Tres familias de refugiados 'okupan' el palacio de la princesa Soraya en Marbella
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otros vecinos derriban sus villas para evitar que se ocupen

Tres familias de refugiados 'okupan' el palacio de la princesa Soraya en Marbella

Han ocupado los 3.600 metros que tiene embargados la Audiencia Nacional a la empresa de Tolken World SL, cuya administradora es la hija de Pedro Román, condenado a prisión en el Caso Malaya

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Tres familias de refugiados 'okupan' el palacio de la princesa Soraya en Marbella

Tres familias de refugiados con dos niñoshan 'okupado' en plena Milla de Oro de Marbellael Palacio de Soraya Esfandiary-Bakhtiary, la princesa imperial que fue repudiada por el Sha de Persia por no darle hijos. La emperatriz encontró su refugio en este rincón del mundollamado 'Casa Maryan', una morada silente en la que ahora solo se oyen los balonazosde Tobías, uno de los pequeños nuevos habitantes.

Las carreras de los niños dan vida a los 3.600 metros de jardín con los que cuentala finca palaciega. Los nuevos residentes del palacio no piensan abandonar el inmueble y ya tienen un letrado que vela por sus intereses.El abogado,perteneciente a un conocido bufete de Marbella, ha comunicado a la propietaria, Tolken World SL,que“estos se encontraron la puerta abierta y al no tener dónde dormirdecidieron entrar.Las mujeres son solteras y fueron victimas de malos tratos en sus países y ahora tienen un sitio donde poder vivir”. “A cambio-según informa el letrado-, ellas están limpiando y arreglando el inmueble que se encontraba muy sucio pero en buenas condiciones”, según rezael escrito al que ha tenido acceso El Confidencial.

Los vecinos millonarios próximos al palacio no dan crédito a lo que ven. La familia rusa que tiene linde con la finca, y cuya propiedad es de la misma empresa, Tolken World SL, quiereque los 'okupas' se vayan inmediatamente. Pero no todos piensan igual. Según la pareja de una de las refugiadas, “ha venidouna familia francesa de al ladoy nos ha dicho que si cortamos unos árboles y arreglamos esta selva, lo que a ellos les molesta desde su propiedad, estarán encantados de que vivamos aquí”.

Uno de los propietariosde la mansión de lujo que estaba al lado del palacio de la emperatrizseñalóa este periódico:“Hace poco tiramos la casa y hemos dejado solo el terreno para que nadie se pudiera meter en ella. En esta zona es cada vez más normal que pase esto. Así que aunque la villa estaba en muy buenas condiciones, preferimos que se haya quedado como parcela y así nadie ocupelo que es nuestro”.

Litigio por la propiedad del palacio

Según la nota del Registro de la Propiedad, sobre el palacio pesan dos embargos: uno debido al contencioso por la propiedad y otro para responder a una hipotética responsabilidad civil. De esto no quieren saber nada, ni lo entienden,las refugiadas que han recalado en Marbella huyendo de sus vidas pasadas. “Aquí no hacemos mal a nadie, solo nos resguardamos con un techo que nadie usa”.

Los 'okupas' de la mansión están haciendo vida enla casa de invitados del palacio, “porque estaba en mejores condiciones que el resto”. Cuentanen la ciudad que la princesa Soraya, mientras vivía en este palacio marbellí, pasaba el tiempocomo si nada hubiese cambiado en su vida, pero no transcurría ni un solo día en que no estuviera obsesionada por Irán, adonde jamás volvería. “Igual que nosotros, que huimos de nuestro hogar y sabemos que ya no tenemos sitio allí”, sentencia una de las mujeres que ahora habitan estas paredes.

Su letrado dice que “en estas chicas” hay mucho de Soraya, convertida en la princesa de los ojos tristes, que se pasóla vida huyendo, como ellas. Y es que cuando la emperatriz fue repudiada por los Siete Sabios del Irán, recorrió todos los meridianos del mundo buscando una medicina para su corazón. Y en la soledad de este palacio de Marbellaencontró el sosiego.

Pero esa paz de entoncesse ha convertido ahora en una guerra de pliegos para conseguir la titularidad de este lugar. Sobre 'Casa Maryam'hay un litigio pordoble propiedad. Una familia catalana donóeste patrimonio a su hija Luisa, que fallecióen Barcelona.Ella era hija natural adoptada por el segundo marido de su madre, y los terrenos siguen perteneciéndole. Y lo curioso es que aún la casa sigue estando a su nombre. Por otro lado, estos terrenos entre el cauce del Río Verde y la carretera de Istánestán registrados por la sociedad Tolken World SL, empresaque hace un añoquiso proceder al derribo de la que fuera residencia de la emperatriz y cuya administradora es Pilar Román,hija de Pedro Román, condenado a prisión en el caso Malaya. En el interior aún permanece todo intacto, tal cual Soraya lo dejócuando falleció en 2001 en su casa de París. Allí permanece hasta un secador de los años setenta con el que cuidaba sus cabellos cada mañana.

“Aquí se masca la historia”

El entorno y sus detalles han cautivado a los nuevos vecinos del palacio. “Aquí se masca la historia”, nos dice uno de ellos sentado en una amplia rinconera. La piscina, que fue lugar de las fiestas más espectaculares de la época dorada de la 'jet set' marbellí, es hoy lugar de descanso de las aves que pasan por allí. “Por la mañana vienen a posarse los patos sobre esta aguas putrefactas. Es increíble verlos chapotear”. Las estatuas aún son visibles y el caballito de madera de la emperatriz parece que todavía galopa por el suelo mustio lleno de zarzales.

Dentro de la vivienda todo permanece como si Soraya nunca se hubiera ido. Como si cuando salió de allí por última vez,lo hubiera hecho para dar un paseo. “Nos gusta el silencio que aquí se escucha”, dicen los 'okupas'.En el salón, un jarrón enorme yuna biblioteca sobre la cual descansan dos libros en inglés y otro en alemán. Y en el vestidor, trajes, cepillos y detalles de una época que marcóla historia.

Las mujeres que ahora viven dentro del palacio es como si hubieran sucumbido al recuerdo de Soraya; aunque ninguna, lógicamente, la conoció. En su día, en unas declaraciones, la emperatriz afirmó: “No quiero quedarme en ningún sitio fijo. Necesito espacios abiertos, pero creo que sé dónde echar el ancla. París. Marbella. España es uno de los países que más quiero”. Lo mismo que dicen las tres familias 'okupas' a este medio: “Queremos quedarnos en este país, solo nos da miedo que venga la policía y no nos deje que este sueño sea una realidad”.

El pasado y el futuro se pasean de la mano en 'Casa Maryam', en el palacio donde nunca se duerme.

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