PLANTILLA ENVEJECIDA

Servicio de Vigilancia Aduanera: así trabajan los 'olvidados' de la lucha contra los narcos

En el Campo de Gibraltar trabajan 100 de los 1.800 agentes que pertenecen a la Agencia Tributaria. "Somos los más efectivos”, dicen. Cuentan con gran prestigio internacional

Foto: Imagen de varias toneladas de hachís interceptadas por el Servicio de Vigilancia Aduanera. (EFE)
Imagen de varias toneladas de hachís interceptadas por el Servicio de Vigilancia Aduanera. (EFE)

Son funcionarios. Efectúan el mismo trabajo que los compañeros del Instituto Armado… y su salario es inferior al de sus homólogos de la Guardia Civil (800 euros menos). Actúan como policías judiciales, pero no pertenecen a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, a pesar de contar con licencia de armas tipo A. “Y si preguntas a un narco a quiénes temen más, te dirá que a nosotros”. Quien habla es un empleado público del Servicio de Vigilancia Aduanera (SVA), perteneciente a la Agencia Tributaria, especializado en la lucha contra el narcotráfico. Ellos son los grandes olvidados de esta guerra contra ‘los malos’ en el Estrecho de Gibraltar.

Desbordados por las narcolanchas, insisten en que no solo se deben prohibir, sino que su posesión sea un delito. A una velocidad de 60 nudos, cualquier error o colisión suele ser fatal. Y en zonas como la de la Atunara (el epicentro del alijo de hachís, en La Línea) sufren, al igual que policía y guardia civil, apedreamientos y presiones. También en la cola del supermercado con el narco que detuvieron anoche y luego tuvieron que poner en libertad. O cuando coinciden en la puerta del colegio al recoger a sus respectivos hijos.

En el Servicio de Vigilancia Aduanera trabajan en toda España 1.883 efectivos. La plantilla está envejecida. Hay agentes que, ya cumplidos los 60 años, siguen persiguiendo a criminales. En el Campo de Gibraltar trabajan unos 100, con un resultado en el primer semestre del año de 30.000 kilos hachís aprehendidos y de 12.000 kilos de cocaína, también en el mismo periodo, los mismos que se sustrajeron en todo el año pasado.

“Somos muy efectivos, un cuerpo muy especializado. La población española desconoce nuestro trabajo, pero tenemos, lo puedo decir con orgullo, la efectividad más alta de cuerpos internacionales y estamos altamente reconocidos en todo el mundo”, subraya Lisardo Capote, jefe del Servicio de Vigilancia Aduanera de Algeciras, en declaraciones a El Confidencial. El Ministerio de Hacienda siempre ha contado en España con su propia rama policial. “Yo no me meto EN si debemos ser Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado”, despeja la pregunta Capote, quien admite que los recursos “siempre son limitados y las condiciones de trabajo no son siempre las más óptimas”.

Vista de la Playa de la Atunara en La Línea. (Fernando Ruso)
Vista de la Playa de la Atunara en La Línea. (Fernando Ruso)

El personal del SVA cuenta con la consideración de agente de la autoridad en la lucha contra el contrabando y el narcotráfico, pero en el marco de sus competencias, también persiguen cualquier fraude fiscal y el blanqueo de capitales. Como rama operativa de la Aduana Española, y dentro de la estructura de la Agencia Tributaria, reciben la información de todas las mercancías que pasan por territorio español, no solo aquellas que se descargan.

Los narcotraficantes cada vez son más audaces: utilizan un número de operaciones legales y dentro de ese circuito ejecutan de repente una ilegal

“Los funcionarios tienen varios canales para discriminar el equipamiento a analizar través de nuestras bases de datos, y sabemos si una empresa en destino ha tenido alguna actuación ilícita o penal. Tenemos información cruzada de los 28 estados miembros de la Unión Europea”, abunda Capote. El problema radica en que los narcotraficantes cada vez son más audaces: utilizan un número indeterminado de operaciones legales y dentro de ese circuito ejecutan de repente una ilegal.

“Nuestro trabajo implica buscar el delito, pero no limitar la actividad comercial, que en un 99,9% es legal”. El trabajo consiste en detectar “de la forma más aséptica, para no estorbar el comercio”, los contenedores que llevan droga. Los delincuentes han encontrado en estos contenedores un coste de oportunidad en paralelo al cruce del Estrecho a través de las narcolanchas. En diciembre de 2017, el SVA logró detectar un contenedor con 6.000 kilos de cocaína escondidos en bananas que procedían de Colombia.

Juan Carlos Romero, responsable nacional del Área de Vigilancia Aduanera del sindicato UCESHA, denuncia la edad alta de la plantilla, solicita la creación de una policía fiscal y una clara definición de las funciones. UCESHA (Unión de Grupos C de Hacienda) es una organización sindical que representa a los grupos C de Hacienda (administrativos, auxiliares, agentes tributarios y agentes de Vigilancia Aduanera), y dentro de estos se encuentra el Área de Vigilancia Aduanera de UCESHA. La estructura actual de la Administración General del Estado está compuesta por los funcionarios del grupo A (subgrupos A1 y A2), del grupo B (actualmente sin ocupar y que reclama el sindicato) y del grupo C (subgrupos C1 y C2).

El buque de la Guardia Civil, en el puerto de la Atunara. (Fernando Ruso)
El buque de la Guardia Civil, en el puerto de la Atunara. (Fernando Ruso)

Ente las principales reivindicaciones de los agentes de SVA figura la falta de medios materiales y humanos. Y lamenta el envejecimiento del personal: actualmente, el 60% de los funcionarios del servicio tiene más de 50 años y el 40% tiene más de 55 años. Más de la mitad de los empleados de SVA se jubilarán dentro de ocho años. El trabajo, noche tras noche, con horarios y turnos que varían de modo constante, hace mella en el físico de los agentes. Cuando el barco va a toda velocidad, golpea de modo violento contra el agua y eso crea un deterioro físico que deja secuelas, como recuerda un agente que reconoce a este diario que ya tiene una hernia discal y una lesión de cervicales de por vida.

"Nuestro trabajo no es poner sellos"

“Vamos con las fajas puestas para evitar lesiones. No hacemos un trabajo administrativo. Nuestro trabajo no es poner sellos. Económicamente, si tenemos un accidente laboral, no se nos valora, y eso tiene a la gente muy desmoralizada. Al final sacamos el trabajo adelante, a pesar de las zancadillas que tenemos, por amor propio; es algo muy vocacional”.

Luis Baltar, responsable de SIAT (Sindicato Independiente de la Agencia Tributaria) en Andalucía, tiene 58 años y es de los más jóvenes del servicio. “Eso es una barbaridad. Hay compañeros que navegan con más de 60 años. Eso solo pasa con nosotros, no ocurre ni en los barcos mercantes. En este organismo puedes aprobar la oposición para ser jefe de máquinas, que lleva incluida la especialidad aduanera y de impuestos, pero no se tiene la costumbre de tener la previsión para formarse en otra área cuando se tenga una edad para hacer otro tipo de trabajo”, denuncia Baltar.

La barrera antinarcos desde la orilla de Los Barrios, el pasado jueves. Al fondo, Gibraltar. (Toñi Guerrero)
La barrera antinarcos desde la orilla de Los Barrios, el pasado jueves. Al fondo, Gibraltar. (Toñi Guerrero)

El representante de los trabajadores suele trabajar una media de seis horas al día en el mar, pero la jornada se puede prolongar (sin límite de horario) si hay una investigación en marcha. Los puntos de actuación cambian cada día. “Nosotros estamos esperando a que Madrid nos pase información de hacia dónde ir. El otro día estuve en la zona de Tarifa, pegado a la costa, en la lancha donde íbamos el jefe de demarcación, el jefe de máquinas y tres agentes".

El Decreto 1002/61 que regula la vigilancia marítima del Servicio Especial de Vigilancia Fiscal para la Represión del Contrabando aún sigue en vigor y los agentes reclaman una actualización. “Nosotros no solo luchamos contra el narcotráfico, el blanqueo de capitales y el fraude fiscal. También hacemos escuchas telefónicas”, indica un profesional con varias décadas de experiencia.

Formados en la Academia de Policía de Ávila

“No podemos seguir utilizando armas de fuego sin la suficiente formación y con unas prácticas consistentes en 25 o 50 disparos a una silueta una vez al año o cada dos años. Creemos que es fundamental y necesario aumentar la calidad y el número de prácticas de tiro”, denuncia un miembro del servicio. Los agentes de la SVA no tienen un centro específico donde formarse: se dirigen a la Academia de Policía de Ávila.

“Otros compañeros se apuntan tantos que son nuestros. Son más listos y más rápidos”, confiesa un agente de este servicio que perteneció a Tabacalera y empezó en el siglo XVI como una unidad contra el contrabando y ahí sigue, aún bastante desconocido.

Andalucía

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios