obligados al catalán es las escuelas.

Casi mientras que la portavoz del Gobierno, la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, anunciaba que Pedro Sánchez se reunirá con Quim Torra, pendiente de inhabilitación en el Parlament tras sentencia del Supremo, el próximo 6 de febrero, en Andalucía Moreno Bonilla hacía este anuncio sobre Cataluña.

Recordó el andaluz que se ha dirigido a Sánchez para pedirle, un año después, un encuentro y parafraseó al primer socialista presidente de Andalucía, Rafael Escuredo, para mostrar una actitud de alerta frente a posibles agravios: "No queremos ser más que nadie pero tampoco menos". Los socialistas se revolvían en sus escaños. También, por cierto, citó a Felipe González.

Moreno repitió eso de "lealtad" y "mano tendida" al Gobierno de la nación, aunque advirtió de que si hay "menoscabo" para Andalucía o se "incumple la equidad", reaccionará desde todos los frentes posibles. "Somos un Gobierno moderado pero no débil", advirtió. En marzo de 2018, liderado por Susana Díaz frente al entonces Gobierno de Mariano Rajoy, Andalucía aprobó con los votos de todos los partidos, excepto Cs, un frente común para reclamar 4.000 millones de euros más ante una comunidad "infrafinanciada".

Foto: (EFE).

El PP tuvo la habilidad de sumarse a ese frente contra el entonces ministro Cristóbal Montoro. Ahora, Moreno se lo echa en cara a Susana Díaz y le recuerda que Andalucía debe estar por delante de su partido. "La fidelidad al líder del partido puede ser sinónimo de traición a Andalucía", dijo el presidente andaluz.

El jefe de la Junta, al que esta tarde dará réplica la oposición, mostró su lado más moderado y abanderó debates, que la izquierda hace suyos, como la lucha contra el cambio climático o contra la violencia de género. En un año negro, con siete mujeres asesinadas en menos de un mes, Moreno se mostró firme pese a los cantos de sus socios de Vox: "No voy a parar de intentar alcanzar algo que creo que es posible, un gran acuerdo contra la violencia de género en Andalucía, con consenso. No voy a permitir ni un paso atrás en la lucha contra la violencia de género en Andalucía".

Vox no aplaudió sus palabras, PP y Cs, sí. Ese consenso ya existía hasta que llegó el partido de Santiago Abascal, que habla de violencia intrafamiliar y no reconoce la violencia de género. Leyes como la que combate el maltrato machista o la de igualdad salieron adelante la legislatura pasada por unanimidad o sin votos en contra.

No voy a parar de intentar alcanzar algo que creo que es posible, un gran acuerdo contra la violencia de género en Andalucía

Hay que recordar que Vox, la semana pasada, unió sus votos por primera vez a PSOE y Adelante Andalucía para forzar las comparecencias de los consejeros de Educación e Igualdad en la Cámara, ambos de Cs. Tras el plante está la indignación de Vox que firmó la implantación del pin parental en el acuerdo de presupuestos del pasado octubre y ahora ve cómo el Gobierno andaluz matiza o se desliga de esa medida.

También abanderó Moreno el cambio climático, que aseguró que llevará a su gabinete dentro del Gobierno, con anuncios como que se van a plantar un millón de árboles en Andalucía o una inyección de 750 millones de crédito, con las entidades financieras, a agricultores y ganadores para combatir no solo el Brexit o los aranceles, sino también sequías e inundaciones que ligó a ese cambio climático.

Foto: Manifestación de Marea Blanca en Sevilla en defensa de la sanidad pública. (EFE)

Su comparecencia, al cumplirse un año de su llegada a la Junta, coincidió con datos de la Encuesta de Población Activa que el PSOE leyó como "un frenazo económico" y la prueba de que "cae el mito de que la derecha gobierna mejor la economía", en palabras de Susana Díaz. Moreno leyó en positivo la creación de empleo, habló de un año "en obras", se quejó de la herencia recibida y de la importancia de poner orden en lo que han encontrado y subrayó la importancia del "alivio fiscal" a las familias con las reformas aprobadas que suprimen Donaciones y Sucesiones o rebajan el IRPF en el tramo autonómico.

Otro de los puntos negros es la sanidad pública, donde las promesas del PP en la oposición no se han hecho realidad. Las mareas blancas del fin de semana muestran el descontento de profesionales y usuarios. Moreno señaló que la salud es su "prioridad en la agenda reformista". Defendió que no han podido "arreglar la sanidad" pero "mejorarla sí". Anunció 20 nuevas especialidades que serán atendidas por telemedicina para aligerar el colapso en la atención primaria y la incorporación de 3.500 nuevos profesionales al Servicio Andaluz de Salud (SAS). Entre las leyes inminentes situó la reforma de la función pública y una de atención temprana.

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