Cabinas insonorizadas para poder cantar los temas en la biblioteca: esta iniciativa de Murcia promete ser un éxito
Una medida pensada para opositores y estudiantes que redefine el uso tradicional de las bibliotecas y amplía sus posibilidades
Murcia ha decidido dar un paso más en su transformación cultural con la instalación de cabinas insonorizadas en varias salas de estudio, una iniciativa que está cambiando la forma de preparar exámenes… y que incluso abre la puerta a algo poco habitual hasta ahora: poder ensayar en voz alta, cantar o practicar presentaciones sin molestar a nadie.
La novedad ha comenzado a implantarse en las salas 24 horas de Ronda Sur y Beniaján, dos de los espacios con mayor afluencia de la ciudad. Allí se han instalado tres módulos individuales diseñados para quienes necesitan hablar, recitar o vocalizar durante el estudio. Pensadas inicialmente para opositores que preparan pruebas orales, estas cabinas están despertando el interés de otros perfiles, desde estudiantes universitarios hasta aficionados a la música.
Cada cabina ocupa aproximadamente un metro cuadrado y cuenta con aislamiento acústico que impide que el sonido trascienda al exterior. Esto permite utilizar la voz con total libertad sin alterar el ambiente del resto de usuarios, uno de los principales retos en las bibliotecas tradicionales. En su interior, el equipamiento incluye estante de trabajo, taburete acolchado, conexiones eléctricas, puertos USB y acceso a wifi, además de iluminación LED.
El diseño también ha tenido en cuenta el confort. Un sistema de ventilación renueva el aire constantemente, lo que evita la sensación de encierro en un espacio reducido. Su estructura modular facilita, además, que puedan trasladarse o ampliarse en otros puntos de la red municipal según la demanda.
Aunque su objetivo inicial es académico, la experiencia de otras bibliotecas apunta a un uso más amplio. En centros universitarios, por ejemplo, este tipo de cabinas ya se emplea para realizar videoconferencias, ensayar exposiciones o trabajar en equipo de forma virtual sin romper el silencio general. La posibilidad de reservarlas por franjas horarias también ha contribuido a ordenar su uso y maximizar su utilidad.
La inversión en Murcia supera los 15.000 euros y forma parte de un plan más amplio de modernización de las salas de estudio, que ya suman 19 espacios abiertos durante todo el año. A este despliegue se añadirán nuevas instalaciones en pedanías, ampliando la oferta para estudiantes y opositores.
Más allá de los datos, la clave está en el cambio de concepto. Las bibliotecas comienzan a adaptarse a nuevas formas de aprendizaje y expresión, donde la voz —ya sea para defender un examen o para entonar una canción— encuentra por fin un lugar sin romper la convivencia.
Murcia ha decidido dar un paso más en su transformación cultural con la instalación de cabinas insonorizadas en varias salas de estudio, una iniciativa que está cambiando la forma de preparar exámenes… y que incluso abre la puerta a algo poco habitual hasta ahora: poder ensayar en voz alta, cantar o practicar presentaciones sin molestar a nadie.