violencia machista

"¡Alé, alé, Rubén Castro!": ¿qué pasa cuando el acusado de maltrato es ídolo de masas?

La apertura de juicio al jugador del Betis por malos tratos habituales a su expareja abre el debate sobre el machismo en el deporte y la responsabilidad social de los clubs de fútbol

Foto: Rubén Castro agradece a la grada su apoyo. (EFE)
Rubén Castro agradece a la grada su apoyo. (EFE)

La letra de un canción o el cántico de una grada de fútbol. El machismo sigue corriendo por las venas del ocio que consumen con normalidad los jóvenes. Y la sociedad asiste, en muchas ocasiones muda, al espectáculo. El caso del delantero del Real Betis Rubén Castro, pichichi del equipo verdiblanco e ídolo de masas, abre un controvertido debate.

Hace un par de semanas el juez de violencia sobre la mujer número 3 de Sevilla notificaba al futbolista canario el auto de apertura de juicio oral por presuntos malos tratos cometidos contra su expareja y le imponía una fianza de 200.000 euros que ha sido recurrida por el jugador. La fiscalía pide cuatro años de cárcel por delitos habituales de malos tratos, maltrato en el ámbito familiar, coacciones y agresión sexual, entre otros. Su expareja eleva a ocho años la petición de cárcel.

El expresidente del Betis mostró su “repugnancia” por los cánticos machistas, pero el club recurrió todas las sanciones propuestas. En definitiva, no pasó nada

¿Qué hacer mientras llega la sentencia? ¿Prevalece la presunción de inocencia o por responsabilidad social el club debería apartarlo hasta que un juez decida? En febrero de 2015 las gradas corearon “Rubén Castro, alé, no fue tu culpa, era una puta, lo hiciste bien”. La fiscalía archivó la causa meses más tarde. El entonces presidente del Betis mostró su “repugnancia” por estos cánticos pero el club recurrió todas las sanciones propuestas, incluido el cierre del campo, por los organismos deportivos. En definitiva, no pasó nada.

El club defiende que “por respeto a todas las partes” nunca se ha pronunciado sobre la acusación que pesa sobre el jugador “aún no enjuiciado”, señalan fuentes de la entidad. “Lo que sí condenó de manera muy contundente fueron los ya famosos y desgraciados cánticos que hubo por parte de un grupo, que no se han repetido y que, por supuesto, no representan a la afición del Betis”, señalan desde su departamento de comunicación.

"Intolerable hipocresía"

La apertura de juicio oral abre un nuevo debate. La directora general de Violencia de Género de la Junta de Andalucía, Ángeles Sepúlveda, elevó la voz. En una entrevista en Ondaluz defendió abiertamente que el club debía apartar a Rubén Castro y criticaba la “hipocresía institucional y social” con este tema. “Es intolerable que no haya reproche”, denunció. Tras estas firmes palabras, que generaron oleadas de malestar en la multitudinaria afición bética, la Junta de Andalucía desde instancias superiores dio orden de no volver a hablar de este asunto, según ha sabido El Confidencial de fuentes del Gobierno.

Afición bética. (EFE)
Afición bética. (EFE)

Desde el club asumen que los equipos de fútbol deben dar ejemplo como altavoces de la sociedad pero defienden la presunción de inocencia y alertan del peligro de la “pena de telediario” que puede hundir a un acusado. Habría que añadir además que es un jugador fundamental para el equipo. Apartarlo no es nada fácil. El rasero lo pone cada club. Por ejemplo, en el caso de Karim Benzema, salvando las distancias e imputado por un caso de presunto chantaje a un compañero por un vídeo de contenido erótico, la selección de Francia decidió no convocarlo mientras que el Real Madrid no lo apartó del terreno de juego.

El Betis decidió colocar a Rubén Castro una camiseta rosa el día que homenajeaba a la mujer bética y el acusado nunca condenó esos gritos de las gradas. Es más, se mostró agradecido. En una vuelta de tuerca más el periódico ‘La Razón’ alimentó la polémica cuando en marzo de 2015, días después de aquel episodio de los cánticos, tituló la crónica deportiva con un “Rubén maltrata al Valladolid”. Tampoco pasó nada. Por no entrar en los mensajes en redes sociales, absolutamente incontrolables y donde la supuesta víctima ha recibido todo tipo de humillaciones y vejaciones muy por encima de los comentarios contra el jugador.

La culpable era ella

La doctora en Sociología Carmen Ruiz, que ha estudiado especialmente la violencia de género entre jóvenes y adolescentes, cree que el caso de Rubén Castro es un buen ejemplo de que al final la lectura social de los episodios de malos tratos “siempre es la misma, culpabilización de la víctima y justificación del culpable”. “Los jóvenes son grandes aficionados al fútbol y los campos son espacios de reproducción del machismo. No se puede consentir”, alerta esta experta. Con la ley en la mano no se podría actuar contra el jugador hasta que no haya una sentencia pero “la ley de violencia contra las mujeres sí que impide hacer apología o legitimar los malos tratos”, recuerda. “Tú lo hiciste bien, la puta era ella... La directiva del club jamás debería haber permitido esto ni dar voz a ese tipo de comentarios. Aquel partido debió suspenderse inmediatamente. El mensaje sería claro si ahora, hasta que salga el juicio, se aparta temporalmente al jugador”, subraya Ruiz.

El foco tiene que estar puesto en el jugador y no en la supuesta víctima porque los malos tratos “nunca están justificados por nada"

A su juicio en este caso se lanza un mensaje que “normaliza la violencia”. El foco, advierte, tiene que estar puesto en el jugador y no en la supuesta víctima porque los malos tratos “nunca están justificados por nada”. “Hay que trabajar mucho todavía en los campos de fútbol y con los equipos”, sostiene. Pide hacer un ejercicio práctico y pensar qué pasaría si habláramos de otro tipo de delito violento: “casi seguro que el jugador sería apartado” hasta que hubiera juicio.

Desde la Fundación Mujeres, responsable del Observatorio contra la Violencia de Género, señalan que “no hay ninguna petición especial en el caso de Rubén Castro". "Bastaría con que se aplicara el tratamiento que debe recibir cualquier otro presunto caso de violencia de género: dignidad de la víctima, presunción de inocencia y no difundir mensajes que puedan exculpar o justificar una conducta delictiva”, explican. “En el mundo del fútbol hay un sesgo machista muy importante, nadie se asusta de que se llame putas a las mujeres que acompañan a los jugadores, por ejemplo. Un periódico de tirada nacional sigue cerrando su contraportada con un mujer desnuda y es normal”, añaden.

Al hilo de este caso sale también a relucir el de los jóvenes detenidos por una presunta violación en San Fermín y que son conocidos seguidores del Sevilla Fútbol Club. “Con los hinchas sevillistas detenidos por una violación en San Fermín y que siguen en prisión preventiva es muy llamativo cómo se construye el discurso social, hablan de lo sucedido como una manera de divertirse. Está muy bien la repulsa del club a esos comportamientos. En el fútbol hay una comunicación plagada de estereotipos”, señalan desde el Observatorio contra la Violencia de Género. La presidenta del Consejo Audiovisual de Andalucía, Emelina Fernández, también alerta de que en ese caso se están “oyendo barbaridades” y se “banaliza peligrosamente la información”.

Desmontar al héroe

Trinidad Núñez, profesora de psicología social de la Universidad de Sevilla, recuerda una de las recomendaciones que se hacen para tratar los malos tratos: “Especificar las condenas, informar sobre los aspectos judiciales y sobre las sentencias condenatorias, recogiendo el castigo en el titular. También es importante destacar las denuncias previas, los procesos judiciales pendientes o las órdenes de alejamiento”. “Los medios de comunicación deben ser altavoces de lo que ocurre, esa es su esencia. Y en casos relacionados con la violencia machista, yo pediría especial compromiso pedagógico”, insiste esta experta. “El fútbol, que es el ‘gran’ deporte, seguido por miles de jóvenes y estos jóvenes ven en los jugadores ‘modelos’ en los que mirarse, a los que imitar. Así pues, denunciar casos como este es lo que hace que cualquier medio se convierta en un verdadero servicio público, aunque la entidad a la que representa no lo sea. Creo que se convierte en obligatorio desmontar al ‘héroe’ cuando es un violento”, advierte.

Que el deporte en España es fútbol y cosa de hombres no admite mucha discusión. Los informes del Consejo Audiovisual Andaluz sobre el trato que dan los medios a las mujeres en la información deportiva no dejan lugar a dudas. De 226.850 horas de televisión analizadas en 122 canales la dominación del fútbol masculino es casi total, ocupando más de 780 noticias de 1.215, el 70% el tiempo de emisión. El deporte masculino ocupó en total 1.138 noticias, el 94,8%.

Rubén Castro llega a los juzgados de Sevilla. (EFE)
Rubén Castro llega a los juzgados de Sevilla. (EFE)

En su estudio '¿Visible o Invisible el deporte femenino?', la profesora de la Universidad de Sevilla Trinidad Núñez subraya que la mujer en el deporte es tratada como una “anécdota”, con imágenes de chicas guapas con bufanda enfocadas en los estadios o poniendo el foco en las mujeres de los deportistas. El deporte se trata como una actividad íntimamente ligada al género masculino. Los hombres son fuertes, les gusta el riesgo, son competitivos y ambiciosos. Las mujeres son débiles y no están capacitadas para ejercerlo. El Consejo Audiovisual de Andalucía ha hecho un exhaustivo estudio de cómo se reflejó en los medios la participación de España por vez primera en el Mundial de Fútbol Femenino el pasado verano. Pese a que suponía un acontecimiento deportivo extraordinario, ocupó el 3,2% de las noticias deportivas, por detrás de las vacaciones de Cristiano Ronaldo en Francia o de Sergio Ramos en Estados Unidos.

Emelina Fernández, presidenta del Consejo Audiovisual andaluz considera que el caso de Rubén Castro “no es el mejor ejemplo para una sociedad que está concienciándose con un problema grave como es la violencia de género. No es el mejor ejemplo que alguien que ya tiene abierto juicio oral, lo que significa que hay indicios suficientes de delito, siga en primera línea. No es el mejor ejemplo para la juventud. El fútbol mueve pasiones y nubla las mentes. Debería prevalecer el sentido común y el sentido de sociedad, pero en este caso los intereses económicos del club están por encima de los intereses sociales. No hay ningún mecanismo legal que obligue a apartar al jugador hasta que no haya condena firme. Es verdad. Como lo es que está ganando terreno entre los jóvenes la idea de que la violencia de género es algo consustancial a la pareja”.

Debería prevalecer el sentido común y el sentido de sociedad pero en este caso los intereses económicos del club están por encima de los intereses sociales

El punto séptimo en la guía para el tratamiento informativo de la violencia de género indica: “La información debe ser imparcial pero el periodismo no puede ser neutral frente a la violencia de género”. “Igual que tampoco lo es ante el terrorismo islamista, por ejemplo. El contexto de la información también es muy importante”, señala la presidenta del Audiovisual andaluz.

Hasta hoy, en 2016 han sido asesinadas 40 mujeres en España víctimas de la violencia de género. Un estudio de la Junta de Andalucía alerta de que la violencia machista entre jóvenes de 14 y 19 años ha crecido de forma importante. El modelo de amor-sufrimiento, con un chico difícil y duro se instala de forma alarmante entre las adolescentes. Queda claro que ni Rubén Castro, ni el Betis, ni el fútbol, ni los medios de comunicación son culpables de esto. Quizás no hagan más que reflejar, eso sí, sin los filtros que recomiendan los expertos para luchar contra esta lacra, que el machismo está ahí, impregnándolo todo.

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