El PSOE explora vías para prolongar la expulsión del diputado de Vox que se encaró con el vicepresidente
Los socialistas buscan imponerle una sanción mayor. Han impulsado una declaración institucional de condena, que el PP intentó modificar sin éxito. La ausencia del parlamentario provoca que la derecha pierda una votación
En otra legislatura de furia, más aún que la anterior, el incidente este martes en el pleno, con el diputado de Vox, José María Sánchez, subiendo al estrado de la Mesa del Congreso para enfrentarse con el vicepresidente primero del Cámara, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, y con una letrada ha coleado todo el día en el hemiciclo. La presidenta, Francina Armengol, se mostró más rígida a la hora de dirigir la sesión.
El reproche a la actitud del parlamentario fue general. En el PP, la portavoz en el Senado, Alicia García, la calificó de "bochornosa" y aunque en Vox han evitado hacer sangre, fuentes del grupo en el Congreso consultadas por Europa Press admiten que sus formas fueron "cuestionables". Sánchez ha sido expulsado del pleno (martes, miércoles y jueves, los tres días de duración) pero el PSOE no se conforma con esto y estudia más vías en el reglamento de la Cámara para que la sanción sea mayor.
Inicialmente, los socialistas pensaban que podrían usar el artículo 106, que permite prolongar la expulsión de un diputado durante un mes y privarle del sueldo. Establece que cualquier persona, sea o no miembro de la Cámara, que promueva un desorden grave con su conducta (de obra o de palabra) será inmediatamente expulsada. Y si es un diputado, la presidencia del Congreso puede suspenderlo en el acto por hasta un mes, sin perjuicio de sanciones mayores. Pero, esa decisión se debió tomar en el momento en que sucedieron los hechos.
Si, como parece, no es posible su aplicación, los socialistas ya exploran otras alternativas para que el altercado con el diputado de Vox, que dejó su escaño y subió a la tribuna reservada para la Presidencia para discutir con el vicepresidente porque decía que un parlamentario de ERC le había llamado "criminal" y "asesino", tenga una castigo mayor.
El propio portavoz del PSOE, Patxi López, ha instado a la Mesa del Congreso a aplicar una sanción "contundente". "Es muy grave. Esto no se puede consentir y tiene que tener consecuencias", defendió. Los socialistas pueden presentar un escrito a la Mesa para que lo valoren o la propia Mesa actuar de oficio. El PSOE y Sumar cuentan con mayoría en el órgano rector del Congreso. Esto supone que pueden aprobar con sus únicos votos cualquier propuesta disciplinaria.
El Partido Popular, por su parte, ha optado por ponerse de perfil ante el tenso episodio. En privado, fuentes de Génova aseguran que "el comportamiento" de José María Sánchez "es incompatible" con el PP, pero se negaron a firmar una declaración de condena rubricada por diez partidos representados en el Congreso y que no se ha leído finalmente en el pleno por falta de unanimidad. Tampoco la apoyó ni la formación de Abascal ni UPN.
Desde la formación liderada por Alberto Núñez Feijóo justifican que propusieron una serie de cambios al escrito a cambio de su respaldo, pero los socialistas "se negaron" a incorporarlos. El PP pidió incorporar a la declaración el por qué del conflicto —el diputado se encaró a Gómez de Celis después de un enfrentamiento con el diputado de ERC en sus respectivos escaños y fuera de micrófono— y exigió también incluir los antecedentes de otros grupos parlamentarios "igualmente condenables" por "gritos, insultos o gestos no reprobados habitualmente por la presidencia de la Cámara".
Los populares querían aprovechar también el documento para introducir la exigencia de que "la presidencia de esta Cámara deje de bloquear leyes" tras la sentencia que emitió este martes el Tribunal Constitucional y que da la razón al PP al considerar que el Congreso vulneró los derechos parlamentarios de la formación al prorrogar 71 veces el trámite de enmienda de una proposición de ley sin aportar justificación alguna.
La expulsión del polémico diputado de Vox le ha impedido participar en la votación que ha tenido lugar este miércoles en el Congreso. Y su ausencia ha provocado que el PSOE pudiera sacar adelante una proposición no de ley sobre el llamado "bibliocausto", para documentar la quema de libros durante la dictadura franquista y que fue criticada por los dos partidos de la derecha. Fue precisamente el debate de esta iniciativa el que desencadenó la polémica en la sesión de este martes. El voto de José María Sánchez era decisivo para inclinar la balanza.
No es la primera vez que el diputado de Vox por Alicante, con un discurso especialmente cáustico, protagoniza tensiones de estas características en el Congreso. En 2021 fue expulsado también por la Presidencia de la Cámara por llamar "bruja" a la diputada socialista Laura Berja, episodio en el que también se resistió a acatar la orden de abandonar el pleno. Pocos meses después, su nombre volvió a las portadas tras comparar en sede parlamentaria a Pedro Sánchez con Adolf Hitler y a Bolaños con el ministro de propaganda del nazismo, Joseph Goebbels.
En otra legislatura de furia, más aún que la anterior, el incidente este martes en el pleno, con el diputado de Vox, José María Sánchez, subiendo al estrado de la Mesa del Congreso para enfrentarse con el vicepresidente primero del Cámara, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, y con una letrada ha coleado todo el día en el hemiciclo. La presidenta, Francina Armengol, se mostró más rígida a la hora de dirigir la sesión.