CONFLICTO EN UN DISTRITO HIPERPOBLADO

La 'guerra' de la zona azul en Málaga: clamor vecinal contra una iniciativa sin consenso

La zona de La Unión, en el distrito de Cruz del Humilladero, una de las áreas más densamente pobladas de Europa y con población muy envejecida, rechaza los parquímetros

Foto: Pancarta contra la zona azul en el distrito de la Cruz del Humilladero de Málaga (Asociación de Vecinos La Cooperación).
Pancarta contra la zona azul en el distrito de la Cruz del Humilladero de Málaga (Asociación de Vecinos La Cooperación).

“En un barrio eso no está bien”, dice el aparcacoches de una promoción de viviendas en la calle Reboul, frente a la antigua fábricas de pipas Blas. A Antonio le pagan un euro por cada vehículo que entra (unos 100 caben) en un aparcamiento de 8.00 a 21.00 horas. Barrio de la Cruz del Humilladero/La Uníón, de clase trabajadora, uno de los más densamente poblados de Europa.

Delante del supermercado Dia un matrimonio de setenta y pico años anda en dirección sur. Él, quizá ronda ya los ochenta. La señora va leyendo algo en el móvil y se para a hablar. “Es demasiado follón el que se está armando. Nosotros tenemos el coche en un garaje. Aquí es muy difícil aparcar. Es algo absurdo e innecesario. El Ayuntamiento solo lo hace con afán recaudatorio”.

Alquilar una plaza de aparcamiento en este barrio cuesta alrededor de 70 euros. En la Plaza de la Cruz del Humilladero, donde se ubica la Iglesia de la Asunción, una gasolinera y un gran supermercado que fue el Cine París, el precio mensual se eleva a 94 euros + IVA. Los vecinos tienen claro que lo que intenta el Ayuntamiento es que puedan comprar plazas en este estacionamiento, con muchos aparcamientos libres. En rotación no hay problemas para aparcar en ninguna hora ni época del año.

Zona azul en la calle Alfambra de Málaga (Agustín Rivera).
Zona azul en la calle Alfambra de Málaga (Agustín Rivera).

El alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, ha prometido que la zona azul estará seis meses en prueba y que si no funciona, se suprimirá. “Ya no nos fiamos. Hace un año nos dijo que no se iba a implantar y ahora, tras las elecciones lo han hecho”, apunta Antonio Vega, presidente de la asociación de vecinos La Cooperación. La medida se ha implantado sin consenso.

"Nos crujen a impuestos"

No solo el aparcamiento de la Cruz del Humilladero está semi vacío. También hay otros 46 estacionamientos, también en la calle Reboul, junto al campo del equipo de fútbol del Mortadelo. Begoña Medina (viceportavoz del PSOE municipal): "¿Qué opina De la Torre sobre aquellas personas que paran por ejemplo en los bares del entorno para tomar un café? ¿Usted cree que lo harán si a los 1,20 euros de su consumición tienen que sumar los 1,50 del aparcamiento?".

Nieves trabaja en Ramona Rascón Moda, en la calle Gregorio Frías, esquina con calle La Unión, la arteria principal del barrio. Venden ropa para señoras de edad. Se trata de un comercio clásico que sobrevive gracias a la vecindad, no al público que viene de fuera. “A la gente más mayor le apabulla ir a los centros comerciales y esperan a ir con su hija. Esto de la zona azul no lo entiendo. El 90% no está de acuerdo”.

Calle Alfambra es una de las vías principales de la zona. Allí se sitúa la barriada de los Planetas. Media, de 39 años, entra con su pareja en el portal del edificio Mercurio. “Esto no solucionará nada y al final todos tendremos que pagar. ¿Por qué no hablan del sueldo que se han subido todos los concejales? Apunte eso. ¡Y que nos crujen a impuestos para luego hacernos esto!”, dice él.

Dos negocios a la derecha de Mercurio se sitúa una moderna tienda de embutidos, lo que los extranjeros Erasmus llamarían jamonería. Salamanca se llama. Allí, un hombre de 41 años, antiguo vecino de Neptuno, otro de los portales, cree que si ahora es complicado aparcar, cuando esté en funcionamiento el 100% de la zona azul será mucho peor. “Nos vamos a volver locos para encontrar un sitio".

Zona azul en el Camino de San Rafael, el límite del área prevista para aparcamiento en rotación de la zona (Agustín Rivera).
Zona azul en el Camino de San Rafael, el límite del área prevista para aparcamiento en rotación de la zona (Agustín Rivera).

Al encargado de la jamonería, que está cortando un ibérico, sí le parece buena la idea. “Aquí hay que gente que podría venir 5 minutos, paga lo mínimo, vendría a comprar y luego se iría. Es una medida que va a beneficiar al comercio. Aquí tenemos muy poca clientela del barrio porque es difícil aparcar”.

El Ayuntamiento ha planteado una tarjeta de residente que costaría cuatro euros, pero no garantiza la plaza en un lugar fijo, claro, sino “donde mejor te pille”, lamenta Pablo, empleado del taller AMC Motos de la calle Amarguillo, dos vías paralelas más allá. “Que pongan zona azul en El Limonar o en el Cerrado de Calderón [dos de los lugares más privilegiados de la ciudad, en la zona Este]”.

Un vecino pronostica que cuando empiecen a instalar los parquímetros (el 1 de octubre) “los destrozarán seguro”

Patrullas de la Policía Local vigilan la zona. Hay algún coche en segunda fila. Están atentos a que nadie vuelva a pintar de blanco la zona azul. Fue hace un par de noches, en la calle Andarax, y hay órdenes para que no vuelva a ocurrir. Hay vecinos que tienen claro que esas pintadas blanquecinas regresarán. También pronostican que cuando empiecen a instalar los parquímetros (el 1 de octubre) “los destrozarán seguro”.

La vida del barrio es un trajín de niños que piden más complementos escolares que les han faltado en los primeros días del colegio. Los compran en la Papelería Sánchez (fundada en 1982, cuando el balón Tango España era la estrella y, como ahora, se vendían los lápices Alpino). Sánchez está frente al bar Los Cuñao, un clásico de la zona, que sirve meriendas en la terraza.

Cartel que anima a comprar una plaza de aparcamiento en la zona (Agustín Rivera).
Cartel que anima a comprar una plaza de aparcamiento en la zona (Agustín Rivera).

En las tiendas de moda (no solo para señoras mayores, sino para todos los públicos) entra y sale público probándose vestidos, pantalones y blusas. La temperatura roza los 24 grados, pero el aire corre cada tarde más fresco y aparecen algunos nubarrones que amenazan lluvia.

— Mamá, yo tengo bulla- le dice una chica de unos 16 años a su madre.

La joven tiene prisa en comprar. Quien no tiene mucha prisa es el encargado de una tienda de deportes del Camino de San Rafael, frente a la barriada Santa Julia. “Yo no opino. A mí me da igual si es zona azul, blanca, verde o marrón”. Y sigue viendo coches pasar en la tarde que se hace cada vez más corta.

"Me abstengo de opinar"

En Muebles Moncayo, en calle La Unión, muy cerca de donde vive Juan José, el hombre que ha conseguido adelgazar 150 kilos tras operarse de una reducción de estómago, la empleada dice que tampoco quiere opinar. “Me abstengo”. El dueño de la tienda, Antonio Camacho, es de los pocos que se ha manifestado a favor de la zona azul. “Si viene, lo hará tarde”.

En la vuelta al aparcamiento del Día, se puede leer un gran cartel de la empresa municipal de aparcamientos con este mensaje: "¿Buscas aparcamiento? Pregúntale a Manolo". La respuesta a Manolo está en los vecinos. En la guerra contra la zona azul apenas se ha escrito el primer capítulo. Y tiene pinta que la temporada será larga...

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