Zarrías contrató a Leire días después de verse su "amigo" Hernando con ella en Ferraz
Paró los pagos poco después de desvelarse su vínculo con el PSOE. Él dice que buscaba la intervención de Villarejo en los ERE, pero la mantuvo en nómina tras la anulación de su condena en el TC
El exvicepresidente andaluz, Gaspar Zarrías, declara como testigo en el caso Leire Díez. (Europa Press/Fernando Sánchez)
El histórico dirigente del PSOE andaluz Gaspar Zarrías decidió contratara Leire Díez días después de que la exmilitante socialista acudiera a finales de abril de 2024 a reunirse con la cúpula del partido en la sede central. El propio Zarrías reconoció este jueves al juez que acordó contratarla en mayo de ese año. En su declaración como testigo, además, calificó como “amigo” suyo a uno de los asistentes en aquella reunión en la cita de Ferraz, el también dirigente del PSOE, Antonio Hernando. En ese momento desempeñaba un cargo la Moncloa.
Zarrías prestó declaración este jueves durante una hora y media ante el juez de instrucción número 9 de Madrid, Arturo Zamarriego. Investiga las presuntas maniobras de Leire Díez al servicio del PSOE para frustrar las investigaciones de corrupción que cercan al Gobierno de Pedro Sánchez. Esas actividades incluían recabar datos comprometedores para desacreditar a los investigadores que dirigen las pesquisas.
Las respuestas de Zarrías sirven para establecer la cronología precisa que rodea a los hechos bajo investigación. Leire Díez se puso en contacto con él en 2021. Zarrías recibió una llamada en su móvil. Preguntado este jueves acerca de si no le sorprendió que tuviera su número, contestó que no. Preguntado acerca de si se interesó por saber quién se lo había dado, respondió que tampoco.
Según informan a El Confidencial fuentes presentes en el interrogatorio, Leire Díez se presentó como periodista, aunque Zarrías cree recordar que también dijo ser militante socialista. A la primera cita, en la glorieta de Bilbao de Madrid, acudió acompañada del empresario investigado por corrupción Javier Pérez Dolset, imputado también por estos hechos.
Le dijeron que estaban haciendo un trabajo de investigación sobre el polémico comisario José Villarejo y su relación con causas judiciales, como por ejemplo el caso Astapa. Querían hallar su sombra en el caso de los ERE de Andalucía. Villarejo, en ese momento, ya era un personaje tóxico, detenido e investigado en la Audiencia Nacional en múltiples piezas separadas por prácticas ilegales. Además, la mayoría de los hechos que se le imputan son de la época del PP en el Gobierno.
Demostrar la intervención del polémico comisario en la investigación de los ERE habría contribuido a desactivar el caso, al menos parcialmente ante la opinión pública. Leire Díez y Dolset le pidieron sentencias, autos y recursos de esa causa en la que fueron condenados Zarrías y otros referentes del PSOE andaluz como los expresidentes autonómicos José Antonio Griñán y Manuel Chaves.
Desde aquel 2021, Zarrías y Leire Díez mantuvieron la relación de una manera intermitente, pero experimentó un cambio significativo en 2024. En abril de ese año, el juez Juan Carlos Peinado abrió una causa por corrupción contra la mujer de Pedro Sánchez. El presidente reaccionó con cinco días de retiro para reflexionar sobre su continuidad en el cargo. Fue entre el 24 y el 29 de abril.
En ese periodo, Leire Díez se reunió dos veces con la cúpula del PSOE en Ferraz. Les llevó una serie de documentos, entre ellos, las conversaciones que había conseguido Pérez Dolset de Villarejo con un alto cargo de Interior del PP en 2014. En ellas, el comisario hablaba de usar en contra de Sánchez el negocio de las saunas de su suegro. Esa información se publicó después en varios medios de comunicación.
En una de esas reuniones de Ferraz estuvo Antonio Hernando, que entonces era adjunto al jefe de gabinete de la Presidencia del Gobierno. Hernando también declaró hace meses como testigo ante el juez Zamarriego por estos hechos. Contó que apenas estuvo 20 minutos en la cita y que la información que aportó Leire Díez ya se conocía. A pesar de ello, Hernando habló después con la abogada del PSOE para que intentase que la Audiencia Nacional citase a declarar a Villarejo y al alto cargo de Interior. Los jueces lo rechazaron.
Zarrías confesó al juez este jueves que es “amigo” de Antonio Hernando desde hace tiempo porque ambos formaron parte de la dirección del PSOE hasta que la dejó en 2016. Compartieron ejecutivas federales y trabajaron juntos en el partido bajo el liderazgo de José Luis Rodríguez Zapatero y Alfredo Pérez Rubalcaba.
Leire y Zarrías acordaron en mayo de 2024 que empezase a trabajar para su consultoraZaño Sociedad Consultora. Eso es días después de la reunión en Ferraz. Hasta entonces, la investigada había compaginado sus labores de recopilar información con puestos en empresas públicas controladas por el PSOE.
Según los datos de su vida laboral que obran en la causa y a los que ha tenido acceso El Confidencial, Díez empezó a trabajar en Enusa el 29 de septiembre de 2018 y terminó el 16 de noviembre de 2021. Al día siguiente, empezó a trabajar en Correos, donde permaneció entre el 17 de noviembre de 2021 y el 18 de febrero de 2024.
Zarrías le dijo al juez que jamás le comentó nada de Crónica Libre,el periódico digital con el que ella dice que colaboraba. El exdirigente andaluz condenado por los ERE dijo que pagaba a Leire Díez los gastos necesarios para que ella culminase su investigación en busca de la intervención de Villarejo en los ERE. Eran asuntos como dietas y viajes. Le pagó 4.000 euros mensuales desde el 1 de junio hasta el 30 de septiembre de 2024.
Ese cese de la relación laboral se produjo apenas 14 días después de que El Confidencial desvelase las actividades secretas de Leire Díez y su relación con el partido, el 16 de septiembre. Aquella primera información iba acompañada de dos fotografías de la investigada entrando y saliendo de Ferraz unos días antes. Leire Díez sostiene que ese día solo fue a ver a una amiga. Nunca ha identificado a la persona a la que presuntamente fue a visitar. La primera foto que captó este periódico era de ella saliendo de la sede y la segunda entrando de nuevo.
Zarrías explicó al juez que inicialmente le hizo un contrato de seis meses, pero se rescindió a los cuatro porque terminó su informe sobre Villarejo y los ERE. Le pagó un total de 16.000 euros. Se lo entregó en un pendrive, tal y como adelantó El Confidencial esta semana. Zarrías lamenta que el contenido era conocido y que no se pudo acreditar la intervención de Villarejo en el caso de los ERE.
Hay otro dato significativo en esta cronología. El Tribunal Constitucional anuló la condenacontra Zarrías por prevaricación en julio de 2024. A pesar de ello, la consultora Zaño del exdirigente socialista andaluz siguió pagando a Leire Díez. La relación de esta mujer con la empresa la dirigió Zarrías en persona, según le dijo este jueves al juez. Nunca hubo intercambio de correos, ni se le dio una cuenta corporativa.
En su interrogatorio ha dicho que tampoco le exigió que le mostrase la evolución de sus investigaciones. Zarrías aportó este jueves al juez un pendrive. Según dijo, contiene el material que le dio Leire Díez, pero no es el original. Tampoco conserva el primer ordenador en el que volcó la información, aunque sí un segundo aparato en el que también la tenía. El juez se quedó este jueves con el pen drive y le pidió que le entregue ese segundo ordenador donde también descargó la información.
Sobre la empresa, Zarrías aclaró que se creó en 2015, que tenía unos 18 empleados y que hubo años que llegaron a facturar cerca de un millón de euros por trabajos de consultoría. Estaba ubicada en la calle del Doctor Esquerdo de Madrid, pero él siempre se veía con Leire Díez en una cafetería cercana. Zarrías se jubiló en noviembre por un compromiso con su familia debido a motivos personales. Disolvió la sociedad el 31 de diciembre de 2025.
El histórico dirigente del PSOE andaluz Gaspar Zarrías decidió contratara Leire Díez días después de que la exmilitante socialista acudiera a finales de abril de 2024 a reunirse con la cúpula del partido en la sede central. El propio Zarrías reconoció este jueves al juez que acordó contratarla en mayo de ese año. En su declaración como testigo, además, calificó como “amigo” suyo a uno de los asistentes en aquella reunión en la cita de Ferraz, el también dirigente del PSOE, Antonio Hernando. En ese momento desempeñaba un cargo la Moncloa.