El juicio en el Tribunal Supremo contra José Luis Ábalos, Koldo García y Víctor de Aldama empieza a coger otro color. Tras varias sesiones marcadas por el enchufe de las "amigas" del ministro en empresas públicas o el trasiego de dinero en efectivo vinculado al presunto cobro de comisiones, las testificales celebradas este martes se han centrado en la firma de contratos públicos para la adquisición de material sanitario, por los que el 'exnúmero dos' del PSOE se sienta en el banquillo de los acusados.
La declaración del exsubsecretario de Transportes, Jesús Manuel Gómez García, ha sido una de las más reveladoras. El también investigado en la Audiencia Nacional ha apuntado a José Luis Ábalos como la autoridad competente para ordenar la compra de mascarillas y a su exasesor como la persona que trasladó la oferta de la empresa de la trama a su departamento, incluso antes de que se redactase la orden ministerial.
En marzo de 2020, en plena crisis por el Covid-19, se acordó centralizar la adquisición de material sanitario por parte de Puertos del Estado mediante la tramitación de emergencia. Pocos días antes de que la orden se publicara en el BOE, Koldo García apareció con una oferta para la compra de mascarillas.
"El 19 de marzo no teníamos ninguna oferta, estábamos decidiendo qué calidad de mascarillas se iban a comprar. El día 20, hacia las dos de la tarde, Koldo vino a mi despacho con la oferta de Soluciones de Gestión. Yo la escaneé y pedí a mi equipo que se la enviara a Puertos del Estado". Así ha confirmado el testigo lo que ya declaró ante el magistrado de la Audiencia Nacional Ismael Moreno, el asesor del entonces ministro fue la persona que le trasladó la oferta de la empresa de la trama, incluso antes de que se conociera de manera oficial la necesidad de compra por parte del Ministerio dirigido por José Luis Ábalos.
"8 millones o nada"
El ex alto cargo de Transportes describe que tras abordar las necesidades para la compra de material sanitario se acordó la compra de 4 millones de mascarillas, no obstante, estos planes pronto cambiaron. Koldo comunicó, "en nombre del ministro", que el contrato debía duplicarse: "Eran 8 millones o nada".
Supuso que esta orden venía del entonces secretario de organización del PSOE, que, posteriormente, descartó otras ofertas. Según su versión, el que fuera mano derecha de Pedro Sánchez le indicó por WhatsApp que debían seguir adelante con la contratación acordada a pesar de que existían precios menores. "No quedaba más remedio", ha indicado.
Después de varias semanas, la escasez de mascarillas seguía siendo notable en España. Fue entonces cuando Ábalos le pidió preparar una segunda orden para la adquisición de material sanitario por parte de Adif. "Se replicó la orden empleada para Puertos. En ambas ocasiones habló con los presidentes respectivos para avisarles y ellos se pusieron a la orden", ha añadido.
El testigo ha explicado que la decisión de comprar las mascarillas era del ministro, como autoridad competente en el estado de alarma. Desde su departamento se actuó por orden del 'exnúmero dos' del PSOE, quien en ocasiones transmitía su parecer a través de su mano derecha, Koldo García.
El abogado de la acusación popular le ha interrogado sobre el hecho de que, finalmente, sobrasen mascarillas tras la adquisición de un número de mascarillas muy superior a lo inicialmente acordado. Gómez ha aclarado que el material suministrado por la empresa investigada no solo era para el Ministerio, sino que también se acordó dotar de medios a los transportistas, para lo que se les puso a disposición en las oficinas de Correos.
El testimonio del ex alto cargo de Transportes coincide con algunas de las revelaciones aportadas por Michaux Miranda, exdirector de personal de ADIF y la persona designada por el Ministerio para el reparto de mascarillas. Según ha defendido ante el tribunal, la orden venía con las cantidades ya fijadas desde el equipo de Ábalos.
En un momento de caos, en el que la prioridad era buscar proveedores de material sanitario, la entonces presidenta de Adif, Isabel Pardo de Vera, le facilitó una oferta de Soluciones de Gestión. Desde un inicio, "se primó a esta empresa frente a otra". Una opción resultó la más fructífera, pues, posteriormente, se comprobó que la otra empresa tenía problemas de suministro.
Según la versión de Miranda, la misma noche que se decidió adjudicar la compra a la empresa de Aldama, llegaron las mascarillas que Puertos del Estado le habían comprado. Esto hizo que la balanza se inclinara en favor de la mercantil vinculada al comisionista.
No obstante, este testigo también ha negado haber recibido presiones o amenazas por parte de Koldo García. La decisión de rechazar otras ofertas más baratas respondió a que eran de "muy difícil realización".
El juicio en el Tribunal Supremo contra José Luis Ábalos, Koldo García y Víctor de Aldama empieza a coger otro color. Tras varias sesiones marcadas por el enchufe de las "amigas" del ministro en empresas públicas o el trasiego de dinero en efectivo vinculado al presunto cobro de comisiones, las testificales celebradas este martes se han centrado en la firma de contratos públicos para la adquisición de material sanitario, por los que el 'exnúmero dos' del PSOE se sienta en el banquillo de los acusados.