José Luis Ábalos y Koldo García han optado por ejercer su derecho a la última palabra en el Tribunal Supremo. Un último alegato para defender su versión de los hechos y tratar de convencer al tribunal de su inocencia.
El último en pronunciarse ante la Sala ha sido el exministro de Transportes que, con aire cansado y sosegado, ha denunciado que no se le ha dado la oportunidad de defenderse en igualdad de armas. "Me juego la poca vida que me queda que no es demasiada", ha empezado diciendo el exministro de Transportes.
El que fuera mano derecha de Pedro Sánchez ha explicado que no iba a "hablar de sentimientos" para evitar que le "acusen de victimismo". El exsecretario de Organización del PSOE ha defendido que esta causa "estaba predeterminada" desde el principio y ha estado "viciada" por el juicio paralelo de los medios. "Es imposible defenderse", ha señalado.
El 'exnúmero dos' de los socialistas ha criticado que no se haya respetado su intimidad, que los medios hayan aireado sus datos privados gracias a la "financiación" de la acusación y la dirección desde parte interesada en la causa. En este contexto, ha denunciado que no se le haya devuelto sus dispositivos para poder defenderse y confrontar el relato de las acusaciones.
Ábalos ha aprovechado su última oportunidad para ironizar sobre algunas de las afirmaciones del fiscal Alejandro Luzón, al que ha acusado de copiar consignas del Partido Popular. En este caso, al referirse a la "colonización" de empresas públicas. El exdiputado valenciano sostiene que solo de su paso por el Gobierno, del que llegó a conocer todos sus secretos, solo se le puede achacar "dos contratos temporales" de "dos señoritas".
Sobre los contratos de mascarillas, el acusado ha destacado que no se hayan valorado en la causa los contratos que firmó el Ministerio del Interior con Soluciones de Gestión SL. Considera que este procedimiento es la prueba de que desde su Ministerio también se actuó conforme a la ley.
El exministro ha calificado de "inquisitoria" la dirección del magistradoLeopoldo Puente de la instrucción. Ha criticado que se le obligara a acudir a declarar con un "abogado repudiado" y, pocos días después, se acordara revisar sus medidas cautelares. "Aquello causó un efecto intimidatorio sobre mí", ha señalado.
"Tengo la sensación de que se me juzga como persona en vez de por hechos", ha añadido. Según su versión, esto ha servido para que Aldama pudiera crear un relato ajeno a la verdad para su beneficio propio, tras ser detenido por su papel en otra trama criminal. "La vía que le queda después de entrar en prisión es esta. Aprovechándose de un marco político con una polarización excesiva, vio una gran ventaja en politizar la cuestión y señalar a personas del Gobierno", sentencia.
Koldo se muestra como víctima de un juicio paralelo: "Me han destrozado"
Koldo también se ha dirigido al tribunal para denunciar el tratamiento mediático del caso. "No me pueden hacer más daño, me han destrozado por todos los medios. A mi familia la he perdido, a mis amigos los he perdido. Pero como se van a acercar a mí si cada persona que se acerca a mí ha sido destruida", ha defendido.
El exasesor ministerial ha señalado que al margen de una posible condena, ya se le ha castigado a él y a los suyos. "No voy a poder pasear, no voy a poder llevar al colegio a mi hija...", ha añadido.
También se ha mostrado dolido con la actuación de la Guardia Civil, con la que defiende que ha colaborado durante años. Aquí destaca la intervención de la UCO durante el registro de su vivienda, que considera "desproporcionada" y que se podría haber evitado, ya que estaba dispuesto a colaborar.
Koldo García se ha mostrado ante los presentes este miércoles en el Tribunal Supremo como un "humilde trabajador" con apenas patrimonio que lo único que "quería era ayudar", incluido a Víctor de Aldama. No obstante, ha negado haber recibido comisiones o dádivas por parte del empresario al que ha acusado de mentir para librarse de prisión.
Con la voz rota, ha reiterado que nunca ha recibido dinero de Aldama. El exescolta navarro ha señalado que tuvo que pedir un préstamo para poder sacar adelante a su familia y que eso es incompatible con el cobro de mordidas.
El exasesor ministerial se ha mostrado agradecido con el que fuera su jefe, "por darle una oportunidad" cuando le fichó para el MITMA, y al que ayudó cuando necesitaba pagar algunos gastos. Por ello, y otras muchas cosas, se ha mostrado fiel a su antiguo jefe, no tanto al Partido Socialista. "Ahora nos dejan de lado a mí y al señor Ábalos", ha manifestado después de calificar al ministro Ángel Víctor Torres como un "gran político" y de mencionar a María Jesús Montero con cierto cariño.
El que fuera mano derecha de Ábalos ha acusado al Partido Popular de ofrecerle un pacto para "engañar a los españoles" y "contar mentiras" a cambio de su libertad. Una rueda en la que también ha incluido a Víctor de Aldama al que ha acusado de aprovecharse del dinero de los ciudadanos "a base de mentiras".
José Luis Ábalos y Koldo García han optado por ejercer su derecho a la última palabra en el Tribunal Supremo. Un último alegato para defender su versión de los hechos y tratar de convencer al tribunal de su inocencia.