PADECÍA ALZEIHMER Y MURIÓ ESTE FIN DE SEMANA

El hijo que defendía una muerte digna para su madre: "Lo que han hecho ha sido ruin"

Fue la primera mujer empresaria de Málaga en el sector de la construcción. Frente al rechazo familiar, una jueza le obligó a comer con una sonda que le producía dolor

Foto: Guillermina Freniche, en una foto de los años ochenta (Archivo familiar).
Guillermina Freniche, en una foto de los años ochenta (Archivo familiar).

Ricardo tiene 53 años y es el hijo de Guillermina. Guillermina Freniche falleció el pasado fin de semana víctima del Alzheimer que le diagnosticaron en 2008. Desde 2012 no hablaba y ni conocía a su familia. Hace dos años cerró los ojos. En julio, apenas un mes y medio antes de morir, su familia y ella, que mostraba su dolor, empezó un calvario.

Guillermina fue obligada, por un auto de una jueza, a comer mediante una sonda gástrica. Eso fue el pasado 16 de julio. Un médico de la residencia San Carlos Hermanas Carmelitas de Torremolinos decidió que la sonda era la mejor opción, frente al rechazo de la familia. “No queríamos que a nuestra madre se la manipulara, que hubiera un encarnizamiento terapéutico”, explica Ricardo en conversación telefónica con El Confidencial.

El ejemplo de esta señora de 78 años es clave en la lucha por una muerte digna. “Ha sido bochornoso, horroroso y ruin, todo lo que ha pasado la criatura. La sonda se le salía y mostraba inequívocos gestos de dolor. Es para echarse las manos en la cabeza la conjugación de mala praxis y mala suerte”.

"Que no la 'trastearan'".

“El problema”, explica el hijo de Guillermina a este diario, “es que hay personas que han sufrido, están sufriendo y sufrirán. Hay que dejar que se mueran tranquilamente. Yo entiendo que haya pacientes que digan que está bien la sonda, nuestra madre no estaba para eso. Y en 2005, al principio de su enfermedad, nos decía que si llegaba el momento que no la ‘trastearan’”.

Ricardo no entiende cómo se pudo llegar a ese punto de falta de empatía con la familia, por parte de la dirección de la residencia, de los forenses, de los médicos y de la jueza. Hablaba bien del personal base del geriátrico. “Lo que esperamos es que esto sirva como aldabonazo y se regule bien la muerte digna y no ocurran más casos así, que se respete lo que dicen los familiares que no quieren que se siga encarnizando a un familiar. Mi madre estaba absolutamente desahuciada y había que dejarla morir en paz”.

"El Alzheimer se encargó de ir borrando implacablemente sus recuerdos. Hace 14 años que empezamos a sufrir"

Guillermina murió en una habitación de la fundación Cudeca, asociación dedicada a los cuidados paliativos. Fue el 19 de agosto cuando entró en este centro especializado a petición de la residencia para ser valorada y atendida. Atrás quedaron demandas judiciales, aún pendientes de resolución.

Quién era Guillermina

La familia también quiere recordar quién era Guillermina. En la cuenta de Twitter de su hija se recuerda que fue la primera mujer empresaria de Málaga, en el sector de la construcción. Hablaba tres idiomas. Fumaba Ducados. “Conducía un mini rojo cuando las mujeres no conducían. Se divorció cuando las mujeres no se divorciaban. Aún a costa de perder todo aquello que había creado”.

Poseedora de una formidable biblioteca, “el Alzheimer se encargó de ir borrando implacablemente sus recuerdos. Hace 14 años que empezamos a sufrir, y 7 que nos dejó en alma”. Falleció el 31 de agosto a las 23.45 horas.

Andalucía

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