Tras 36 años de gobiernos socialistas

¿Cambio o cambiazo?: reto de un Canal Sur diferente sin tocar plantilla ni presupuesto

Se cambiarán caras y jefes, se apostará por profesionales de la casa, habrá nuevos programas en otoño, pero la renovación no será de golpe. "Ni habrá despidos ni se recortará la inyección pública"

Foto: El presidente andaluz, Juanma Moreno, en el Parlamento. (EFE)
El presidente andaluz, Juanma Moreno, en el Parlamento. (EFE)

El Gobierno de PP y Cs cumplirá a finales de julio seis meses en el poder en Andalucía, gracias al apoyo de Vox, cuando llegaron con una promesa firme de cambio después de 36 años de gobiernos socialistas. Es difícil medir esa renovación más que en gestos concretos, y en el Parlamento ya se oyó ayer que más que cambio habría que hablar de "cambiazo". Fue la nueva coletilla de los socialistas.

Hubo dos asuntos en los corrillos de la Cámara andaluza. Uno, la renovación de Canal Sur, contaminada por los apaños políticos a los que no se resisten los partidos, sobre todo el PSOE y, en menor medida, PP, que perdió la oportunidad de alinearse con Cs, Vox y Adelante Andalucía, tras su rectificación, para elegir perfiles profesionales en la Radio Televisión de Andalucía (RTVA).

Otro, los nombramientos del último Consejo de Gobierno para la cúpula directiva de la Agencia de Vivienda y Rehabilitación de la Junta, donde solo uno de nueve es técnico y el resto, exconcejales del PP, entre ellos la pareja de la secretaria general del partido, Loles López, que durante años ha denunciado sin medias tintas y gruesas palabras los enchufes de familiares del PSOE en los "chiringuitos" de la Junta.

No solo hay que serlo sino parecerlo. Aunque medio año sea poco tiempo en una legislatura de cuatro años, cada vez los nuevos responsables de la Junta de Andalucía sienten más presión y saben que es necesario que en la calle empiecen a visualizarse los cambios prometidos. Canal Sur, por ser un potente altavoz sintonizado en la casa de los andaluces, se ha señalado como escaparate de esa renovación y el inicio de su desbloqueo ha sido a trompicones. De momento, el margen para los cambios a corto plazo es estrecho.

La programación está cerrada hasta septiembre. Será una de las tareas de sus nuevos directivos. Diseñar a contrarreloj una programación que trascienda los tópicos y una parrilla destinada a los andaluces de más edad y el ámbito rural, donde triunfan los programas de Juan y Medio, la copla y las sevillanas. Necesitan una programación que se abra al público joven e infantil, la cantera para garantizar la fidelidad de los espectadores a la cadena pública, con más producción propia y más calidad sin perder competitividad. Además, se verá cómo es el reparto del pastel de la producción y si se superan las inercias que llevaban a que fueran siempre las mismas productoras, las 'pata negra', las que se llevaran los programas de más presupuesto. El PP siempre ha criticado con dureza este reparto, al que achacaban poca transparencia.

Necesitan una programación que se abra al público joven e infantil, la cantera para garantizar la fidelidad de los espectadores a la cadena pública

Se buscarán caras nuevas para los informativos y los programas para que se visualice la renovación. Tras la salida del veterano Tom Martín Benítez de la mañana radiofónica, se apostará por una nueva voz en esa franja que no descartan que sea ya de la cadena. La apuesta en la mayoría de los casos será, informan desde la nueva dirección, por profesionales de la casa y los fichajes externos "se limitaran a ocho o 10 nombres". Se renovarán cargos como jefes de informativos o editores pero poco más, de momento, admiten desde la futura cúpula de la cadena. Nada de llegar con una podadora, nada de ERE que disminuyan la plantilla ni de relevar a gente solo porque llevara mucho tiempo en el cargo. Todo se hará, prometen, "con criterios de eficacia y profesionalidad".

El presupuesto, amarrado en un contrato programa que deberá revisarse en 2020, aseguró una inyección económica a Canal Sur de 418,5 millones de euros en el trienio de 2017 a 2019. Esto supone una subvención pública anual de 139,5 millones. El consejero de Presidencia, Elías Bendodo, ya anunció que cualquier cambio se haría en la negociación del futuro contrato programa. Vox exige un recorte de la inyección pública a las empresas de la Junta y en sus enmiendas, que se incorporarán al presupuesto, incluyen una partida para contratar auditorías privadas sobre la eficacia de los entes públicos y un fondo de indemnizaciones en caso de despidos. Todo esto flota también alrededor del cambio en Canal Sur.

Sí son profesionales del sector el flamante director general de la cadena, Juan de Dios Mellado, y el presidente del consejo de administración, Rafael Porras, señalado para desempeñar un papel mucho más activo que el cargo honorífico de sus antecesores. Ambos desembarcan en Canal Sur con la presión añadida de un inicio con críticas por el uso partidista del consejo, lo que ha elevado la desilusión en la plantilla y la sensación de que ha cambiado el color político pero vienen a hacer lo mismo que se hacía hasta ahora. Un 'quítate tú, para ponerme yo'.

Ambos defendieron la necesidad de un "cambio de rumbo" y de una "renovación" o "revolución" tecnológica en Canal Sur después de 30 años de vida y un desfase muy importante en las condiciones técnicas de las redacciones. Lejos del mensaje que lanzó Vox en diciembre, cuando en su primer pliego de condiciones para el pacto incluyó la supresión de Canal Sur, ya no se habla ni de cierre, ni de despidos ni de desmantelamiento. De hecho, el pacto cerrado por los partidos para la renovación añade seis millones de euros al presupuesto público para empleo y renovación tecnológica.

Mellado habló ayer en su primera declaración pública tras ser votado en el Parlamento de pensar con luces largas en "qué Canal Sur queremos en 2030 o 2040". Por su parte, Porras consideró "lógicas y razonables" las críticas que han recibido los nombramientos políticos en el consejo de administración que presidirá, pero defendió que es potestad de cada grupo político y dejó claro que a partir de ahora no se deben a sus partidos "sino a los accionistas, que son los andaluces", y defendió "la independencia" y la "pluralidad" a que obliga la ley de la RTVA.

Ambos recalcaron que cuentan con los 1.500 miembros de la actual plantilla de la cadena. La renovación se hará por jubilaciones, con una edad media que supera los 55 años, y "unos 300 jubilados" en puertas. Sin embargo, no será tan fácil porque algunos de estos empleados públicos podrían elegir posponer su jubilación y estarían amparados por la ley, lo que obligaría a un plan de prejubilaciones y pactar las salidas.

La Cámara andaluza aprobó ayer la renovación de sus responsables con los 17 votos en blanco de Adelante Andalucía

La Cámara andaluza aprobó ayer, también en el Consejo Audiovisual, la renovación de sus responsables con los 17 votos en blanco de Adelante Andalucía y un examen previo de idoneidad donde ninguno de los cinco partidos de la Cámara hizo ni siquiera una pregunta. Todo pactado, atado y sin poner en aprietos a ningún partido pese a que PSOE, en la mayoría de sus propuestas, y PP, en uno de sus candidatos, vulneraron el espíritu de renovación y volvieron a apostar por políticos descolocados y sin cargo tras los últimos procesos electorales.

En cuatro de los cinco sillones del consejo de administración de Canal Sur se vuelven a sentar políticos sin relación ninguna con los medios de comunicación, ni como profesionales ni como gestores, y con un nexo en común: son fieles a sus cúpulas políticas y se habían quedado sin un sueldo público. Susana Díaz, que es la dirigente que con menos pudor ha hecho uso de estos sillones, ha defendido que sus perfiles se ajustan a la ley, y habla de profesionales de "reconocida cualificación y experiencia profesional".

Hasta la fecha se ha logrado la renovación por consenso político, pero se sigue haciendo uso político del consejo de administración y no se han eliminado los salarios de los consejeros, entre 60.000 y 80.000 euros anuales, pese a que Cs siempre ha defendido que no tuvieran nómina. "¿Cambio o cambiazo?", como repite el PSOE en un discurso político extraño, porque asumen implícitamente que sus sucesores están haciendo lo mismo que ellos hacían y antes denunciaban como desmanes. Sintonicen su televisor o su radio, quizá se vea algo.

Andalucía

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