podría incorporarse a su plaza de juez

El aislamiento de Serrano en Vox apunta a su retirada definitiva del Parlamento

Tiene pendiente cobrar medio millón de euros de la indemnización del Estado por su inhabilitación como juez, tiene plaza fija en Sevilla y un despacho que sigue siendo un buen negocio

Foto: El presidente del grupo parlamentario de Vox, Francisco Serrano (c), el portavoz del PP, José Antonio Nieto (d), y la diputada de Ciudadanos María Teresa Pardo. (EFE)
El presidente del grupo parlamentario de Vox, Francisco Serrano (c), el portavoz del PP, José Antonio Nieto (d), y la diputada de Ciudadanos María Teresa Pardo. (EFE)
Adelantado en

Vox entró en las instituciones en diciembre. Seis meses después, ya tiene su primera crisis en Andalucía. La caída del juez y diputado de Vox Francisco Serrano, que fue el candidato andaluz en 2015 y 2018, se ha precipitado en los últimos días. El golpe definitivo se lo ha llevado por sus opiniones públicas sobre la sentencia de La Manada. Hasta sus defensores admiten en privado que "se excedió" o "se le fue la mano", aunque Serrano lleva haciendo declaraciones de esa índole desde hace más de una década. Vox anunció medidas disciplinarias, que se adoptarían desde Madrid. Podría acabar expulsado si el pulso abierto continúa. Desde su entorno, no descartan su retirada de la política.

El aislamiento de Serrano en Vox apunta a su retirada definitiva del Parlamento

Si deja el acta de diputado, podría incorporarse de forma inmediata a su plaza como juez en Sevilla. El deseo que siempre ha manifestado es jubilarse como magistrado. El pasado abril, Serrano tomó posesión como magistrado en el Juzgado número 13 de la capital andaluza. Inmediatamente después cesó para continuar con su actividad en el Parlamento autonómico y "seguir defendiendo los intereses de los españoles y los andaluces", declaró entonces. Su lucha en la carrera judicial está ahora en la petición de una indemnización por su condena por inhabilitación.

El diputado de Vox, ahora de baja, reclama medio millón de euros al Ministerio de Justicia y el Consejo General del Poder Judicial apoyó su petición, aunque sin manifestarse sobre la cuantía. Pide ese dinero por "el daño económico sufrido por él y su familia". Serrano fue inhabilitado dos años por el TSJA en 2011 por prevaricación en una sentencia sobre la custodia de un niño al que permitió quedarse con su padre para procesionar en la Semana Santa. El Supremo elevó en 2012 su condena a 10 años considerando que la prevaricación fue dolosa y que actuó a sabiendas de que la resolución era injusta. Después el Constitucional, en 2016, revocó ese fallo y mantuvo la inhabilitación en dos años. Por eso pide Serrano su indemnización. Llevaba ya tres años de más inhabilitado.

Tras este periplo con su inhabilitación, Serrano se incorporó a la carrera judicial con plaza en Badalona, pero solo lo hizo para obtener su foto con la toga. Así lo dijo él mismo. Ya entonces había fichado por Vox, fue su candidato en 2015 y era uno de los rostros más visibles del partido en Andalucía. Sus declaraciones y afirmaciones sobre la Ley de Violencia de Género eran más que conocidas. Su discurso fue asumido íntegramente por la formación de extrema derecha y además fue muy jaleado por Santiago Abascal.

La actividad profesional de Serrano estaba desarrollándose en un despacho de abogados propio con gran éxito. Tras ser inhabilitado en 2012 como juez, se dio de alta en el Colegio de Abogados de Sevilla y abrió Serrano Abogados. Tras tomar posesión del acta de diputado solicitó al Parlamento seguir con la actividad de su despacho profesional y la Cámara, en una decisión inédita, lo permitió. El despacho está abierto a nombre de su hija. Sigue siendo un bufete de referencia para los "padres maltratados" que el juez ha asumido como causa particular. A ellos les dedicó su último libro. Si se marcha del Parlamento, podría también volver a su actividad privada a pleno rendimiento.

Serrano, que ha solicitado su baja médica por un mes con un informe médico que no se ha hecho público por respeto a su intimidad, no tendría que volver a la Cámara andaluza hasta septiembre. Agosto es inhábil. De hecho, incluso dentro de Vox, la opinión generalizada de personas de su partido y su círculo de confianza es que esto puede ser más que una baja. "Se va a tomar un tiempo", indican quienes tuvieron la oportunidad de hablar con el magistrado tras su última polémica. Está "deprimido" y "con ansiedad", señalan fuentes próximas al diputado por Sevilla. Su partido empuja a que su retirada sea definitiva.

El aislamiento de Serrano en Vox apunta a su retirada definitiva del Parlamento

La caída de Serrano, que llevaba ya meses arrinconado dentro del grupo parlamentario de Vox en Andalucía, se precipitó desde el sábado. Ese día, el magistrado estaba de celebración familiar fuera de su domicilio, según ahora relata. Estaba fuera de la actualidad y desconectado del trabajo, según alega. Sin embargo, primero en Twitter y luego en su muro de Facebook, aparecieron publicadas unas declaraciones sobre la sentencia de La Manada. Opinó en sus cuentas personales de forma extensa y pese a las advertencias de su formación política.

Afirmaciones como que la condena por violación dictada por el Supremo era "un torpedo a la heterosexualidad", que la condena estaba dictada por una "turba feminista supremacista", que la única relación segura a partir de ahora era la basada "en la prostitución" o que "hasta un gatillazo podría terminar con el impotente en prisión" fueron algunas de las frases publicadas en un comentario en Facebook. Inmediatamente, Vox desautorizó estas apreciaciones y las restringió al ámbito de las opiniones personales del juez. Fue el portavoz, Alejandro Hernández, quien le sucedió como 'jefe' de Vox en Andalucía al inicio de la legislatura, el que afeó sus declaraciones y quien, cuatro días más tarde, anunció medidas disciplinarias desde Madrid si continuaba el "desafío".

Pese a la inmensa presión, Serrano se mantuvo firme en sus declaraciones hasta que, una vez comunicada su baja de 30 días por enfermedad, desveló que no había sido él quien había escrito esas apreciaciones en sus redes sociales. Solo cuatro días después del inicio de la polémica habló de "una vergonzosa apología de la prostitución". Culpó a un colaborador que salió públicamente al estrado a pedir perdón. Un colaborador de Serrano que no conocen en el grupo parlamentario y que aseguran que no cobra un sueldo público. El aludido en cuestión es Sebastián Alcorta, que asumió públicamente "un error gravísimo" y pidió disculpas "por haber afectado la imagen pública de don Francisco", además de declararse "su máximo admirador". Culmina su inmolación en su red social para salvar al diputado de Vox con: "Una vez más lo siento muchísimo, arriba el juez Francisco Serrano Castro, viva Vox y viva España".

Para Vox, esta nueva versión no exime a Serrano de su responsabilidad sino que eleva su "grave error". "No puede poner las redes en manos de un inconsciente", declaró el portavoz parlamentario. En realidad, en sus filas dudan hasta de la veracidad de esa coartada, a la que quitan importancia, aunque añade a toda la historia un punto surrealista.

Andalucía

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
48 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios