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El PSOE estalla: exigen ir a la ofensiva y dejar ‘la política del avestruz’ con los ERE
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El PSOE estalla: exigen ir a la ofensiva y dejar ‘la política del avestruz’ con los ERE

Pedro Sánchez y Susana Díaz se aíslan del caso ante encuestas alarmantes que insisten en que el PP ganará en Andalucía por efecto de la confluencia de Podemos-IU

Foto: Pedro Sánchez y Susana Díaz. (EFE)
Pedro Sánchez y Susana Díaz. (EFE)

El desgarro interno en el PSOE por la ruptura con Manuel Chaves y José Antonio Griñán se produjo hace ya año y medio, en noviembre de 2014, pero el último mazazo judicial del caso ERE vuelve a conmocionar a un partido muy preocupado por el ‘sorpasso’ y por las encuestas que avisan de que el PP va a ganar en Andalucía el 26-J. En plena encrucijada electoral, cuando el PSOE atraviesa las horas más bajas en décadas, hay socialistas “de la vieja y la nueva guardia”, insiste un veterano del partido, que alertan de que hay que cambiar el paso y dar la cara por los expresidentes. “Con la política del avestruz no vamos a recuperar nada, va a haber un destrozo electoral importante, hay que pasar a la ofensiva”, defiende este histórico. “Se ha utilizado el caso en clave interna para acabar con una etapa. Es una injusticia”, añaden.

“Estamos acomplejados. Por qué no dejar claro que no hay corrupción ni lucro personal de los dirigentes socialistas. Por qué no decir que esto no es ni Gürtel, ni Púnica, ni Bárcenas, que no hay cuentas en Panamá, ni en Suiza, ni lujos, ni ‘putitas’, ni dinero en el altillo de los armarios. Por qué no admitir un error político, vale, que puede ser grave, pero no escondernos más”, claman militantes socialistas del PSOE andaluz. Este cambio de guion no entra, de momento, en los planes de Ferraz o de la cúpula del partido en Andalucía. Ni Pedro Sánchez ni Susana Díaz piensan cambiar el paso. Ambos han llamado a los expresidentes y han conversado con ellos telefónicamente. Todo formalmente correcto, dentro del guion. Pero la teoría es que cuanto menos se hable de los ERE mejor, aunque si hay que defenderse tendrán argumentos “de sobra” para hacerlo. "La indignación de la ciudadanía y la presión mediática no permiten otro guion", zanjan fieles de Díaz.

El PSOE insiste en que el caso ERE ya está “amortizado” en las urnas. Consideran que el golpe en votos ya se enfrentó en 2011 y 2012

La presidenta andaluza, que tiene vinculaciones mucho más directas con sus antecesores políticos, mantiene pisado a fondo el acelerador con una agenda que echa humo. El nerviosismo y el malestar en su equipo es más visible que nunca. La pasada ha sido una semana 'horribilis'. Al desfile por la comisión de investigación sobre el presunto fraude de los cursos de formación se sumaba el auto judicial con el que el juez Álvaro Martín inicia un camino irreversible que llevará a los expresidentes Manuel Chaves y José Antonio Griñán a sentarse en el banquillo por el caso ERE. Justo ahora, cuando las encuestas internas del PSOE confirman que Podemos e IU les pisan los talones y que el PP podría adelantar al PSOE en Andalucía. Mantener la moral alta es complicado, admiten fuentes socialistas.

El PSOE insiste en que el caso ERE ya está “amortizado” en las urnas. Desde que comenzó a instruirse el caso en 2010 y desde que la juez Mercedes Alaya señaló por vez primera a la cúpula del Gobierno andaluz en un auto difundido durante la toma de posesión de Susana Díaz, en septiembre de 2013, se han superado con éxito varias citas electorales. Consideran que el golpe en votos ya se enfrentó en 2011 y 2012 y que desde entonces los electores ya han descontado este caso. Otra cosa es la situación interna con la que el partido llega a su cita con las urnas y, desde luego, es complicada.

"Acabar con una generación política"

Hay muchos dirigentes que opinan que Pedro Sánchez y Susana Díaz “han hecho lo que tenían que hacer” pero no todo el PSOE piensa igual. Ya hay quien se ha quejado públicamente del “abandono”. El primero que ha hablado ha sido el exconsejero de Innovación, Martín Soler, que durante años sonó como sucesor de Chaves, y que ha declarado que se han sentido abandonados por la dirección política del partido y del Gobierno andaluz”. Martín Soler ha salido exculpado del último auto judicial de los ERE. Sostiene que “hubo un momento en que se utilizó este caso en clave interna para acabar con toda una generación política, éramos los de antes”, ha declarado por primera vez en el digital ‘Noticias de Almería’. Sus declaraciones han corrido como la pólvora en los círculos socialistas. Otros querían hablar pero les han pedido expresamente que sean prudentes.

Hay más. El último caso del presunto fraude de los cursos de formación, insisten al unísono varios exdirigentes del PSOE-A, ha dejado al descubierto que la estrategia política con los ERE fue “equivocada”. Cuando Griñán llegó al Gobierno andaluz se siguió la política del “caiga quien caiga” y de “máxima colaboración con la justicia” y se dejó la dirección del caso en manos de los jueces y del PP, que ejerció un papel clave como acusación particular. El principal responsable de aquella decisión fue Griñán, hoy acusado de malversación y uno de los grandes damnificados, pero por entonces ya estaban en el equipo Susana Díaz y Mario Jiménez, recuerdan desde el PSOE andaluz. Ella primero como secretaria de Organización del PSOE-A y después como consejera de la Presidencia. “Esa estrategia de entonces no la han vuelto a practicar ahora con el caso de la formación. En cuanto Susana Díaz vio que podía afectar en primera persona a su capital político y que el interés del PP era vincularla directamente por el papel de su marido con UGT todo cambió. Ya no había fraude, ya todo eran errores administrativos... Si se hubiera hecho eso con los ERE quizás ahora no estaríamos aquí”, lamenta otro exdirigente del PSOE.

Unidos Podemos tiene en Andalucía un granero clave y va a utilizar el caso ERE para desgastar a la presidenta andaluza y al PSOE

“Hay un sector del partido que se está pensando salir a hablar públicamente pero que teme que en un momento tan delicado se haga aún más daño”, advierten desde las filas andaluzas. Chaves y Griñán prefieren el silencio. No obstante, han hecho llegar a la dirección de Ferraz y, por supuesto, a la dirección andaluza que ese “sentimiento de complejo” que demuestran con los ERE les va a salir caro no ya frente al PP, que ve que puede ganar en Andalucía, sino sobre todo ante Podemos e IU. Unidos Podemos tiene claro que el 'sorpasso' tiene que venir por Andalucía y que es en el bastión andaluz donde deben crecer de forma determinante para apuntalar su resultado en España. Para esto uno de los principales argumentos de la campaña será relacionar a Susana Díaz con el caso ERE, con José Antonio Griñán y con Manuel Chaves. Ya lo dijo el líder de IU en Andalucía, Antonio Maíllo, el pasado viernes, cuando retó a Díaz a “hacer campaña con sus padres políticos”, mientras presumía de que ellos desde luego no escondían a Julio Anguita. Pablo Iglesias metía el dedo en la llaga y felicitaba a Pedro Sánchez por cortar amarras con los expresidentes. Los socialistas aseguran que esa estrategia puede tener un efecto contrario y devolver al PSOE votantes que los habían abandonado en citas anteriores.

Las relaciones personales con la baronesa

El juego de bandos en el PSOE es complicadísimo. En Andalucía la vieja guardia está dividida entre los de Chaves y los de Griñán, por más que ahora los expresidentes olviden su profundo enfrentamiento de los últimos años y estrechen lazos en la adversidad. La relación de ambos con la actual presidenta andaluza es diferente. Griñán es un padre político, quien la ungió como presidenta, “la siente su criatura política”, señala alguien próximo al expresidente. Chaves no. Nunca ha tenido un concepto político demasiado elevado de la dirigente andaluza y eso no ha cambiado. “Él jamás la hubiera elegido”, dice otra persona de la confianza del ahora exmilitante socialista. De hecho, en los últimos movimientos internos de los barones contra Pedro Sánchez, Chaves siempre ha preferido mantenerse al margen a pesar de que gente muy próxima como Gaspar Zarrías o Alfredo Pérez Rubalcaba han participado de esa estrategia.

Griñán tiene una relación más cercana con Díaz y su equipo. Es su mentor. Con Chaves hay mucha más distancia. "Él jamás la hubiera elegido"

“Si hay alguien que pueda exhibir una puñalada de Pedro Sánchez es Chaves pero él siempre apela ante todo a la lealtad al secretario general. Es su cultura de partido”, aseguran fuentes muy próximas al expresidente socialista. Sobre el hecho de que ambos hayan presentado su renuncia ante el secretario de Organización del PSOE andaluz, Juan Cornejo, y no ante su homólogo en Madrid, César Luena, como un gesto para mostrar que su ‘enfado’ es con Pedro Sánchez, desde el entorno de Chaves lo niegan. “Por más que al PSOE andaluz y a Susana Díaz le pueda interesar quedar ahora como ‘la buena’, aquí todos sabemos cómo han discurrido los acontecimientos”, añaden.

Susana Díaz tiene que ganar en Andalucía si quiere estar legitimada para pedirle a Pedro Sánchez que dé un paso atrás en caso de resultados adversos el 26-J y las encuestas no dicen, de momento, que vaya a lograrlo. La gestión política que se haga del caso ERE será tras el cierre de las urnas un motivo de enfrentamiento más. Ahora el discurso de ambos frente al caso de supuesta corrupción más duro que enfrenta el PSOE es uno, pero antes abrieron una competición. Fue en noviembre de 2014 cuando se produjo la principal detonación interna. Pedro Sánchez había reprochado a la andaluza que intentara descargar la hipoteca de los ERE sobre su liderazgo cuando entendía que era ella la más afectada. Susana Díaz se lo tomó a pecho. Convocó a sus secretarios generales y a su ejecutiva y les anunció que iba a pedir el acta de Chaves y Griñán si eran imputados. Se adelantaba a lo que dictaba el código ético del PSOE. No llamó a sus antecesores pero lo anunció públicamente a la prensa en un ‘canutazo’ tras la visita a un hospital público. Dos días después se subía con Pedro Sánchez a un mitin en Sevilla. Muchos advirtieron entonces de que la quiebra con la ‘vieja guardia’ iba a ser insuperable.

La presidenta andaluza sabe que ni Chaves ni Griñán van a ponerla en peligro ni van a hacer un gesto público para dañar al PSOE. Los dos han ido asumiendo todas las exigencias que se les han ido planteando por adelantado. Griñán dimitió como presidente de la Junta cuando intuyó que la jueza Alaya lo estaba cercando y renunció a su acta de senador antes de que el Supremo hablara. Chaves lo demoró algo más pero en cuanto el Alto Tribunal lo señaló dejó de ser diputado. Ambos han dejado la militancia antes de que haya formalmente un auto de apertura de juicio oral que, no obstante, es ya ineludible. Pero el ajuste de cuentas interno sigue ahí y la tensión ahora mismo en el PSOE es total.

El desgarro interno en el PSOE por la ruptura con Manuel Chaves y José Antonio Griñán se produjo hace ya año y medio, en noviembre de 2014, pero el último mazazo judicial del caso ERE vuelve a conmocionar a un partido muy preocupado por el ‘sorpasso’ y por las encuestas que avisan de que el PP va a ganar en Andalucía el 26-J. En plena encrucijada electoral, cuando el PSOE atraviesa las horas más bajas en décadas, hay socialistas “de la vieja y la nueva guardia”, insiste un veterano del partido, que alertan de que hay que cambiar el paso y dar la cara por los expresidentes. “Con la política del avestruz no vamos a recuperar nada, va a haber un destrozo electoral importante, hay que pasar a la ofensiva”, defiende este histórico. “Se ha utilizado el caso en clave interna para acabar con una etapa. Es una injusticia”, añaden.

Caso ERE Manuel Chaves Susana Díaz José Antonio Griñán Pedro Sánchez
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