31 AÑOS DE LA AUTONOMÍA DEL PIONERO TURÍSTICO

La independencia de Torremolinos lastró en los 90 el crecimiento económico de Málaga

En aquel tiempo (1988) el municipio malagueño era una tenencia de Alcaldía de la segunda ciudad andaluza. "Málaga, al no tener ni los hoteles ni las playas de Torremolinos, tuvo que hacer algo distinto"

Foto: Bañistas en la playa de la Carihuela de Torremolinos (Málaga). (EFE)
Bañistas en la playa de la Carihuela de Torremolinos (Málaga). (EFE)

Pedro Aparicio, entonces alcalde de Málaga, apenas visitaba Torremolinos. En aquel tiempo (1988) el municipio pionero turístico era una tenencia de Alcaldía de la segunda ciudad andaluza. "Éramos como una colonia de Málaga", recuerda Pedro Fernández Montes, alcalde (PP) de Torremolinos entre 1995 y 2015 y ahora fuera del partido tras 43 años en la formación popular.

Torremolinos tenía 27.000 habitantes. Ahora son 69.000. Málaga ya superaba el medio millón (hoy son 569.000), y no había ni señales remotas de que la capital provincial se pudiera convertir en una ciudad turística de referencia. ¿Para qué, si Torremolinos contaba con miles de plazas hoteleras?

"En la tenencia de Alcaldía engañaron a Aparicio. Le dijeron que el movimiento pro autonomía era cosa de unos comerciantes y ya está. No sabía lo que había detrás", relata Fernández Montes, que se convirtió en uno de los abanderados de la causa independentista torremolinense.

Hace una semana El Confidencial publicaba que Málaga se había convertido en la capital económica andaluza. La provincia de Málaga también es la única con saldo migratorio interprovincial positivo en todos los años desde 1988, justo el año de la independencia de Torremolinos, "lo que muestra el éxito de la región para atraer población y retener a los residentes. Ni siquiera Madrid lo ha logrado".

Detalle de la pérgola de la Costa del Sol de Torremolinos
Detalle de la pérgola de la Costa del Sol de Torremolinos

"¿Qué hubiera pasado si el Ayuntamiento malagueño hubiera 'mimado' a su entonces barrio? ¿Hasta qué punto lastró a Málaga la falta de recursos de Torremolinos para iniciar su despegue? José Ortiz es alcalde del municipio costasoleño desde hace cuatro años. Lleva dos mandatos sin mayoría absoluta. Esta vez se ha mantenido en la Alcaldía gracias a una carambola propiciada por la división de los partidos de derecha.

"Málaga se dio cuenta de que necesitaba un cambio y al no tener ni los hoteles ni las playas de Torremolinos tuvo que hacer algo distinto", relata Ortiz a El Confidencial desde su despacho de la Alcaldía. El alcalde recuerda la importancia de otra fecha, la del 27 de septiembre de 1979 cuando en el Palacio de Congresos del municipio la OMT (Organización Mundial del Turismo) instauró el Día Mundial del Turismo.

Manifestación a favor de la independencia de Torremolinos
Manifestación a favor de la independencia de Torremolinos

"Málaga nos roba"

Sostiene un exdirigente del PSOE consultado por este diario que en Torremolinos se pudo dar la circunstancia del "Málaga nos roba". Se trata de "una interpretación actualizada del sentimiento con base real o ficticio en torno a los ingresos que el turismo de Torremolinos generaba al Ayuntamiento de Málaga, aunque creo que más bien distorsionado. Tenía una base real en los problemas de aislamiento que experimentaba (todo hay que decirlo, que en el doble sentido de la circulación) por la permanente congestión de N- 340 y el más deficiente servicio respecto a la actualidad del ferrocarril".

Torremolinos tenía en 1988 una tasa de desempleo del 9%. Ahora es del 17%. Ahora un millón de turistas visitan el municipio al año (120.000 el mes que acuden menos visitantes). Hay 2.000 plazas hoteleras menos 31 años después: de 22.000 a 20.000. Más: Torremolinos concentra cinco millones de pernoctaciones y 500 millones de euros de gasto hotelero.

Cubo del Pompidou Málaga, icono de la Málaga contemporánea. (Agustín Rivera)
Cubo del Pompidou Málaga, icono de la Málaga contemporánea. (Agustín Rivera)

Málaga capital cuenta ahora con 13.500 camas. Cada año la ciudad se ve obligada a desplazar a otros municipios de la provincia unas 70.000 pernoctaciones. El peso de Torremolinos en el sector turístico en la economía provincial se sitúa entre 961 y 1.081 millones de euros. Hace 20 años (mucho más hace 31 temporadas) la capital ni existía para el turista. La llegada del AVE en 2007 y la inauguración del Museo Picasso (2003) han sido las lanzaderas definitivas.

"Estamos al lado y crecemos juntos", subraya Ortiz respecto a las dos urbes. El parador de golf, situado en Málaga, casi en el límite con Torremolinos, se ha considerado muchas veces más del municipio turístico que de la capital. Igualmente, ocurre con el aeropuerto, el tercero más importante de la península, considerado incluso por muchos como el "aeropuerto de Marbella". Málaga no tenía hasta principios de la década de los 2000 un Palacio de Congresos, cuando Torremolinos lo tenía, sufragado por el Gobierno Central (Turespaña) desde la década de los setenta.

Fernández Montes recuerda que en Torremolinos había calles sin asfaltar, se carecía de equipamiento cultural y solo había un campo de fútbol, el del Pozuelo, que no era inversión municipal, sino que fue sufragado por el propio club del Juventud de Torremolinos. "Aquí no se invertía lo que se recaudaba". Un dato para la historia: el día de la inauguración de la Feria de Torremolinos de 1988 coincidió con la explosión de júbilo de la independencia. Al recinto ferial solo acudió el alcalde de Málaga y el teniente de alcalde. "El resto del pueblo, lo estábamos celebrando en la calle".

El primer presupuesto de Torremolinos fue de 2.500 millones de pesetas. El de 2019 se eleva a 100 millones de euros, precisa el actual primer edil. La deuda dejada por el equipo de Gobierno del PP, cifra el actual alcalde, se eleva a 200 millones de euros. "Ya hemos pagado 50 millones", detalla. Existe una deuda histórica con Málaga de 17 millones de euros.

Sin hotelería de ciudad ni playas

También existían intereses urbanísticos "exclusivamente torremolinenses que siempre están bajo este tipo de movimientos segregacionistas y los del acceso a un poder político local inexistente con sus prebendas de todo tipo y el desarrollo de una administración propia". Y añade: "Sin hotelería de ciudad —las características de los hoteles urbanos no tienen nada que ver con la hotelería de playa que era la de Torremolinos— y sin playas había que generar un atractivo turístico específicamente urbano y unos atractivos nuevos que hubo que ligar a la cultura".

El divorcio socialista entre Pedro Aparicio y José Rodríguez de la Borbolla, entonces presidente de la Junta de Andalucía, propició la independencia de Torremolinos. Fue ante un supuesto desplante de Aparicio a Borbolla en una visita a Málaga. Entonces, Borbolla desempolvó de su despacho de presidente de la Junta el expediente Torremolinos. "Hágase autonomía". Y se hizo.

Vecinos celebran la independencia de Torremolinos
Vecinos celebran la independencia de Torremolinos

Un político activo a principios de los noventa afirma que no le extraña en absoluto que la decisión de la Junta tuviera al menos en el fondo "esa provinciana motivación". "Sin embargo", relata, "los datos no lo corroboran. En 1991, datos censales más próximos a la segregación, Sevilla tenía alrededor de 680.000 habitantes, mientras Málaga estaba en el entorno de 520.000 después de la segregación. Torremolinos tenía 27.000 censados. Posiblemente, la población residente en esta era más numerosa por la abundancia de extranjeros no censados. Luego la diferencia seguía siendo notable".

Torremolinos ahora tiene un nuevo PGOU, lanza inversiones millonarias en el complejo de ocio Intu, quiere renovar su Palacio de Congresos y es el tercer municipio de la provincia con más gasto medio, tras Nerja y Marbella. En ese contexto aspira "a evitar errores del pasado" y con la connivencia de Málaga capital, una de las ciudades más pujantes de España.

"Entrar en una provinciana disputa Málaga-Sevilla no lleva a ninguna parte. Empobrece el gran potencial de la región si todos fuéramos a una"

Francisco de la Torre, alcalde de Málaga, en una entrevista con El Confidencial el pasado mes de mayo, explicó de esta manera lo que supuso para la ciudad apearse de la locomotora económica de Torremolinos: "Nosotros partíamos de cero en 1995: no había Palacio de Ferias y Congresos. Cuando se independizó de Málaga, perdimos toda la potencia que tenía Torremolinos, su Palacio de Congresos y no teníamos hoteles. El apoyo de la Junta a Fibes ha sido tan descarado que 'El País', estando Rafael Escuredo de presidente autonómico, publicó la anécdota de una conversación con el consejero de Comercio que le decía a Manuel del Valle, entonces alcalde de Sevilla: 'tenéis que correr, que se os va a adelantar Málaga'. Los consejeros de la Junta funcionaban como concejales del Ayuntamiento de Sevilla".

¿Sirve para algo esa competencia entre las dos principales ciudades andaluzas, esa constante comparación? "No me gustaría", insiste un ex alto cargo socialista, "entrar en una provinciana disputa Málaga-Sevilla que no lleva a ninguna parte. Ha habido centralismo sevillano evidentemente, pero sustituirlo por un centralismo malagueño —ahora que 'gobernamos en la Junta'— me parece de una gran esterilidad, un error tan grave como el anterior y un agravio hacia otras provincias andaluzas y, en definitiva, un empobrecimiento de la gran potencialidad que existe en nuestra región si todos fuéramos a una".

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