Susana Díaz prepara una jugada de alto riesgo decisiva en su carrera... y en el PSOE
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los barones dan VÍA LIBRE AL ADELANTO A MARZO

Susana Díaz prepara una jugada de alto riesgo decisiva en su carrera... y en el PSOE

El PSOE da vía libre a la presidenta andaluza para convocar elecciones en marzo y sus barones cierran filas ante el temor a quedar en manos de Izquierda Unida

Foto: La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, sonríe junto al consejero de Educación, Luciano Alonso. (EFE)
La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, sonríe junto al consejero de Educación, Luciano Alonso. (EFE)

La convocatoria de elecciones anticipadas en Andalucía para el próximo mes de marzo es una jugada política de “alto riesgo” que será decisiva en el futuro de Susana Díaz, en el propio PSOE y hasta en el tablero político nacional. Si hay elecciones andaluzas en dos meses, y todo indica que el camino andado ya hacia el adelanto es irreversible, esta comunidad dará el pistoletazo de salida al año electoral con más incertidumbres en la historia reciente de la democracia española.

Todo es nuevo. Si la jugada le sale bien y además logra desmontar a Podemos, la presidenta andaluza habrá afianzado su liderazgo político y se convertirá en algo así como la gran esperanza del sistema. Si le sale mal, el PSOE habrá perdido el único bastión que le queda entre manos y el hundimiento andaluz puede enterrar a los socialistas definitivamente. Así de duro es el panorama, y Susana Díaz lo sabe. Quienes están en su entorno político admiten que no les gustaría estar en su piel y que la decisión es muy difícil. Sin embargo, la mayoría de los dirigentes consultados por El Confidencial insisten en que este es “el mejor momento”, que es una cuestión de “valentía” y de “instinto” y que la presidenta andaluza cada día está más convencida de que adelantar un año las elecciones es “lo mejor”. Confían en que haga el anuncio definitivo en pocos días. Posiblemente, antes de que acabe la semana.

Vídeo: Susana Díaz no aclara si adelantará las autonómicas

A partir de este razonamiento político todo son trámites. Susana Díaz reunió ayer a sus secretarios provinciales en un almuerzo con catering en San Vicente y les describió el panorama de inestabilidad en el Gobierno que lleva días aireando públicamente. Según varios secretarios provinciales, en ningún momento de la reunión, más centrada en las municipales, dio por cerrado que habrá adelanto electoral, pero sí admitió que no siente que haya garantías de estabilidad por parte de sus socios de Izquierda Unida. Señaló que este será “un año decisivo” en el que los ciudadanos empezarán a tener un respiro y será la oportunidad de empezar a dejar atrás la crisis. En ese sentido, según varios asistentes a la ‘cumbre’ socialista, apeló a la importancia de un Gobierno fuerte que ahora mismo admitió que no existe. La experiencia del tripartito catalán convertido en sainete en un momento en el que “los ciudadanos lo están pasando muy mal” es un nuevo argumento en boca de los socialistas. La versión oficial evita el tacticismo político y habla de interés de los ciudadanos.

Vértigo ante una operación de riesgo

Hay dirigentes del PSOE andaluz que admiten el vértigo ante una operación política de tanto riesgo, pero nadie expresa ya públicamente que el adelanto sea un error. Todo lo contrario. La socialista andaluza tiene manos libres y el respaldo de su partido para convocar elecciones, incluido el secretario general, Pedro Sánchez, según confirman desde la ejecutiva federal. “Tenemos confianza absoluta en la dirección del partido en Andalucía y creemos que se adoptará la mejor decisión pensando en el interés general”, dicen desde Madrid. Los contactos son permanentes y la dirección de Sánchez asegura que la hipótesis de que tras el adelanto haya una operación para que Susana Díaz dé el salto a Ferraz son “elucubraciones sin base alguna”. Eso, al menos, cuentan.

Vídeo: El PSOE, entre Pedro Sánchez y Susana Díaz

En la memoria reciente de muchos dirigentes está lo que ocurrió en las últimas elecciones andaluzas, cuando el entonces presidente José Antonio Griñán, en contra de Ferraz y con una fuerte bronca interna, decidió ir por libre y no convocar con las generales, sino meses más tarde. Fue sin duda un acierto político y la salvación del PSOE en Andalucía. “Que ahora Susana Díaz vuelva a acertar no está claro, pero la situación es la que es”, admite un dirigente provincial. El escenario es impredecible, pero las encuestas internas del PSOE andaluz señalan una victoria de Susana Díaz, un PP hundido que puede encajar por vez primera tras las europeas el castigo por la gestión de Mariano Rajoy, una IU en descomposición y Podemos aún sin arraigo suficiente en la comunidad. Este es el análisis que maneja la presidenta. Sólo la vieja guardia y los más veteranos en el partido declaran sentirse “estupefactos”. “O la presidenta convoca ahora o quedaremos en manos de la Izquierda Unida de Antonio Maíllo y Alberto Garzón, que pueden hacer saltar el Gobierno con los aires para acercarse a Podemos en cuanto se aproximen las generales”, advierte otro dirigente del partido. La desconfianza es absoluta.

Desconcierto en IU

Izquierda Unida también da síntomas de desconcierto. Cada vez son más los gestos públicos para intentar una reconciliación. Maíllo ha admitido ya hasta que no tiene “intención” de celebrar el referéndum de la discordia a sus bases para consultar en junio sobre la posibilidad de una salida del Gobierno andaluz. Pero para los socialistas “se ha quebrado la confianza”. También Garzón ha moderado su discurso. Si el PSOE tiene su relato, IU también prepara el suyo. Señalan que sólo las aspiraciones de Susana Díaz de dar el salto a Madrid y tener el camino expedito para tomar las riendas del partido están detrás de este adelanto. Maíllo ha convocado hoy a sus secretarios provinciales. El pánico a las urnas es evidente en esta formación, a la que las encuestas deparan que puede ser barrida por Podemos.

IU no ha accedido a una ruptura pactada y se mantiene en su teoría de que no hay razones para un adelanto. El colmo del desconcierto se vivió ayer tras la reunión del Consejo de Gobierno. En plena crisis se aprobaron dos leyes, la de memoria democrática y la de defensa de los consumidores en la contratación de préstamos e hipotecas, de la cartera del vicepresidente Diego Valderas (IU). El exdirigente de IU aseguró que el Gobierno andaluz es “estable y fuerte y le queda un intenso año por delante”. Mientras, la presidenta reiteraba que “en estos momentos no hay estabilidad y en estas condiciones, si las cosas no cambian, pues evidentemente habrá que tomar una decisión y será en los próximos días”. El Gobierno andaluz queda visto para sentencia.

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