"me da asco leer la carta de mierda"

El 'abuelo de YouTube': de albañil de los Franco a pensionista justiciero contra Rajoy

Después de levantar Marbella con sus manos, el albañil Salvador Martín Sánchez exhala un desahogo viral tras conocer que el Gobierno le sube su pensión solo dos euros este mes

Foto: Salvador Martín, en la cafetería donde trabaja su nieto. (Amparo de la Gama)
Salvador Martín, en la cafetería donde trabaja su nieto. (Amparo de la Gama)

Las redes sociales han alumbrado otra estrella: 'el abuelo de YouTube'. Este albañil jubilado de 92 años se ha convertido además en todo un héroe defensor de los derechos de los pensionistas. Salvador Martín Sánchez se ha hecho famoso sin esperarlo después de que su nieto subiera a YouTube un vídeo en el que descubre que después de una vida de trabajo, el Gobierno presume de subirle la pensión poco más de euro y medio.

El 'abuelo de YouTube': de albañil de los Franco a pensionista justiciero contra Rajoy

“Mandaría una y mil veces al carajo a Rajoy por el insulto de su política con los mayores. Somos viejos, no tontos. Cobro 635 euros de pensión después de toda una vida trabajando. ¿Y me manda una carta alardeando de que nos suben las pensiones en un euro y medio?”, dice dolido a El Confidencial. “Valen más los sellos de la carta que lo que me van a subir", continúa. "Mi generación puso a este país en lo más alto con un duro trabajo. ¿Y ahora nos premian con esto?”. Salvador está enfadado y es consciente de que su testimonio está siendo muy alabado en las redes.

Ahora es conocido como 'el abuelo de YouTube'. Se le dibuja una sonrisa en la comisura de los labios cuando la gente le para por la calle a hacerse un 'selfie'. “Me da risa. ¡Si yo no soy nadie! Y la gente se hace fotos conmigo. Yo estaba tan tranquilo en casa, me subieron el correo y me puse a leer la carta. Mi nieto Gabriel, que estaba conmigo, me grabó, yo no lo sabía. Luego al día siguiente me empecé a ver en las televisiones. Muchos de los que me paran para felicitarme me dicen que mandar a la mierda a Rajoy es lo mejor que he hecho”. 

Una vida con el mono puesto

Salvador lleva toda la vida con el mono puesto, como si fuera un armazón. Defiende su trabajo a capa y espada. Primero labrando con sus aperos y después entre palas y grúas, poniendo ladrillos en el universo de la construcción. Marbellí de cuna de la Huerta de los Cristales, ya ha visto casi de todo. El 'abuelo de YouTube' es viudo y ha asistido impotente a la dilapidación de todo el presupuesto público de un Ayuntamiento engullido por la corrupción.

Imagen del arco de Marbella. (EFE)
Imagen del arco de Marbella. (EFE)

“Ya tengo muchos años, voy para los 93. Una hermana mía murió a los 114 y he visto de todo. Estuve hasta reclutado para pelear en la II Guerra Mundial. En mi casa, con siete hijos, lo único que hemos sabido desde siempre es trabajar para que no faltara nada en casa”, comenta. No entiende de política, pero al preguntarle por su ideología, nos argumenta que “un trabajador solo puede ser de izquierdas". "La política siempre me dio igual, pero entiendo que la derecha siempre ha velado por los señoritos y si no que me lo digan ahora. Cuando ni existían las tuberías en Marbella, ahí estaba yo ya excavando y ahora me quieren premiar con euro y medio mensual para que termine mis días”, lamenta.

"Franco no era malo"

Las manos de Salvador, curtidas por el cemento y el yeso, han servido para alzar las mansiones más espectaculares de Marbella. Entre ellas, las de la familia Franco y los banqueros Coca. Una época de oropel que recuerda con cariño. “Yo me llevaba muy bien con el marqués de Villaverde, e incluso tuvimos grandes conversaciones. Construimos su casa en la zona de Los Monteros. Doña Carmen, la hija de Franco, que ya por entonces se decía que no era de su sangre, mandaba mucho, pero yo me llevaba muy bien con ella y me quería. Pasé mucho tiempo allí”, recuerda.

Pero la historia que Salvador siempre les cuenta a sus nietos es la del caudillo en Marbella. “¿Sabesnbsp;Digan lo que digan, Franco no era malo. Yo lo veía siempre disfrutar con sus nietos jugando a las cometas. Iba con pantalón corto y tenía las piernas muy delgaditas [se ríe]. Le gustaba dormir en un sótano inmenso que hicimos en la parte de debajo de la casa. Era un personaje”.

“¿Sabes? Digan lo que digan, Franco no era malo. Yo lo veía siempre disfrutar con sus nietos jugando a las cometas. Tenía las piernas muy delgaditas [se ríe]"

En 1950, el financiero Ignacio Coca construyó la urbanización de lujo de Los Monteros y levantó también Incosol. La mansión de los Franco estaba en este complejo de lujo edificado por el banquero del régimen. En el año 1973, Francisco Franco estuvo en Marbella para la inauguración de la clínica de salud de su yerno el marqués de Villaverde. “Entonces éramos todos muy jóvenes -sonríe Salvador-, y todo se veía de otra manera. Teníamos trabajo y ver al caudillo de frente, impactaba”.

Gabriel, el nieto que le dio la fama

Gabriel, el nieto que grabó a Salvador, es consciente de su 'desaguisado'. Vive con su abuelo, le cuida y por las tardes le invita a un café en el local donde trabaja como camarero. “Mi abuelo es un ejemplo para toda la familia y lo que empezó como una chiquillada de vídeo se ha convertido en todo un canto a la justicia para la gente mayor".

Salvador y su hermano, en la cafetería donde trabaja Gabriel. (Amparo de la Gama)
Salvador y su hermano, en la cafetería donde trabaja Gabriel. (Amparo de la Gama)

"Estamos recibiendo muchas felicitaciones porque lo que dice mi abuelo en ese vídeo es lo mismo que sienten muchas personas jubiladas cuando van al banco y ven su pensión. Lo bueno es que mi abuelo tiene una gracia que se echa 'to pa lo alto'”. Es autosuficiente, él paga la luz, el agua y la comida. "Ya nos gustaría llegar a su edad todos así", cuenta su nieto.

Salvador vela por sus 17 nietos, incluido Gabriel. "Ahí van todos, saliendo adelante. A ellos les ha tocado vivir otra época. Veremos si a estos cuando se jubilen les queda siquiera ese medio euro que ahora nos suben de pensión. Es muy difícil ahora para los jóvenes con tanto paro. Al menos, en nuestra época el trabajo no nos faltaba. Si no era en una cosa, era en otra”, abunda Salvador.

Ahora la vida del 'abuelo de YouTube' transcurre entre sus paseos por la avenida marbellí de Miguel Cano y el 'cafelito' con su hermano José, un octogenario que solo tiene palabras de elogio para su 'chache' mayor. La entrevista ha terminado, pero alguien reconoce a Salvador por la calle y le para, se hace la foto y le dice: “Ole y ole por los abuelos andaluces que no se callan ná. Grande Salvador".  

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