LA GUARDIA CIVIL BUSCA EL IPAD CON LAS FOTOS

Habla el hombre acusado de matar a un presunto pederasta: “Defendí a mi familia”

“Lamento mucho su muerte, pero no me arrepiento", dice Kainth Devinder, el hombre que mató al supuesto pederasta que grababa a su hija en Sotogrande

Foto: Imagen del local donde sucedieron los hechos. (Foto: Facebook)
Imagen del local donde sucedieron los hechos. (Foto: Facebook)

Kainth Devinder, el hombre que mató al presunto pederasta que grababa a su hija de cuatro años en Sotogrande, ha hablado con El Confidencial desde la cárcel de Algeciras con la intermediación de su abogado. “Lamento mucho la muerte de Sandro Rottman, pero no me arrepiento de haber defendido a mi familia: es lo único que hice”.

Este británico -que lleva diez años afincado en Sotogrande con su esposa, Gemma, y sus tres hijos- intenta por todos los medios que la Justicia comprenda todo lo que pasó aquel día. A Devinder, que permanece en prisión acusado de homicidio, todo el mundo le conoce como Víctor. Es una persona popular que habla perfectamente castellano y se relaciona con todos en la urbanización en la que reside. Muchos de sus vecinos ya han mostrado su solidaridad hacia él y han solicitado a la jueza del juzgado número 1 de San Roque su libertad.

“Hasta el momento, sólo podemos hablar bien de él. Es un padre ejemplar, que colabora con Cáritas Diocesanas y con varias asociaciones de desfavorecidos en esta zona”, relatan a este diario sus conocidos. El letrado que defiende a Víctor explica: “Ya hemos pedido su libertad a la magistrada que lleva el caso. Nos hemos basado en que la criminalidad de mi defendido es cero y hemos documentado esta solicitud en informes médicos”.

Los buzos de la Guardia Civil buscan en las aguas del puerto de Sotogrande el Ipad mini que el padre tiró al agua, teóricamente con fotos de la niñaSegún el abogado, los informes preliminares de la autopsia del fallecido, Sandro Rottman, determinan que “sufría cirrosis hepática y tenía sida. Estaba reventado por dentro por su enfermedad. Dicen que hasta el golpe de una pelota de tenis podría haber acabado con él de lo enfermo que estaba”.

Contenido de las fotografías

Los buzos de la Guardia Civil buscan en las aguas del puerto de Sotogrande el Ipad mini que el padre tiró al agua, teóricamente con fotos de la niña. Según fuentes de la investigación, una vez que Víctor dejó el restaurante “arrojó el aparato móvil al agua. Había encontrado en la tableta del pederasta fotos de las piernecitas de la pequeña [cuatro años] jugando con su amiga debajo de la mesa. Y otras en las que también aparecía su hijo de seis años, que acompañaba a su hermanita”.

Según el abogado defensor, esto sacó al padre de sus casillas y acabó dándole al otros "una patada que le sentó en un sofá”. Para entonces sólo se encontraban en el restaurante Víctor y los camareros. Las cámaras de seguridad del local, aunque grabaron los hechos, “están muy borrosas y no se puede determinar bien el contenido”.

Sandro Rottman, el fallecido, también era muy conocido en la zona. Se da el caso de que el mismo juzgado de San Roque que instruye ahora la causa de Víctor, detuvo hace tres meses al supuesto pederasta por pornografía. Relata el abogado a El Confidencial que “los vecinos de Sandro llamaron a la Policía porque su casa estaba abierta de par en par y creían que habían robado. La sorpresa fue que, cuando llegaron los agentes, se encontraron dentro los ordenadores plagados de fotos de niños pequeños”.

Víctor se levantó sin decir nada. Pagó la cuenta, incluso la pizza del fallecido, llevó a su familia al coche y los dejó dentro. Luego volvió al restaurante y le pidió la tableta a SandroCronología del suceso

Mucho ha escrito la prensa sensacionalista del Reino Unido sobre este suceso. Incluso se han hecho recreaciones de los hechos. La versión del padre, trasladada a este diario en exclusiva por su abogado, es la que sigue: “Era sábado por la tarde y Gemma, la madre de la niña, y otra amiga fueron a comer algo al restaurante Spinnaker con sus hijas. Mientras charlaban se les acercó Rottman, un alemán bien vestido al que todos conocían en Sotogrande”. Hasta ahí todo normal. Ya por la tarde llegó el padre de la niña acompañado de su otro hijo y todos se quedaron en la misma mesa. Entre conversación y conversación, Víctor observó algo extraño: "Sandro hacía movimientos raros con el Ipad mini que tenía encima de la mesa y él le pilló con la cámara. El padre se percató de que ya había grabado a sus hijos”.

Con total tranquilidad Víctor se levantó sin decir nada. Pagó la cuenta, incluso la pizza del fallecido, llevó a su familia al coche y los dejó dentro. Luego volvió al restaurante y le pidió la tableta a Sandro. Este no se la dio, pero el la cogió de todos modos. Vio “toda la retahíla de fotos de su niña y también a su hijo de seis años”. Le dio un golpe, lo tiró en un sofá y le dijo: “Hijo de puta, que te gustan las niñas, ¿qué has hecho? Deja a mis hijos en paz”.

Víctor le dio una patada, se fue con el aparato móvil y lo arrojó al mar. Así, tal y como relata los hechos a El Confidencial, se los contó antes a la Guardia Civil. Cuando lo detuvieron no se resistió, e incluso sin estar delante su abogado colaboró en todo. Ahora su defensa pide que la calificación sea de homicidio imprudente: “Sólo quise defender a mi familia”, dice él.

Andalucía
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