El PSOE sale ahora en defensa de los "caballeros" Chaves y Griñán
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por su parte, viera arremete contra el partido

El PSOE sale ahora en defensa de los "caballeros" Chaves y Griñán

El partido es una olla a presión donde cada vez se oyen más voces indignadas por el trato a los expresidentes y el silencio ante la enmienda a más de una década de gestión socialista

Foto: El PSOE sale ahora en defensa de los "caballeros" Chaves y Griñán
El PSOE sale ahora en defensa de los "caballeros" Chaves y Griñán

Desde el frío comunicado de diez líneas que emitió el PSOE andaluz tras la imputación formal de Manuel Chaves y José Antonio Griñán en el Supremo, donde ni siquiera se mencionaba por sus nombres propios a quienes suman 23 años de presidencia de la Junta y se descargaba toda responsabilidad en Ferraz, hasta la defensa cerrada que ha hecho el número dos de Susana Díaz, han pasado cuatro días. En este tiempo el partido ha dado síntomas de ser una auténtica olla a presión a punto de estallar.

La distancia y la brevedad con la que los socialistas habían dado carpetazo a una resolución judicial que pone en entredicho más de una década de gestión en la Junta de Andalucía no era compartida por muchos dirigentesde la vieja guardia, pero también de la actual ejecutiva de Susana Díaz. Habían llegado advertencias sobre una huida hacia delante que para muchos era “suicida”. Primero ganó la necesidad urgente de reforzar los cortafuegos para que la presidenta andaluza no se vea más afectada aún por la gravedad de esta realidad judicial. Con el discurrir de los días y tras analizar con más sosiego la situación, también por la creciente presión interna, según confirman diversas fuentes del partido, la dirección del PSOE andaluz ha cambiado el paso. El ataque frontal desde el PP o las advertencias de Ciudadanos también han hecho mella en la reacción.

Fue Juan Cornejo, secretario de Organización del partido en Andalucía, quien salió a dar la cara por dos figuras políticas que lo han sido casi todo en el PSOE. A Susana Díaz todavía no se la ha oído en estos términos. Tras defender de forma cerrada “la honestidad y la honradez” de Chaves y Griñán, el número dos ha asegurado que son “dos caballeros que se visten por los pies y dos grandes personas” y ha dejado claro el “sentimiento de dolor” que se vive en las filas del PSOE. Acto seguido, por primera vez desde que se conoció el auto del instructor,Jorge Barreiro, el partido ha entrado en el fondo del asunto. Ponen en duda el delito de prevaricación administrativa que se les imputa y niegan la hipótesis de que los ERE fuera un sistema ilegal encaminado a alimentar una red clientelar para ganar elecciones y mantenerse en el poder.

La soledad de Chaves y Griñán en los últimos días ha sido clamorosa. Nadie en el partido ha salido a defender su actuación. El expresidente, junto a Gaspar Zarrías, emitió un comunicado en el que mostraban su “orgullo” por las políticas de ayudas sociolaborales de la Junta durante más de una década, que alegaban ha permitido a muchas familias andaluzas “sobrevivir”. En esa misma línea, el PSOE andaluz asume ahora que el fondo de los ERE fue fruto de “un Gobierno sensible” y que el fraude supone “un mínimo porcentaje ridículo” respecto a las más de 6.000 personas que cobraron prestaciones. El nuevo discurso del PSOE asume que han fallado los controles, que sienten “vergüenza” porque ha habido “chorizos” que se han aprovechado pero niega frontalmente la teoría asumida por el juez instructor del Supremo y Mercedes Alaya. Es más, señalan que es “una hipótesis pertrechada por un partido político”, en alusión al PP, “para justificar lo injustificable”.

Duro alegatocontra el juez del Supremo

Casi media hora después de que el PSOE andaluz saliera por primera vez a defender la gestión de los antecesores de Susana Díaz, se conocía que Manuel Chaves y Gaspar Zarrías habían formalizado su renuncia al acta de diputados con fecha de 2 de julio. José Antonio Griñán ya lo hizo antes de que se conociera el auto del Supremo. Era una manera de acabar con la presión y las suspicacias de la oposición sobre la renuncia a sus escaños. La dimisión se retrasa a esa fecha por motivos jurídicos, explican desde el PSOE, para poder presentar recursos. Chaves ha pedido al Supremo que no tramite el suplicatorio para su inculpación en un duro escrito de 39 páginas en el que acusa al juez instructor de “desconocer por completo” el procedimiento legislativo y sostener su imputación en una tesis “gravemente errónea” que no respeta “las exigencias de la buena fe procesal”.

Sin embargo, el PSOE no tiene ninguna confianza en que la Sala revierta la situación. La actitud del instructor es firme y tiene precedentes en el caso del expresidente balear del PP Jaume Matas. La sentencia del Supremo, julio de 2013, que rebajó la condena al exdirigente popular contó con un solo voto particular y este fue el del juez Barreiro, que se opuso frontalmente a rebajar los delitos de prevaricación y falsedad documental.

Viera, el “tránsfuga”, se despacha contra Díaz

En una situación muy distinta se sitúa el exconsejero de Empleo José Antonio Viera, que lejos de renunciar al escaño, como le exige el PSOE, se ha dado de baja como militante y se ha pasado al grupo mixto. Esto le permitirá mantener su aforamiento ante el Supremo y posiblemente facilite que el resto de imputados no pasen tampoco ante la justicia ordinaria.

En una entrevista en la SER, Viera se despachó a gusto contra su expartido. Fue especialmente duro con Susana Díaz, a la que dijo que respondía como “un señor” y le recordó que en los seis años que trabajó junto a él en el PSOE de Sevilla le enseñó a ser “una persona leal y democrática”. Viera ha lamentado el trato recibido de su partido y ha salido en defensa de Chaves, de quien ha dicho que “se merecía mucho más del PSOE”. Ha criticado la “precipitación” con la que Ferraz anunció sus dimisiones y ha asegurado que “ha faltado generosidad”. Los imputados habían acordado con Ferraz el anuncio de su renuncia al escaño una vez que la imputación fuera recurrida y se hiciera firme, pero la dirección del partido la anuncióen el mismo momento en el que se conoció el auto del Supremo.

Desde luego, el giro del PSOE en su discurso público excluye a Viera. Sobre él, el número dos del PSOE andaluz aseguró que su actitud es “rechazable” y no debía haber acabado con 35 años de militancia socialista convertido en un “tránsfuga”. La cúpula de los socialistas andaluces asegura que hay plena coordinación con Ferraz en este asunto y que todas las actuaciones han sido consensuadas. El PSOE sabe que, si la Sala del Supremo sigue adelante con las tesis del instructor, llegará otro momento aún más duro: la suspensión cautelar de militancia. El código ético la prescribe en el momento de la apertura de juicio oral. “Si llega el momento y no lo hacen ellos, lo haráel partido”, asumen los socialistas.

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