ENTREVISTA AL CONSEJERO DE SALUD DE LA JUNTA

"Me asusté cuando se triplicaron los casos de listeriosis. Se me cayeron dos lagrimones"

Jesús Aguirre valora su gestión de la crisis de listeriosis: "No he mentido en mi puñetera vida". "He aprendido que hay que estar siempre alerta. Aquí los políticos sobran"

Foto: Jesús Aguirre, consejero de Salud y Familias de la Junta de Andalucía. (EFE)
Jesús Aguirre, consejero de Salud y Familias de la Junta de Andalucía. (EFE)

Jesús Aguirre, consejero de Salud y Familias de la Junta de Andalucía, atiende a El Confidencial desde un teléfono fijo de Córdoba, donde reside. Este año se ha quedado sin vacaciones en Huelva, pero ha logrado sacar tiempo para jugar al pádel, su afición favorita, pero solo un día: el sábado a las nueve de la mañana, “con tres voluntarios”.

La entrevista se realizó en la mañana de ayer, poco antes de confirmarse la segunda muerte por listeriosis en Andalucía. Por la tarde, estuvo en el Palacio de San Telmo preparando el Consejo de Gobierno del próximo jueves.

PREGUNTA. ¿Le gusta y consume carne mechada?

RESPUESTA. Siempre me ha gustado. Mi mujer hace una carne mechada de 10. Es un hábito en Sevilla y en otros sitios de Andalucía. Con un montadito y un desayuno con tostada, es magnífica. No criminalicemos el producto.

La afectada es una carne mechada específica que se llama La Mechá. En las demás marcas, sanitariamente, no hay ningún problema. Hay que hacer hincapié en eso. Tenemos que potenciar el consumo de carne mechada, sobre todo por los efectos colaterales que ha tenido en empresas que tienen todas sus condiciones óptimas de fabricación y sin ningún tipo de contaminación.

Hay que hacer un desagravio a la carne mechada. Me encargaré de hacerlo con el presidente de la Junta y la consejera de Agricultura y Medio Ambiente. Yo sigo tomando carne mechada, ¿eh?

"El negocio de la carne mechada es boyante. Fíjate si es boyante, el follón que nos ha liado una única empresa"

P. ¿Por qué no ha tranquilizado a la opinión pública comiendo carne mechada de otras marcas en alguna de sus intervenciones públicas?

R. Todavía no toca. Hasta ahora, no he tenido muchas apariciones en los medios. Estamos en plena crisis de la alerta sanitaria y toda nuestra energía está focalizada en los pacientes ingresados. El negocio de la carne mechada es boyante. Fíjate si es boyante, el follón que nos ha liado una única empresa.

Los riesgos

P. Al principio dijeron: “No hay riesgo para la salud” o “todo está bajo control”. ¿Fueron equivocadas esas declaraciones?

R. Cualquier intoxicación alimentaria tiene riesgo para la salud. Lo que se dijo fueron los pacientes con riesgo: inmunodeprimidos, embarazadas, pluripatológicos, neonatos. Normalmente, no hay riesgo en personas con condiciones físicas normales. Les puede producir una gastroenteritis o dolor abdominal y responden muy bien al tratamiento. Cualquier cosa tiene riesgo para la salud. Que no quede ninguna duda. Si no hay riesgo, ¿para qué vamos a crear una alerta sanitaria?

El alcalde de Sevilla, Juan Espadas, con Jesús Aguirre.
El alcalde de Sevilla, Juan Espadas, con Jesús Aguirre.

P. El 15 de agosto dijeron que todo estaba bajo control.

R. El 14 de agosto nos enviaron las muestras de laboratorio con el crecimiento de listeria. Los días 15 y 16 recogimos muestras de carne con el listado que nos dio la empresa. Y en un par de días, más o menos, todo el producto estaba controlado y recogido.

Lo que pasa es que nosotros insistíamos en no consumir porque tú no sabes lo que se lleva tu abuela al corte o aquel que ha venido a Sevilla y se ha llevado medio kilo de carne La Mechá a Extremadura, Castilla y León o Castilla-La Mancha.

Hasta que no ha desaparecido la alerta sanitaria, no habrá un control del 100%. Mientras siga habiendo casos, siempre puede ser que alguna pequeña partida esté descontrolada. El que compra al detalle no sabemos si ha tirado esa carne; por eso seguimos insistiendo en que la única contaminada es la de esa marca.

P. Facua denunció la proliferación de casos mucho antes que la consejería. ¿Por qué no lanzaron antes la alerta?

R. Primero, voy a explicar el cronograma que hemos seguido. La listeria es una enfermedad de declaración obligatoria. En España hay 400 casos al año, con una mortalidad del 17%. En Andalucía hay unos 75 casos anuales y en Sevilla, entre seis y 22 por año. A finales de julio, comprobamos que había habido un repunte de listeria. Si lo normal en un mes serían entre cuatro y siete casos, vimos que había un volumen de 12.

"Me asusté cuando se triplicaron los casos de listeriosis. Se me cayeron dos lagrimones"

Los epidemiólogos me dijeron “alerta, aquí hay algo que se nos va fuera de la gráfica”. Los primeros 15 días de agosto tuvimos 40 casos de sospecha de listeria, luego ya era claro que teníamos que tener un foco por algún sitio. Desde primeros de julio, tanto en la Consejería de Salud como en el Centro Nacional de Urgencias y Emergencias, comprobamos que había algo. Es estadística, matemática pura.

"No sabíamos qué producto era el contaminado. Tú no puedes decirlo a la población porque eso provocaría una alarma totalmente injustificada"

P. ¿Desde el principio se sospechó que era carne mechada?

R. La listeria se puede contaminar con leche, fruta, verdura, quesos… Con cualquier tipo de alimento. A primeros de julio dimos nosotros la alerta y con los primeros casos que vimos fuera de lo que era normal hicimos la encuesta epidemiológica pensando en un posible brote de listeria. La listeria normal tiene un periodo de incubación que dura entre siete y 30 días.

Una furgoneta del Ayuntamiento de Sevilla llega para recoger muestras a la sede de Magrudis. (EFE)
Una furgoneta del Ayuntamiento de Sevilla llega para recoger muestras a la sede de Magrudis. (EFE)

P. ¿Cuál era el problema concreto?

R. Sabíamos que teníamos un brote de listeria, hacíamos las encuestas, pero no sabíamos por dónde nos estaba atacando, qué producto era el contaminado. Lógicamente, tú no puedes decirlo a la población porque si no se dejarían de comer todos los productos. Eso provocaría una alarma totalmente injustificada.

Cuando tuvimos el primer caso de agrupación familiar en Pilas (Sevilla), donde había ya mucho más que sospecha, teníamos ya la mosca detrás de la oreja de que algo estaba pasando. Tras la encuesta epidemiológica del día 5 y el acta de nuestros inspectores del día 6, el día 7 se localiza la empresa donde se ha comprado la carne mechada y de qué tipo es.

Había dos o tres marcas y la familia no sabía cuál era la que había consumido. Tras recoger las muestras, se enviaron al laboratorio del Ayuntamiento de Sevilla [junto al de Málaga y Granada, los únicos en España con competencias municipales sanitarias: “Es una anormalidad legal que tenemos aquí, y ahí está”, dice el consejero].

La marca que estaba "normal"

P. ¿Qué resultado arrojaban esas muestras?

R. Tenían dos nombres. Prospectiva 1 y prospectiva 2. Con la firma del inspector y del dueño de la empresa, retiramos el producto 1 que correspondía a La Mechá. La 2 correspondía a otra marca que no voy a decir y la enviamos al laboratorio.

P. ¿Por qué no quiere decir el nombre de esa marca?

R. Porque no quiero crear alarma. Es una marca que salió totalmente normal; no tenía ningún tipo de contaminación. ¿Para qué la voy a decir si estaba limpia?

P. ¿Es de Sevilla, como La Mechá?

R. No, no; no es de Sevilla. Cuando nos envían información del ayuntamiento del positivo por listeria, automáticamente damos orden para que se paralizara toda la producción y distribución de La Mechá. Al día siguiente, dimos alerta sanitaria y pedimos la red de la empresa. No la tenían informatizada y contactamos donde había distribución.

P. ¿Cuál es la razón de que los enfermos de listeriosis se empezaran solo a contabilizar desde el 15 de agosto?

R. No, no. La gráfica nos decía que los casos de listeria empezaron a aumentar sobre el 21 julio en casos de este tipo específico de listeriosis. De los 196 casos confirmados, muchos son anteriores al 15 de agosto. Los casos declarados son ya 1.879. Son 196 con bacteriemia positivo, es decir, que tengan la bacteria en sangre o en el líquido cefalorraquídeo, aquellos que están más enfermos.

"No sé nada de la empresa afectada, ni la he visto, ni sé dónde está ni he ido en mi vida. Esas son competencias del Ayuntamiento de Sevilla"

P. Usted apoyó a Magrudis expresando la “magnífica labor” de la empresa.

R. No sé nada de la empresa, ni la he visto, ni sé dónde está ni he ido en mi vida. Esas son competencias del Ayuntamiento de Sevilla. El primer día le pedimos que paralizara la comercialización, que nos diera la relación de todos los proveedores, y nos lo ofreció de forma rápida. Incluso ellos llamaron a sus clientes y por teléfono pidieron la retirada del consumo. Tres días después, nos solicitaron que se lo pidiéramos todo a través de su abogado. Yo no conozco a este hombre [al gerente, José Antonio Marín], ni me importa un bledo. Yo lo que sé es que son los causantes de la carne mechada contaminada.

"Me asusté cuando se triplicaron los casos de listeriosis. Se me cayeron dos lagrimones"

P. ¿Y de las inspecciones? Dice la empresa que pasó todas las inspecciones.

R. Eso hay que preguntarlo al Ayuntamiento. La Junta autorizó la licencia de apertura en 2015. Como empresa de fabricación de alimentos, tiene que tener unas especiales condiciones de inspección y seguimiento de los productos. En la consejería hemos pedido a los servicios sanitarios municipales que nos envíen todos los papeles sanitarios de la empresa. Todavía estamos esperando muchos papeles.

P. ¿Se podría haber actuado con más proactividad en esta crisis, de una manera más diligente?

R. Habría que compararnos con otras epidemias de listeria en el mundo. La última fue con 1.000 casos en Sudáfrica y hubo 200 muertos. También otra en Alemania y otra en Estados Unidos. Esta ha sido la alerta de listeria más importante que ha habido nunca en España.

En Sudáfrica tardaron un año en encontrar el foco. Nosotros hemos tardado una semana. Eso indica que se ha producido una prontitud a la hora de llegar al diagnóstico fehaciente. Y en índice de mortalidad, nosotros estamos en un 1%. En Sudáfrica se llegó al 20%.

P. ¿Por qué no existían protocolos clínicos para abordar una crisis de listeria en toda España?

R. En Andalucía lo hemos hecho en tiempo récord. Cuando declaramos el viernes la alerta sanitaria, el lunes ya estaban elaborados los protocolos de la Sociedad Andaluza de Enfermedades Infecciosas y los servicios de atención primaria. Los hospitales ya sabían lo que había que hacer ante el brote.

"Le he dado mucha información a la ministra"

P. ¿Esos protocolos tenía que haberlos elaborado el Ministerio de Sanidad?

R. No existían. Tenían que estar hechos por el ministerio o la Consejería de Salud… Yo lo único que sé es que no había. Lo que hicimos fue enviarlo a las comunidades autónomas y les quitamos ya todo el trabajo que nosotros habíamos hecho. Y hoy mismo [ayer, martes] se ha vuelto a enviar a País Vasco, ya actualizado.

"Me asusté cuando se triplicaron los casos de listeriosis. Se me cayeron dos lagrimones"

También hemos elaborado una hoja Excel para introducir datos, tanto en sanidad pública como privada, que es la que se está aplicando en toda España. Tampoco había protocolo de cómo derivar las muestras con listeria y las de los pacientes al Centro Nacional de Microbiología. El lunes ya llegaron 120 muestras de pacientes para hacer el diagnóstico exacto de que esa listeria venía directamente de la marca La Mechá.

P. La ministra de Sanidad, María Luisa Carcedo, dice que la Junta podría haber actuado mucho más rápido. ¿Se siente respaldado por Carcedo?

R. Yo le he dado a la ministra mucha información. Me siento respaldado por la Agencia Española de Salud Alimentaria y por el Centro Nacional de Unidad de Urgencias y Emergencias, que forman parte del propio ministerio. Ellos dicen que se podría haber hecho de manera más diligente, bueno… Si hubiéramos encontrado el foco en vez del día 5 de agosto, el día 3, hubiéramos ganado dos días. La relación causa/efecto fue rapidísima y la alerta sanitaria la dimos cuando sabíamos qué carne y qué marca era la afectada.

"Puedo decir que no tengo presupuesto o están mal pagados, pero cuando hay que apretarse el cinturón, la gente se lo aprieta. Eso se llama ética"

P. ¿De qué forma, con datos objetivos, se puede garantizar a los andaluces la seguridad alimentaria?

R. España es de los países donde mejor funciona la seguridad alimentaria. Esto le puede pasar a cualquiera. La listeria vive con nosotros. Está en nuestras casas y en el teléfono móvil, pero hay determinadas cepas que pueden ser patógenas, sobre todo en personas inmunodeprimidas.

Como médico rural, he sufrido varios episodios de toxiinfección alimentaria. Una fue por leche de vaca contaminada y otra con salmonela en Fuente Palmera (Córdoba), donde yo ejercía. Tuve más de 600 casos y sabía perfectamente cuál era el foco al momento.

En este brote dimos órdenes a los epidemiológicos de que algo estaba pasando. Todos estábamos en alerta y funciona rápidamente; es capaz de descubrir un foco. Las urgencias se multiplicaron a partir de los días 13 y 14 de agosto, sobre todo en los hospitales de Sevilla (Macarena, Virgen del Rocío, Valme y San Juan de Dios), donde fue espectacular, más del doble. Llamamos a compañeros que suspendieron las vacaciones, a microbiólogos, y nadie dijo que no. Fueron al tajo.

P. ¿Cómo ha sido el trabajo de los profesionales?

R. Tenemos gente magnifica. Han dado el do de pecho. He visto lo que pensé que no iba a ver en mi vida: a un especialista de medicina interna que se iba a hacer guardia en Urgencias. He visto a los médicos especialistas en infecciosos bajar de la planta. Hicieron 1.800 encuestas epidemiológicas, uno a uno, paciente por paciente. Puedo decir que no tengo presupuesto o mis profesionales están mal pagados, que sí; pero cuando hay que apretarse el cinturón, la gente se lo aprieta. Eso se llama ética profesional.

Tengo que reconocer que yo me asusté el día 16 cuando vi la que había liada en el hospital Virgen del Rocío y me dijo el jefe de guardia: “Consejero, esta noche hemos triplicado el número de urgencias”. “¿Que hemos triplicado? Me cago en la mar. ¿Y cómo lo hemos hecho?”. “Pues, consejero, doblándonos y llamando a gente que estaba de vacaciones”. A mí se me cayeron dos lagrimones, te lo digo de verdad. Yo soy muy sensible y estas cosas me emocionan.

Juanma Moreno, presidente de la Junta, y Jesús Aguirre, consejero de Salud y Familias. (EFE)
Juanma Moreno, presidente de la Junta, y Jesús Aguirre, consejero de Salud y Familias. (EFE)

P. ¿Qué ha aprendido de esta crisis?

R. Hay que estar siempre alerta. Las inspecciones hay que hacerlas de forma reglada y lo más seria posible. El Consejo Nacional de Médicos me dijo que una crisis puede ser una oportunidad. Ahora tenemos los mejores protocolos del mundo. Sabemos más que nadie de listeria. He aprendido que los políticos tenemos que dar un paso atrás y dejar trabajar a los técnicos.

"¿Que gano yo mintiendo?"

P. El PSOE le recrimina que ha mentido de modo continuo.

R. ¡Yo no he mentido en mi puñetera vida! Y si algo he pedido yo a mi gente es transparencia y claridad. ¿Qué gano yo mintiendo en algo para que luego salga en prensa? Es absurdo. Han sido los técnicos los que han tomado las decisiones de la información, los que elaboraron los informes. Aquí no hay política. Aquí hay medicina basada en evidencias científicas. Yo leo información para dar solo el visto bueno. Hemos ido cambiando en función de lo que nos decían. No es tan mala el agua cuando la bendicen: consejos generales y sociedades científicas valoran nuestra actuación. No lo habremos hecho tan mal cuando todos los profesionales sanitarios han aprobado la gestión de la crisis.

P. ¿Va a durar mucho más la crisis?

R. Habrá un goteo. No se puede dar por cerrada. Posiblemente tengamos algún fallecimiento. Ahora tenemos ingresados a cuatro pacientes en la UCI. Y alguno está muy malito [la entrevista tuvo lugar a las 12:00 y una hora más tarde se confirmó la muerte de una mujer de 74 años en Sevilla].

"Me tenía que haber jubilado. Que me tengo que ‘comer marrones’, me los como. Que no puedo irme de vacaciones, no me voy"

P. ¿No ha pensado dimitir? ¿Tiene la confianza del presidente de la Junta de Andalucía?

R. Al contrario. Tengo la confianza absoluta de mi presidente. Le he tenido perfectamente informado. Hemos estado hablando 40.000 veces. Se ha venido conmigo a reuniones en la consejería y él sabe cuál es mi grupo técnico y está de acuerdo con las decisiones que se van tomando en la consejería. Que pidan mi dimisión… No entro en eso. A mí lo que me interesa es solventar el problema sanitario y que los pacientes ingresados bajen un 20%. Esa es mi razón de ser. Punto.

P. ¿Cree que cuando acabe su etapa como consejero se le recordará por esta crisis y por sus declaraciones del chupetón del aborto o por su trabajo en la sanidad andaluza?

R. Esto es un todo, no es una sola cosa. El tiempo pone a cada uno en su sitio. Estoy en esto porque me encanta y tengo un equipo desde hace muchísimos años. Tenemos a 140 personas trabajando en un nuevo modelo sanitario andaluz que presentaremos en 20 días, abordando los pacientes crónicos y pluripatológicos. Nos va a diferenciar de todas las comunidades autónomas.

Yo di el paso porque me encanta la sanidad, me tenía que haber jubilado. Soy médico de pueblo. Que me tengo que ‘comer marrones’, me los como. Que no puedo irme de vacaciones, no me voy. Lo primero es lo primero.

Andalucía

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