Cierra tras 10 años abierto un restaurante estrella de Málaga... sin licencia de apertura
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Cierra tras 10 años abierto un restaurante estrella de Málaga... sin licencia de apertura

Se trata del restaurante MR1, uno de los locales malagueños más emblemáticos. Abrió sus puertas el 9 de abril de 2005 y 10 años después los concesionarios han echado el cierre a las instalaciones

placeholder Foto: lvaro Prado y Juan García Texidó, en el ya cerrado restaurante MR1 de Málaga. (Foto: Agustín Rivera)
lvaro Prado y Juan García Texidó, en el ya cerrado restaurante MR1 de Málaga. (Foto: Agustín Rivera)

Abrieron el 9 de abril de 2005. Diez años y dos meses después, acaba de cerrar el Restaurante MR1 de Málaga, uno de los más emblemáticos de la ciudad por sus vistas, sin haber conseguido la licencia de apertura municipal. Lo curioso es que el espacio, al que han acudido exministros como Federico Trillo o Magdalena Álvarez, es propiedad del Ayuntamiento de Málaga desde finales de la década de los noventa y oficialmente funciona como cafetería del Museo del Patrimonio de la ciudad.

Álvaro Prado y Juan García Texidó, cuñados y concesionarios del MR1, de 160 metros cuadrados de interior y 65 metros cuadrados de terraza, realizaron una inversión inicial de 54.000 euros. En 2007, tras sufrir un incendio en una de las jaimas que habían colocado en el exterior (en ese momento la zona trasera sufría los efectos del botellón juvenil), destinaron otros 100.000 euros más, cuyo crédito acaban de pagar hace apenas dos meses.

“Desde el primer momento pedimos la licencia de apertura. En esa época estábamos en la precrisis y nos decían que tardarían meses en dárnosla. No podíamos pensar que nos íbamos a ir de aquí sin haberla conseguido”, relata Prado. Fue tras la ampliación en 2007 del espacio y tras dos años de nulo interés municipal en solucionar la irregularidad cuando empezaron los problemas, como lo prueba una carta del 19 de junio de 2009 del entonces concejal delegado de Cultura, Miguel Briones, a Manuel Díaz Guirado, exconcejal de Urbanismo (ver documento).

Un técnico municipal detectó que el cuarto de baño para los minusválidos era 11 centímetros más estrecho que lo que indicaba la normativa. Solucionar esa deficiencia, que ya estaba en el edificio cuando fue entregado a los concesionarios en 2005, costaba unos 1.500 euros. “Tras gastarnos 100.000 euros en la reforma arreglar el problema del cuarto de baño no era mucho. Entonces nos dijeron que no nos daban la licencia hasta que no solucionáramos el problema. Quisimos arreglarlo, pero nos daban largas, aunque arquitectos del ayuntamiento nos decían que no teníamos que pagarlos nosotros”, cuenta Texidó.

Según relatan los responsables del MR1, dueños de Hostelería con Vista SL, la actitud de los funcionarios siempre fue “bastante solidaria” con ellos. “Cuando el asunto subía a cargos de confianza o a los concejales las decisiones eran muy lentas o contradictorias. El problema de fondo es que los políticos diseñan cosas que son inviables económicamente y cuando sacan un concurso para que participen empresarios la mayoría de las veces las cosas no cuadran”, lamenta Prado.

“Nosotros hemos sido proactivos. Hemos enviado cartas, nos hemos reunido con funcionarios, con los concejales… Pero nunca han querido solucionar el problema. Y era muy fácil”, apunta Texidó. Hace cinco años los hosteleros se cansaron de exigir una respuesta. Quedaban cinco años para acabar la concesión y decidieron esperar hasta que llegó septiembre de 2014. La concesión acababa en abril de este año. Hablaron con la Concejalía de Cultura (“nuestros caseros”, aseguran) y les comentaron que no sacarían a concurso el local hasta que no se solucionara la licencia de apertura que el mismo Ayuntamiento de Málaga no había resuelto. “Llevábamos diez años apostando por un negocio y Cultura quería cerrarlo”, apuntan.

Negativa a una prórroga hasta septiembre

El 20 de marzo recibieron una notificación que les proponía una prórroga hasta el 5 de septiembre, que hubiera supuesto “un cierre más ordenado” del restaurante. El 25 de marzo se convoca un nuevo concurso y el 7 de abril les confirman que sólo les concederían dos meses de prórroga. El último día que abrieron fue el pasado sábado. “Nos han quitado los meses de más facturación del año. “Nos dijeron que podíamos estar cinco meses más y al final fueron dos. No nos vamos a quedar de brazos cruzados”, anuncian.

La empresa malagueña Alejandra Catering, que ha puesto encima de la mesa 19.200 euros, será la nueva encargada de la gestión del espacio

Ahora se han presentado al nuevo concurso, aunque critican cómo el cambio en los baremos les ha perjudicado. De una concesión por cinco años (renovables automáticamente, como sucedió) a razón de 2.400 euros anuales se ha pasado a una de dos (con posible prórroga de otros dos años) por un mínimo de 10.100 euros anuales. Exigen abrir en horario del museo, que se encuentra a unos 150 metros cuesta abajo.

“Nosotros hicimos una obra y pensábamos que con la reforma y con una gestión de una década sin problemas nos lo pondrían más fácil, pero ha sido al revés. Lo sacan por dinero y menos plazo porque tenemos más superficie que nosotros hemos pagado”. Explican que en el concurso que ganaron en 2005 la aportación económica y la solvencia técnica suponía el 80% entre las dos y el material otro 20%. “Ahora el tema económico se lleva casi el 100%”, indica Prado que en paralelo al MR1 ha desarrollado la startup Shooping Leaks.

De modo extraoficial quien llevará ahora la gestión del espacio es la potente empresa malagueña Alejandra Catering que ha puesto encima de la mesa 19.200 euros. “Yo creo que con ese precio esto no es rentable. No está a pie de calle y tiene que venir expresamente la gente”, subraya Texidó. José Nalda, gerente de Alejandra Catering, indicó a El Confidencial que la mesa de contratación aún no les ha llamado para decirles que han ganado el concurso. “Nos pidieron una ampliación de la documentación técnica. Hemos cumplido con todos los requisitos”, añadió.

Se habían buscado “alternativas”

En el pliego del concurso se exigía que se harían “cuantas obras fueran necesarias para tener la licencia de apertura”. “Todo lo hacemos desde la legalidad. Tenemos muchos clientes y trabajadores y no queremos vernos salpicados por este asunto”, subrayó Nalda. Gemma del Corral, concejala de Cultura del Ayuntamiento de Málaga, explicó a este diario que los concesionarios “nunca” se habían reunido con ella ni le habían expuesto ninguna queja. Según los responsables del MR1, siempre se quedaron “en la puerta del antedespacho” de la concejal. “Nunca nos recibió”, insistió Prado.

Según Del Corral, el Ayuntamiento había buscado “alternativas” para que en vez de dos baños hubiera uno. “Entiendo que el retraso en la licencia de apertura obedece a un litigio en términos de discusión entre concesionario y ayuntamiento para hacer una obra. Yo cuando entro en la concejalía hace ocho meses me encuentro con un problema heredado y decido incluir en pliego la solución a la licencia de apertura”.

Se han seguido recibiendo peticiones de reservas de cenas y almuerzos. La contestación siempre es la misma: “Estamos cerrados”. Su obsesión es reunir ahora 40.000 euros para pagar las indemnizaciones del jefe de cocina, ayudante (a tiempo parcial), un jefe de sala y un camarero (uno a tiempo parcial). “Hemos pasado unos años muy duros por el coste de la reforma y la crisis. Y justo ahora, cuando llevábamos un año y medio con más alegría, nos vamos. Si el motivo del cierre es que no teníamos licencia de apertura me podrían haber cortado en cualquier momento”.

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