pretende votar cada 48 horas

Susana Díaz afronta su investidura el 4 y 5 sin acuerdo y en campaña de las municipales

Los socialistas elevan la presión sin éxito frente a Podemos y Ciudadanos, que se quejan del "chantaje" del grupo mayoritario y de que se envíen "globos sonda" sobre un posible acuerdo

Foto: La presidenta de la Junta de Andalucía en funciones, Susana Díaz, y el líder del PP-A, Juanma Moreno, se saludan en el Parlamento andaluz en Sevilla (EFE)
La presidenta de la Junta de Andalucía en funciones, Susana Díaz, y el líder del PP-A, Juanma Moreno, se saludan en el Parlamento andaluz en Sevilla (EFE)

El calendario es diabólico y Susana Díaz, por más que se muestre optimista, no tiene cerrado ningún acuerdo que le permita ser investida presidenta de la Junta. No se sabe si a estas horas la dirigente socialista sigue defendiendo que su decisión política de adelantar las elecciones un año fue una jugada de éxito. El Parlamento convocará el pleno los días 4 y 5 de mayo. Si la candidata no obtiene mayoría absoluta en primera vuelta habrá una segunda votación a las 48 horas. Es decir, el 7, en la víspera de la pegada de carteles de la campaña electoral de municipales y autonómicas de finales de mes. A partir de ahí, el presidente de la Cámara, el socialista Juan Pablo Durán, insistirá cuantas veces sea necesario para conseguir la investidura de la presidenta. "Insistir es mi obligación, es ineludible", sostuvo. La estrategia del PSOE pasa por repetir las votaciones para presionar en plena campaña electoral.

La dirigente socialista peleará su investidura hasta el tiempo de descuento. Los socialistas aseguraron que la presidenta concretará sus ofertas a los grupos de la oposición durante su discurso del próximo lunes. Hará guiños y concesiones para intentar mover a PP (33 diputados), Podemos (15), Ciudadanos (9) e IU (5) hacia la abstención o el apoyo. Lo tiene muy complicado, según las declaraciones de los distintos portavoces de cada uno de estos partidos. Con 47 diputados socialistas, las combinaciones posibles son varias. Necesita la abstención de al menos 16 diputados para que le salga mayoría simple.

Las negociaciones están abiertas. El PSOE tiene pendiente volver a sentarse con Ciudadanos, Podemos e IU. Los dirigentes de estos partidos se sentarán a dialogar pero se muestran inflexibles en sus posiciones. La secretaria general de Podemos, Teresa Rodríguez, tras reunirse con su grupo parlamentario insistió en que esperan respuesta a las dos condiciones que consideran pendientes de resolver: la retirada de cuentas a los bancos que no frenen los desahucios y la reducción drástica de altos cargos y eventuales en la administración y las empresas públicas. "Vamos a votar que no. Así no. Si hay un cambio de política hablamos", señaló.

Los partidos están molestos con el PSOE por la forma en la que están afrontando las negociaciones y sobre todo porque se transmita la idea de que ya hay un acuerdo prácticamente cerrado. Lo entienden como una "intoxicación" o una forma de construir un relato que aseguran que no se corresponde con la realidad. "La presión no es positiva para ningún diálogo, ni el chantaje", advirtió la líder de Podemos. Les molesta que haya previstas votaciones reiteradas y con cortos intervalos de tiempo para tratar de desbloquear a Díaz. "Quieren que votemos cada 48 horas sin voluntad de escuchar", se quejó Rodríguez.

El retrato fijo de los diputados votando sin acuerdo reiteradamente preocupa, también en las direcciones nacionales. Sobre todo puede dar pie a un espectáculo capaz de distorsionar la campaña electoral. La dirección andaluza de Podemos reivindica su autonomía para tomar la última decisión respecto a la investidura de Díaz "en línea con la dirección estatal". Sostienen que la comunicación es "frecuente" pero que serán los 15 diputados andaluces quienes tengan la última palabra, descartando imposiciones de Pablo Iglesias, que ha abierto la puerta a una abstención en segunda vuelta. Las posiciones dentro del grupo están divididas. No hay unanimidad sobre la estrategia final a seguir.

La postura de Ciudadanos

Ciudadanos tampoco está cómodo en el diálogo con los socialistas y su candidato, Juan Marín, atribuye a "globos sonda" de este partido el "supuesto optimismo" sobre un acuerdo. A día de hoy insisten en que no se plantean otra posibilidad que no sea el voto negativo. Marín también dice tener el respaldo de Albert Rivera sobre la decisión final que adopten desde Andalucía, aunque niega imposiciones de la dirección nacional. La única condición sobre la mesa es la firma de un pacto anticorrupción enviado al PSOE que este partido ha calificado de "asumible". Sin embargo, oficialmente los socialistas no han respondido a ese decálogo.

El diálogo a contrarreloj durante los próximos cinco días será crucial para que Susana Díaz logre desbloquear su investidura. Podemos y Ciudadanos deben sopesar las interferencias que podría tener en la campaña electoral un acuerdo con el PSOE para dar paso a su candidata. Pero también, admiten, el daño que podría hacer la imagen reiterada de estos partidos votando junto al PP. La presión irá subiendo aunque, de momento, nada indica con claridad qué va a ocurrir en segunda vuelta. Los socialistas no piensan moverse de su estrategia de forzar votaciones reiteradamente. IU también se mantiene en un no firme a Díaz "por falta de credibilidad". El PP de Juan Manuel Moreno Bonilla ya dejó claro que, de momento, no hay cambios que le permitan dar paso a la socialista. Otra cosa es que pueda ocurrir después de las municipales.

 

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