Feijóo arenga al PP a la batalla final contra Sánchez: "Tras Andalucía, todos a sus puestos"
El líder del PP exige en privado a sus diputados y senadores "apretar" y "estar preparados" ante la fase final de la legislatura. Elogia a Moreno pero pide no confiarse el 17-M por "los restos" en ocho provincias: "Hay que trabajar"
El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, en una reunión junto a sus diputados y senadores. (EFE/Mariscal)
"No estamos aquí para resignarnos. Para limitarnos a patalear. No estamos aquí para adaptarnos a esta decadencia. Estamos para corregirla". Alberto Núñez Feijóo quiere al PP tensionado ante la fase decisiva en la que entrará la legislatura tras la cita clave del próximo 17 de mayo en Andalucía. Sin que nadie se relaje. Con propuestas, con petición de explicaciones y responsabilidades. "Mucho trabajo y poco conformismo". Así se lo hizo saber el líder del PP a los cientos de diputados y senadores a los que reunió este martes en el Congreso de los Diputados para enfilar "la recta final" antes de volver a medirse con Sánchez.
"Nos ha dado caña", coinciden distintos cargos presentes en el encuentro. Feijóo tuvo una intervención abierta a los medios en la que pidió "exigencia" y "preparación" para "construir el comienzo del cambio". Pero en privado enfatizó esa presión, según trasladan distintas fuentes populares consultadas por El Confidencial. Y exhibió la trascendencia de la batalla que está por venir. Lo hizo desde el optimismo que trasladan los sondeos, pero con la idea clara de que "todos tenemos que apretar" y de que no hay que dar ninguna pelea por ganada. "Después de Andalucía, todos a sus puestos", esbozó el líder popular.
Si no hay cambios en el calendario, queda aún más de un año para las próximas elecciones generales. Pero Feijóo sabe que se la juega a todo o nada. Que el reto es mayúsculo. O Moncloa (aunque sea con Vox) o despedida. Y que, por tanto, "hay que dar el último empujón". El tono de la intervención del líder del PP, tanto la que utilizó en público como la que relatan cargos populares, anticipa un clima de inédita tensión en lo que resta de legislatura. El jefe de la oposición arengó a los suyos al choque frontal contra todo lo que Sánchez representa y "aprovechar el tiempo para preparar una alternativa aplicable desde el primer día".
"Entramos en la fase final, y de ella no cabe esperar más que la traca final de la degradación que este Gobierno ha generado", avisó, con la vista puesta en afilar la estrategia de oposición y estar alerta para denunciar por los cauces pertinentes cualquier acción de un Ejecutivo que comparó con el de Viktor Orbán en Hungría, y cuya derrota implica también un balón de oxígeno para los de Feijóo en su otro gran desafío: corregir la fuga de voto hacia Vox.
Pero antes de abordar el "examen final" de las generales y la eliminatoria previa que supondrán las autonómicas y municipales de mayo de 2027, Feijóo enarboló a puerta cerrada la importancia del "último parcial" del presente ciclo electoral para el futuro nacional. El líder del PP elogió "el trabajo que Juanma Moreno ha hecho y que pretende hacer en Andalucía" y ensalzó los primeros compases de la campaña que arrancará oficialmente el próximo 1 de mayo, en contraposición con un PSOE que podría caer por debajo del suelo electoral de 2022 y de un Vox que comienza a mostrar síntomas de agotamiento.
El panorama es favorable para los intereses del PP, pero Feijóo pidió a los suyos no confiarse ni "elevar las expectativas" ante una mayoría absoluta que, según los sondeos, Moreno sujeta con alfileres. Asumen en Génova que el resultado del barón andaluz, que cuenta con total autonomía respecto a la dirección nacional, condicionará el camino del líder del PP hacia la Moncloa. Sujetar un gobierno en solitario sin el concurso de Vox y hundir al PSOE representado por la hasta ahora vicepresidenta primera de Sánchez implicaría un impulso decisivo para la batalla nacional.
Ana Belén RamosJuan Fernández-MirandaGráficos: José Ramón Pérez
El presidente de los populares puso el foco, sin embargo, en la "difícil batalla por los restos" que se reparten en este caso en ocho provincias y en el hecho de que, hoy por hoy, "las mayorías absolutas son complicadas" y en este caso "puede depender de un puñado de votos" que "hay que trabajar", según apuntan fuentes populares. El mensaje coincide con el que ha abanderado hasta ahora el propio presidente andaluz, que este mismo martes pidió prudencia y que "nadie se confíe de las encuestas".
Feijóo realizó en este punto un breve balance de los resultados de las tres últimas autonómicas. En Extremadura, aunque María Guardiola mejoró en porcentaje de voto e igualó incluso al que obtuvo Moreno en las andaluzas de 2022(más de un 43%), se quedó lejos de la absoluta con la que soñaba y se vio obligada a iniciar una larga travesía por el desierto para formar gobierno con Vox.
El PP deberá medir también el impacto de los acuerdos autonómicos que firmarán con los de Abascal antes de que arranque la campaña andaluza, con un conjunto de cesiones que los ultraconservadores pretenden utilizar contra Moreno. Su objetivo pasa por retratar las posibles incoherencias internas de los popularesen asuntos clave como la inmigración y corregir, con ello, el frenazo que comienzan a experimentar en los sondeos, motivado en parte por el conato de crisis interna por la rebelión de exdirigentes del partido y el convulso contexto internacional protagonizado por un inestable Donald Trump.
"No estamos aquí para resignarnos. Para limitarnos a patalear. No estamos aquí para adaptarnos a esta decadencia. Estamos para corregirla". Alberto Núñez Feijóo quiere al PP tensionado ante la fase decisiva en la que entrará la legislatura tras la cita clave del próximo 17 de mayo en Andalucía. Sin que nadie se relaje. Con propuestas, con petición de explicaciones y responsabilidades. "Mucho trabajo y poco conformismo". Así se lo hizo saber el líder del PP a los cientos de diputados y senadores a los que reunió este martes en el Congreso de los Diputados para enfilar "la recta final" antes de volver a medirse con Sánchez.