Las dos horas en las que Anticorrupción rematará a Ábalos y lanzará el último guiño a Aldama
El Ministerio Público no ha alterado su petición de penas pero tiene previsto incidir en la colaboración del empresario y destacar las inconsistencias de la versión ofrecida por el exministro y su asistente
Captura de la señal del Tribunal Supremo en la que aparecen el fiscal Alejandro Luzón y el abogado del PP, Alberto Durán. (EFE/Señal del Tribunal Supremo)
El broche final de todos los juicios son los informes y el de la Fiscalía Anticorrupción, tras un mes de sesiones en la vista contra José Luis Ábalos y Koldo García, vendrá muy cargado. El jefe del departamento, Alejandro Luzón, tiene previsto exponer durante dos horas sus conclusiones finales y defender que los indicios reunidos durante la fase de instrucción contra el exministro y su asesor de confianza se han incrementado ahora aún más. El Ministerio Público no ha alterado su petición de penas y sigue reclamando 24 años para el primero y 19 para el segundo. Considera que sus coartadas no se sostienen. Se trata, ahora, de rematar.
Con el centro de la carga delictiva centrado en las comisiones que presuntamente cobraron tras la atribución de la compra de mascarillas a la empresa Soluciones de Gestión, el fiscal definirá la actividad de una organización criminal en la que Koldo García actuaba como alter ego de Ábalos, como su altavoz, para extender sus decisiones y sus deseos. Anticorrupción considera que el socialista se parapetaba tras el asistente, pero que era tanto conocedor de todos sus movimientos como destinatario de buena parte de las comisiones que se abonaron.
Guiados ambos por un ánimo de enriquecimiento y gracias al cargo que ocupaba Ábalos al frente de Transportes y de la Secretaría de Organización del PSOE, favorecieron contrataciones con la Administración Pública a cambio del correspondiente beneficio económico. Además, abrieron la puerta a Víctor de Aldama para que accediera de forma preferente a otros altos cargos y, por ejemplo, extendiera su influencia en Baleares y Canarias, a cargo en aquel momento de Ángel Víctor Torres y Francina Armengol. Todo el pastel empezó a desmontarse a partir de la salida de Ábalos del Gobierno.
Junto con la parte de las mascarillas, el fiscal considera también probadas otras maniobras como la contratación de Jésica en las empresas públicas Ineco y Tragsa y las prebendas recibidas a través del alquiler del piso de la pareja del exministro en Plaza de España o los alquileres de los chalets de la Alcaidesa, en Cádiz, Villa Parra en Marbella y las gestiones para que Ábalos se quedara con un piso en el Paseo de la Castellana de Madrid.
Se suma el papel del exministro en el rescate de Air Europa, con el impulso de una comunicación a medios en la que se daba por hecho, y que provocó que Aldama y Javier Hildago gestionaran su estancia vacacional. También los movimientos realizados en favor de la trama de los hidrocarburos que buscaba una licencia y a la que se abrió la puerta del Ministerio de Industria.
Habrá guiños hacia Aldama. Pese a que la fiscal general del Estado ha limitado las opciones de que la Fiscalía reduzca su solicitud de penas, Luzón tiene previsto destacar el peso de su confesión. Destacará su reconocimiento de los hechos y la forma detallada de describir sus vínculos con Ábalos y Koldo y la operativa que mantenía el trío, incluyendo la manera en la que entregaba de forma mensual 10.000 euros que luego se incrementaban con otras contraprestaciones puntuales.
El guiño a Aldama
Como defiende en el escrito que se ha elevado a definitivo, las afirmaciones de Aldama adquieren más relevancia cuando se comprueba que él no se exculpa y muestra arrepentimiento. Él relató la forma en la que se aprovechó de "manera privilegiada" de su posición. Lo que afirmó es no solo veraz, sino también relevante -opina el fiscal- que ponderará esta cooperación aunque no haya podido traducirla en una rebaja de la solicitud de siete años de cárcel.
La que sí reclama este recorte es la acusación popular. En la misma línea de argumentación, pero, en este caso con un reflejo en la petición de pena, el abogado Alberto Durán defenderá que lo afirmado por Aldama coincide con el material probatorio que se ha ido incorporando al procedimiento y la forma en la que Aldama admite de manera inequívoca su participación en una organización criminal con los otros dos acusados. Este reconocimiento de los hechos se ha mantenido y completado en su declaración prestada en el juicio oral.
Al considerar PP "muy cualificada" la atenuante de confesión la pena resultante es ligeramente superior a los tres años. La decisión no ha sentado bien en el Gobierno desde donde se ha ironizado con esta solicitud. El ministro de Justicia Félix Bolaños quiso agradecer al partido de Alberto Núñez Feijóo y a Aldama que hagan "tan evidente que colaboran unos con otros" mientras Óscar Puente lanzaba en un tuit que será el empresario quien cierre "los próximos actos electorales del PP". La decisión queda en manos del tribunal.
El broche final de todos los juicios son los informes y el de la Fiscalía Anticorrupción, tras un mes de sesiones en la vista contra José Luis Ábalos y Koldo García, vendrá muy cargado. El jefe del departamento, Alejandro Luzón, tiene previsto exponer durante dos horas sus conclusiones finales y defender que los indicios reunidos durante la fase de instrucción contra el exministro y su asesor de confianza se han incrementado ahora aún más. El Ministerio Público no ha alterado su petición de penas y sigue reclamando 24 años para el primero y 19 para el segundo. Considera que sus coartadas no se sostienen. Se trata, ahora, de rematar.