Feijóo lanza contra el Gobierno a casi la mitad de sus diputados y premia a Tellado o Álvarez de Toledo
Un total de 65 parlamentarios del PP han interpelado al menos una vez al Ejecutivo en lo que va de legislatura. El líder popular potencia la exposición de los 'duros', estrategia que puede cambiar ante el rediseño del Gobierno de Sánchez
El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, junto al secretario general, Miguel Tellado, y la portavoz adjunta en el Congreso, Cayetana Álvarez de Toledo. (EFE/Fernando Villar)
Tras aterrizar en Madrid hace ya cuatro años y superar el shock de la amarga victoria en las últimas elecciones generales, Alberto Núñez Feijóo asumió que por primera vez en 14 años —presidió la Xunta con mayoría absoluta durante tres legislaturas y media— le tocaba reinventarse y ocupar la bancada de la oposición. Sabía que no sería tarea sencilla. Enfrente tenía a Pedro Sánchez, que amarró la Moncloa entregándose a Junts. Y al lado a un Vox que, como dijo José María Aznar, conserva "el deseo de exterminar al PP".
Sabía Feijóo que antes o después tendría que sustituir al tecnócrata de su etapa autonómica por el político; a la moderación por la confrontación y el pragmatismo por el colmillo. Tras su célebre "cuando el independentismo le falle, no me busque" a Sánchez, que pronunció en la sesión de investidura de noviembre de 2023, el jefe de la oposición perfiló una ofensiva sin cuartel, especialmente en el Congreso, la sede parlamentaria con mayor foco mediático. Y trazó una peculiar estrategia: no encerró el embate al Ejecutivo a un núcleo reducido de portavoces, sino que diversificó la respuesta lanzando al ruedo a casi la mitad de sus diputados.
De los 137 escaños que el PP obtuvo en la última cita con las urnas, 65 diputados han interpelado al menos una vez a los ministros de Sánchez en las sesiones de control de lo que va de legislatura y a la que le queda, como máximo, poco más de un año. Lo habitual es que el líder del PP dé el foco mayoritario a sus vicesecretarios nacionales, pero ha querido conceder también sobrado protagonismo a figuras menos mediáticas y diputados rasos a lo largo de estos años.
Las preguntas de portavoces adjuntos de la dirección del grupo parlamentario, como Jaime de Olano, Sofía Acedo, Miriam Guardiola, Sergio Sayas o José Vicente Marí, además de la secretaria general, Macarena Montesinos, suelen ser frecuentes en la confrontación parlamentaria, en la que se potencian también voces más sectoriales como la de la portavoz de la Comisión de Igualdad, Patricia Rodríguez; el diputado Eduardo Carazo; o la responsable de Interior en el Congreso, Ana Vázquez. En los tres casos igualan o superan la decena de intervenciones.
Pero si hay una figura ajena a la dirección nacional que destaca en el número de preguntas parlamentarias, esa es Cayetana Álvarez de Toledo. Feijóo no la incluyó en su 'núcleo duro' en ninguna de las remodelaciones ejecutadas estos últimos cuatro años, pero sí la 'rescató' primero como portavoz adjunta en la Cámara Baja tras ser defenestrada a nivel parlamentario por su antecesor en el cargo,y la incorporó después al Comité Ejecutivo Nacional.
El discurso de la diputada por Madrid tiene buena entrada entre los sectores más conservadores del partido y Feijóo la ha encumbrado como 'látigo' contra el Ejecutivo. Su protagonismo es superior incluso al de otros miembros de Génova como el vicesecretario de Hacienda, Juan Bravo, o el responsable de Educación e Igualdad, Jaime de los Santos. En lo que va de legislatura, la combativa dirigente ha realizado 32 preguntas parlamentarias y se ha convertido en la pareja de baile habitual del ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, al que se ha enfrentado en un total de 28 ocasiones.
Sus cifras chocan también con las de sus homólogos en la dirección del Grupo Parlamentario Popular, como Olano (17 preguntas); Sayas (14); Marí (10) o Rafael Hernando, que tan solo ha tenido tres intervenciones en los controles al Ejecutivo, sin contar con interpelaciones urgentes o comisiones parlamentarias. La tensión estalla cada vez que Álvarez de Toledo y Bolaños se cruzan en el Congreso y el PP aprovecha el tirón mediático de la dirigente, que acumula miles y miles de clicks en las réplicas que sube a su perfil de X.
Esta mañana le recordé a @felixbolanosg que lleva más de un año —desde el 28 de febrero de 2025— sin pisar la Comisión Constitucional.
Acumula hasta 15 solicitudes de comparecencia, 9 del PP.
Esta tarde nos han comunicado que comparecerá el 8 de abril.
— Cayetana Álvarez de Toledo (@cayetanaAT) March 25, 2026
El podio lo lidera Miguel Tellado con 56 preguntas dirigidas a los principales ministros del Ejecutivo, compartiendo en la mayoría de los casos foco con Álvarez de Toledo en los cara a cara con Félix Bolaños, pero también contra la ya exvicepresidenta primera María Jesús Montero, Fernando Grande-Marlaska o Yolanda Díaz. El lugarteniente por excelencia de Feijóo ha ocupado desde el principio un puesto privilegiado en el organigrama popular. Fue portavoz en el Congreso hasta el cónclave nacional de julio de 2025, momento en que se convirtió en "general secretario" como número dos de Génova y responsable de Organización.
La elevada notoriedad de Tellado y Álvarez de Toledo a lo largo de la legislatura ratifica la apuesta por el discurso afilado de Feijóo en el clima de crispación permanente que acompaña a la vida política desde hace años. Y la decisión de no bajar los decibelios en el Congreso se consolidó con el nombramiento de Ester Muñoz como portavoz parlamentaria. La diputada leonesa, de perfil beligerante e incisivo, fue cogiendo vuelo interno poco a poco. Feijóo la premió a finales de 2023 con la vicesecretaría de Sanidad y Educación, pero acabó consolidándose como una de las voces con más peso de la formación popular.
La actual vicesecretaria de Regeneración Institucional y Justicia, Cuca Gamarra, es otro de los principales alfiles del PP de Feijóo en el Congreso como también lo fue del de Casado. Esa posición la acreditan las 51 intervenciones que ha tenido a lo largo de la legislatura. Logró esa nota por la visibilidad de ocupar el puesto de secretaria general en Génova durante la primera etapa de Feijóo, y ahora lidera la estrategia jurídica de la formación popular. Es, además, una de las pocas dirigentes que desde hace tiempo suena como potencial ministrable en un futuro Gobierno del PP.
Por su parte, el protagonismo de Elías Bendodo —que acumula hasta 38 preguntas al Gobierno— podría decrecer con la salida de Montero de la vicepresidencia primera y del Ministerio de Hacienda. El actual responsable de Coordinación Autonómica y Local y anterior escudero de Juanma Moreno servía de ariete parlamentario a la ahora candidata del PSOE en Andalucía con el fin de allanar el terreno a "la madre de todas las batallas" que se librará el próximo 17 de mayo. El protagonismo de los citados dirigentes contrasta con la escasa presencia de la vicesecretaria Carmen Fúnez, un perfil más técnico y centrado en las labores de Sanidad y Política Social.
El que sí se prepara ahora a una mayor exposición en el Congreso es el responsable de Hacienda y exconsejero andaluz Juan Bravo, que hará dupla con Ester Muñoz para intentar arrinconar al nuevo vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, ante la falta de escaño del nuevo hombre económico de Feijóo, el exsecretario de Estado Alberto Nadal.
En lo que va de legislatura, el PP solo ha hecho tres preguntas al titular económico del Gobierno, lo que sirve de muestra de cómo Feijóo ha dado un giro a las prioridades políticas de la jefatura de la oposición en la legislatura de las cesiones al independentismo y de los escándalos judiciales del PSOE, y que ahora podría reajustar por el rediseño que Sánchez ha hecho de su Gobierno para afrontar la recta final de la legislatura.
Juan Fernández-MirandaAna Belén RamosDatos: José Ramón Pérez
El ascenso de Carlos Cuerpo —que rehúye la confrontación— y del técnico Arcadi España a la primera línea del Gobierno obliga a Génova a repensar su estrategia en el Congreso, recuperar la bandera de la gestión y combinar lo político con lo técnico para combatir la intención del jefe del Ejecutivo de pelear por el voto templado. El líder del PP se prepara también para mirar hacia adentro, hacer balance y, quizá, comenzar a reabrir el cuaderno azul con el que configurar su propio y aún teórico Consejo de Ministros... con el inconveniente de que ahora, posiblemente, deba dejar hueco a Vox.
Tras aterrizar en Madrid hace ya cuatro años y superar el shock de la amarga victoria en las últimas elecciones generales, Alberto Núñez Feijóo asumió que por primera vez en 14 años —presidió la Xunta con mayoría absoluta durante tres legislaturas y media— le tocaba reinventarse y ocupar la bancada de la oposición. Sabía que no sería tarea sencilla. Enfrente tenía a Pedro Sánchez, que amarró la Moncloa entregándose a Junts. Y al lado a un Vox que, como dijo José María Aznar, conserva "el deseo de exterminar al PP".