roces internos

Los dos bandos del PSOE vuelven a escenificar sus diferencias a todo volumen

Los afines a Susana Díaz han pasado del silencio sepulcral a emitir señales de su enfado con el reglamento del partido o con la decisión de no promocionar a Elena Valenciano

Foto: Susana Díaz y Pedro Sánchez, el pasado 23 de enero en Sevilla. (EFE)
Susana Díaz y Pedro Sánchez, el pasado 23 de enero en Sevilla. (EFE)

La pregunta es simple. Por qué después de tantos meses recuperando su capital político, en silencio, sin emitir señales de descontento, asegurando Susana Díaz que estaba absolutamente volcada en Andalucía, escenificando el deshielo con Pedro Sánchez y la reconstrucción del partido, haciendo, con más o menos credibilidad, como que estaban devolviendo la paz al PSOE, todo se ha ido a pique en pocas semanas. Lo que no es simple es la respuesta. No hay un solo motivo, pero los hechos indican que los susanistas han pasado del silencio al reproche y los sanchistas han dejado de asumir su nula presencia en Andalucía para rearmarse y dejar claro que piensan tomar posiciones.

El expresidente José Rodríguez de la Borbolla habla por sí mismo. Pero a nadie se le escapa que si Susana Díaz, que le brindó el honor de presidir el último comité director en Andalucía en una posición privilegiada o de encabezar la lista de andaluces al comité federal en detrimento de Amparo Rubiales, una histórica cada vez con más presencia en Ferraz, le pidiera silencio, callaría. Las palabras que el exdirigente del PSOE-A ofreció el pasado lunes en Onda Cero son las que repiten en privado muchos actuales dirigentes del partido en Andalucía. Ante la pregunta de si el nuevo modelo del partido es cesarista, la respuesta fue: “Yo no veo ningún Julio César... Un líder tiene que contar con sus generales”. Y no fue un desliz. Ahondó en la idea.

Todo lo que rodeó al último comité federal fue más que evidente. Susana Díaz alegó motivos de agenda para evitar votar el reglamento del partido que blinda a Pedro Sánchez y resta poder a los barones. No solo ella, también Ximo Puig o Francina Armengol se ausentaron, pero las razones de unos y otros fueron diferentes.

Susana Díaz, acompañada por Mario Jiménez (2d) y Juan Cornejo (i).
Susana Díaz, acompañada por Mario Jiménez (2d) y Juan Cornejo (i).

Los \'tres generales\' de Díaz

Por Andalucía fueron los tres generales de Susana Díaz, Juan Cornejo, Mario Jiménez y Manuel Jiménez Barrios, el número dos del PSOE-A, el portavoz parlamentario y el vicepresidente de su Gobierno respectivamente. Ninguno de los tres votó el reglamento y se ausentaron antes de que, por asentimiento, se diera el visto bueno a las reglas internas. Perdían el AVE, dicen. A una parte del partido, la más clásica, ese reglamento le hace revolverse con la idea de que copian lo peor de Podemos y acaban con la democracia representativa, es decir, con el poder de los dirigentes regionales.

De 40 andaluces de Susana Díaz en el comité federal acudieron tres, según los cálculos de la dirección federal. Y aun así, dicen que no hubo consigna, que fue “casualidad”. ¿37 ausencias por casualidad? Quien llamó a preguntar recibió como respuesta un “si no vas, no pasa nada, no te preocupes”, han contado algunos protagonistas directos a este periódico. El resto de asientos quedaron vacíos y la delegación más numerosa dentro de los socialistas andaluces estuvo integrada por los sanchistas andaluces.

De 40 afines a Susana Díaz con asiento en el comité federal que aprobó el reglamento del PSOE, acudieron tres. Pero aseguran que fue "casual"

Si no quieren arroz, pues dos tazas, han debido pensar los afines a Pedro Sánchez. En Sevilla, en su agrupación, Nervión-San Pablo, estará este jueves Alfonso Rodríguez Gómez de Celis para explicar a los militantes el nuevo reglamento interno del PSOE. No habrá, de momento, más despliegue, pero es una señal de que todos cambian de estrategia. De garantizar al PSOE andaluz y a Susana Díaz que pedirían permiso antes de penetrar en Andalucía a dejar muy claro que, les guste o no, el reglamento se lo van a explicar a los militantes. La lectura de un viejo socialista es clara: “Se sienten fuertes porque saben que ya a Pedro Sánchez no lo va a tocar nadie. Está blindado. Y ahora la militancia va a tener mucho más que decir en Andalucía, ya todo no lo va a decidir el aparato”.

El papel de Rubalcaba

Los saltos en el discurso son evidentes. Los socialistas andaluces empezaron a deslizar que al final el discurso ganador era el de Susana Díaz y que Pedro Sánchez había vuelto a la unidad de España en todo el tema catalán porque ese y no otro es el discurso del PSOE. La presidenta de Andalucía vendía en privado lo que entendían como un triunfo. De ahí, pasaron a asegurar que el reglamento, que descartaba las primarias abiertas a simpatizantes para la confección de las listas, orillaba las promesas más deslumbrantes de Sánchez a las bases para hacerse con la secretaría general. Y de esto, a directamente hacerse notar con las ausencias y dejar claro que no pensaban votar esas nuevas reglas de juego del PSOE pensadas solo para blindar y dar manos libres al nuevo líder.

El ex secretario general del PSOE y exvicepresidente del Gobierno Alfredo Pérez Rubalcaba. (EFE)
El ex secretario general del PSOE y exvicepresidente del Gobierno Alfredo Pérez Rubalcaba. (EFE)

Como si todo esto no fuera suficiente, el último episodio, el que más abiertamente ha vuelto a escenificar los roces internos, es la negativa de la dirección federal de aupar a Elena Valenciano como líder del grupo de los socialistas europeos. Llama la atención la vehemencia con que los socialistas andaluces han salido en defensa de la eurodiputada. Detrás está de nuevo, aseguran sin dudarlo los afines a Sánchez, Alfredo Pérez Rubalcaba. De fondo, está el control de las futuras listas electorales, que son las que apuntalan el poder, y muchos puestos de trabajo. Fuentes próximas al exvicepresidente subrayan, en cambio, que no tiene interés en las candidaturas y que todo es "mucho más sencillo": defiende a los que "están siendo vetados" por haber trabajado con él. "Y eso se llama dignidad", agregan.

Ha habido dos pronunciamientos públicos vía redes sociales que no han pasado desapercibidos. Tanto Mario Jiménez como Verónica Pérez, secretaria general del PSOE de Sevilla, han puesto mensajes muy elocuentes en las redes sociales a favor de Valenciano. La explicación desde Ferraz es clara, insisten en que todo está orquestado para blindar a la eurodiputada como número uno en las próximas elecciones europeas y Sánchez ya ha dejado muy claro que ella no va a ser la elegida. Ella niega tal pretensión de "blindaje" o de promoción personal y recuerda que jamás habría dado el paso sin el apoyo de la dirección. La memoria es frágil, pero quién hubiera adivinado que los entonces \'cachorros\' del PSOE andaluz y hoy sus dirigentes iban a salir con esta encendida defensa de Valenciano cuando arremetían duramente contra ella en aquel congreso de Sevilla de 2012 que enfrentó a Rubalcaba y Carme Chacón, con los andaluces en el bando de la política catalana.

Tanto Mario Jiménez como Verónica Pérez han hecho público su apoyo a Elena Valenciano tras el veto de Ferraz para que lidere el grupo europeo

Susana Díaz vuelve a reforzar su agenda nacional y a visitar los platós de las mañanas en ‘prime time’. Estuvo en \'Los desayunos de TVE\' y este miércoles visita el estudio de Ana Rosa Quintana en Telecinco. Los suyos defienden que recupera el pulso nacional solo y exclusivamente en defensa de los intereses de Andalucía. Ha sorprendido también mucho que este martes no se hayan aprobado las tradicionales medallas de Andalucía que se entregarán el próximo 28 de febrero y que se pospongan a un Consejo de Gobierno extraordinario este jueves. “Es todo desconcertante”, admiten dentro del propio PSOE andaluz. Pedro Sánchez supuestamente iba a estar invitado al acto que los socialistas tendrán este sábado en Sevilla en la antesala de la efeméride andaluza, pero no, al final no, explican. Otra nota de normalidad más.

Rubalcaba niega que hubiera confirmado asistencia a la escuela de gobierno de Sánchez

Por Juanma Romero | Madrid

Pedro Sánchez pretendía vender este martes en 'Espejo público' su foto de unidad con todos los exlíderes del PSOE. Una cita por todo lo alto en la Nave Boetticher de Madrid, del 15 al 18 de marzo, casi un año después de la foto que Susana Díaz sí consiguió con los patriarcas del PSOE y la mayoría de barones en la capital. Ferraz prepara, dijo el secretario general, una escuela de gobierno para que los que han tenido mando vuelquen su "experiencia" en cuadros más jóvenes. 

Sánchez apuntó que confiaba que acudieran todos los exjefes del PSOE, aunque adelantó que no tenía la confirmación aún de Felipe González. Después, la dirección suministró un listado de los que ya habían dicho que sí y los que tenían pendiente su confirmación, grupo en el que metió al expresidente, pero también a la andaluza Susana Díaz y al valenciano Ximo Puig. Al final del día, la cúpula aseguró que el presidente de la Generalitat estaría en la escuela de gobierno

Ferraz sí escribió por la mañana (y así lo colgó en su web) que Alfredo Pérez Rubalcaba había dado su OK. Pero a los pocos minutos de que se publicara, el exlíder socialista hizo llegar el mensaje de que en ningún momento había confirmado su asistencia a José Luis Ábalos, el secretario de Organización y quien, como adelantó este periódico, tenía el encargo de contactar con él. 

"Hablé el lunes con José Luis, y le pedí el programa para hablarlo. Nadie me mencionó la idea de que era un acto para reflejar la unidad, porque si lo hubiera hecho le habría dicho que no se puede reclamar unidad el mismo día en el que se veta a la que fue mi vicesecretaria general", subrayaba el propio Rubalcaba este martes por la tarde a El Confidencial.

Y es que fue el mismo lunes cuando la dirección, a través de la número cuatro, Carmen Calvo, apuntó que el PSOE no pujaría por la presidencia del grupo de los socialistas europeos (S&D) en esta legislatura, sino que aspiraría a obtener ese puesto en la siguiente, y que se hiciera con él su cabeza de lista en las europeas, que será mujer. "Si no te molesta que castiguen a tu gente por haberlo sido, es que eres un miserable", abundaban fuentes próximas al exministro del Interior. En Ferraz, por la noche, seguían insistiendo en que Rubalcaba sí había confirmado su asistencia, pero que padeció un "ataque de cuernos". La ponencia a la que Ábalos le invitó a participar giraba en torno a las 'fake news' (noticias falsas), cuestión en la que la cúpula le cree voz autorizada por haber dirigido desde 2006 hasta 2011 el Ministerio del Interior.

La relación de Sánchez con el exvicepresidente del Gobierno es la más tirante de todas. Nunca fue estrecha y se rompió tras las elecciones de diciembre de 2015. Y ahora el exlíder del PSOE entiende que le ha apuñalado al cerrar la puerta a la que fuera su número dos

Tampoco está nada claro que González pueda asistir a la escuela de gobierno que prepara Ferraz. Según indicaron a este diario fuentes de la oficina del expresidente, este tiene pendiente de cerrar su agenda, y aún no sabe si le coincidirá con algún compromiso internacional. La dirección confía en que finalmente asista, y se felicita de que Sánchez haya reconstruido puentes con él en la comida que ambos mantuvieron en Madrid la semana pasada. 

Los que sí están confirmados, por tanto, son José Luis Rodríguez Zapatero, que intervendrá el mismo día de la apertura, el jueves 15 de marzo por la tarde, y estará en la foto de clausura, el domingo, y Joaquín Almunia, que fue el único de los ex secretarios generales que no apoyó a Díaz en las primarias de 2017

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