ANTE LA ASAMBLEA DEL DOMINGO

Más críticos se unen a Anguita para que IU rompa el pacto con el PSOE y Susana Díaz

IU en Andalucía someterá el domingo a votación de 600 militantes el pacto con el PSOE en la Junta y las críticas más duras se dirigen a la estrategia ante la corrupción

Foto: El excoordinador general de IU Julio Anguita. (EFE)
El excoordinador general de IU Julio Anguita. (EFE)

Izquierda Unida en Andalucía someterá el domingo a votación de unos 600 militantes el pacto con el PSOE en la Junta y las críticas más duras se dirigen a la estrategia marcada frente a escándalos de corrupción como los ERE o los cursos de formación. Algunas asambleas locales han pedido la ruptura del pacto con la Junta y voces cualificadas como la de Julio Anguita también han instado a salir del Gobierno andaluz de forma inmediata.

Cada vez hay más voces dentro del partido que alertan del alto coste electoral que puede acarrear para Izquierda Unida aparecer como salvador de los socialistas en Andalucía frente a estos escándalos. A la tensión por la irrupción de Podemos en el tablero político se suma la incertidumbre por desconocer como digerirá el electorado este acuerdo junto al PSOE, que suma treinta años gobernando en Andalucía. Los sondeos no obstante indican que la marca de IU en Andalucía sobrevive mejor al vendaval de Pablo Iglesias que en el resto del país.

Solo en esta semana, IU se ha posicionado en el Parlamento andaluz en contra de un debate general sobre corrupción a petición del PP y han rechazado también la solicitud de que la Junta se persone en el Tribunal Supremo en el caso de los ERE. No obstante, el coordinador regional, Antonio Maíllo, ha defendido públicamente la necesidad de que el Gobierno andaluz acuda también al Alto Tribunal, donde esperan ser citados a declarar los expresidentes Manuel Chaves y José Antonio Griñán junto a otros tres exconsejeros aforados. Ese es el problema. IU tiene un discurso combativo y duro frente a estos escándalos pero se retrata cada vez que vota en el Parlamento y sus militantes se lo reprochan.

El coordinador general de IU en Andalucía, Antonio Maíllo. (EFE)
El coordinador general de IU en Andalucía, Antonio Maíllo. (EFE)

El coordinador de la ejecutiva de IU y secretario general del PCA, José Manuel Mariscal, ha presentado la asamblea que el domingo se reunirá en Sevilla para someter a votación de la militancia la gestión de este partido durante los dos últimos años en el Gobierno andaluz. Explicó que en los debates previos a este encuentro han participado más de 5.000 militantes y simpatizantes y admitió que alrededor de un 20% han dejado claro su rechazo al pacto con los socialistas o bien ha supeditado su apoyo a condiciones. La demanda más repetida es que de una vez se constituya una comisión de investigación en el Parlamento andaluz sobre la trama de los cursos de formación, algo que la dirección de IU sigue dejando en el aire y ha rechazado en tres ocasiones. Los socios de Gobierno defienden ahora que se apruebe una ley integral contra corrupción, aunque no detallan en que consistiría esa nueva norma que llaman ‘ley ómnibus anticorrupción’. Aunque el mensaje oficial es que ellos tienen manos libres para pedir esa comisión de investigación, los socialistas han dejado claro que este asunto podría conllevar la ruptura del pacto en San Telmo. Sería difícil explicar la ruptura por este asunto.

Izquierda Unida integrará también en su debate del domingo la petición de un sector, que desde la dirección aseguran que es “minoritario”,  y que empuja a una ruptura inmediata con el PSOE de Susana Díaz en Andalucía. En esa línea se enmarca el documento presentado por Julio Anguita y que pide “poner fin al Gobierno conjunto en Andalucía”. “Si abominamos del bipartito (PP-PSOE) en el discurso, no tiene sentido mantenerse en el Gobierno de la Junta con una parte del bipartito”, alerta el llamado Manifiesto por una Democracia Soberana.  El senador Mariscal no quiso valorar los mensajes de Anguita aunque sí le reprochó que los traslade en rueda de prensa y no en los órganos internos del partido.

Los debates se ordenarán en tres grupos de trabajo y en todos habrá miembros del Gobierno andaluz, el grupo parlamentario y la dirección regional de IU. Mariscal aseguró que no hay una posición “prefijada” y que todo está abierto al debate, aunque en realidad la posibilidad de que el pacto estalle por los aires es mínima a juzgar por los mensajes que se han trasladado desde la cúpula del partido. Lo más valorado es la gestión de IU desde la Consejería de Fomento, sobre todo la lucha antidesahucios, y en Turismo, con datos récord en este año.

La presidenta andaluza Susana Díaz (i), y el vicepresidente Diego Valderas. (EFE)
La presidenta andaluza Susana Díaz (i), y el vicepresidente Diego Valderas. (EFE)

En el documento presentado por la dirección de IU hay una parte autocrítica por la gestión que se ha hecho de los casos de corrupción que afectan al Gobierno andaluz en etapas anteriores. Ante casos como el de los ERE o el fraude de la formación afirman: “El PSOE se lo ha guisado, el PSOE se lo ha de comer”. Admiten además el “desgaste” que sufrieron por abrir una comisión de investigación sobre las ayudas sociolaborales que fracasó al terminar sin acuerdo para delimitar las responsabilidades en la trama corrupta que investiga la juez Mercedes Alaya. IU alega un problema de comunicación y admite la frustración por no lograr convencer de que es su presencia en el Gobierno la que ha logrado introducir nuevos mecanismos de control y acabar con el fraude. Sin embargo, no solo es un problema de discurso. Por mucho que los socios minoritarios traten de marcar distancias, cada vez que votan en contra de una iniciativa en el Parlamento que erosione o dañe al PSOE y que arroje luz en estos casos, cualquier argumentario que pongan en marcha se derrumba. El Partido Popular además lo sabe y hurga en esta herida, tratando cada vez que puede de visualizar que PSOE e IU forman un bloque aliado en contra de las iniciativas en la Cámara que pudieran comprometer al Ejecutivo por estas investigaciones abiertas en los tribunales.

Auditoría al consejero de Educación

El último cartucho de IU en esta materia es que han encargado un informe para auditar cómo está la Junta, en concreto el consejero de Educación, Luciano Alonso, actuando frente al caso de los cursos de formación. Alonso comparece de forma casi mensual desde septiembre para rendir cuentas de la investigación interna abierta en su Consejería y que discurre en paralelo a las indagaciones de Policía y Guardia Civil. Ayer precisamente dio cuenta de que se han revisado un 80,6% de los expedientes y de que se reclaman 20,8 millones de euros. De 8.505 expedientes de subvenciones se han revisado 6.860. Fue el propio Alonso quien asumió públicamente al arrancar esta investigación que los expedientes no se terminarían de revisar hasta 2015, fecha en la que los presuntos delitos podrían haber prescrito. IU advierte de que no va a tolerar esa lentitud y exige celeridad. Tampoco Maíllo ha ocultado que le gustaría un relevo al frente de esta consejería, aunque deja claro que cada partido es competente en sus áreas de gobierno para designar a los consejeros.

IU entró a formar parte del Gobierno andaluz tras las elecciones autonómicas de 2012. Lo hizo suscribiendo un acuerdo programático que incluía 28 leyes y 250 medidas. Muchas no verán la luz. Los socios minoritarios aprietan ahora para que al menos tres grandes proyectos como la banca pública, el llamado banco público de tierras y la renta básica, vean la luz antes de unas elecciones. La primera de estas leyes ya está en marcha. Las otras dos no han sido aún aprobadas en Consejo de Gobierno. 

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