El juicio que acoge, por segunda semana consecutiva, el Tribunal Supremo no es un caso más. En el banquillo de los acusados se sienta José Luis Ábalos, el que fuera hombre de confianza del presidente, su fiel escudero y amigo, y una pieza clave del Gobierno. Los cimientos del sanchismo o, al menos, los que permitieron llevar a la Moncloa a su actual ocupante, están en peligro. José Luis Ábalos no fue un miembro más del PSOE. Fue el hombre fuerte de Ferraz que, junto a su sucesor en el cargo, Santos Cerdán, ha logrado traer de vuelta los peores fantasmas del partido.
Tras una primera semana marcada por los episodios más vergonzantes de la vida amorosa del exministro y por el trasiego de dinero en efectivo que apunta también a la sede de los socialistas, en los próximos días contaremos con nuevos protagonistas. La testigo estrella de la semana será Isabel Pardo de Vera, también imputada en la Audiencia Nacional por su presunta participación en el amaño de contratos para obras públicas.
La expresidenta de Adif tendrá que rendir cuentas este martes, si así se lo permite su defensa, ante el alto tribunal por el 'enchufe' de la expareja de Ábalos y los contratos de mascarillas. Su departamento firmó uno de los principales contratos con la empresa de la trama, valorado en 12,5 millones, para la adquisición de material sanitario.
Nuevos mensajes, intervenidos por la Unidad Central de la Guardia Civil (UCO), le vinculan directamente con la tramitación de estos expedientes. Las conversaciones incautadas por los investigadores evidencian que la exsecretaria de Estado de Transportes recibió y facilitó contactos para la firma de los contratos con Soluciones de Gestión SL, empresa que pagaba como conseguidor a Víctor de Aldama.
La UCO también sitúa a Pardo de Vera como pieza fundamental en la contratación de Jésica Rodríguez. Un ex alto cargo de Adif confirmó el pasado miércoles ante el tribunal que la expresidenta de este departamento le llamó en dos ocasiones para pedirle que intercediera en favor de la expareja de Ábalos. Su intervención sirvió para que los trabajadores de Ineco y Tragsa estuvieran al tanto del trato especial de la joven. Había que "dejar en paz" a la entonces conocida como la sobrina del ministro.
Dinero en efectivo
El flujo de dinero en efectivo seguirá siendo uno de los puntos clave del juicio durante las próximas semanas. Los magistrados tendrán la oportunidad de escuchar este lunes el testimonio de otro de los presuntos benefactores de José Luis Ábalos. Claudio Rivas, socio de Aldama y empresario investigado en el caso hidrocarburos, podrá defenderse de las acusaciones de las Pano y explicar por qué ordenó la compra de un chalet en La Alcaidesa para el 'exnúmero dos' del PSOE.
Esta es una declaración clave para dilucidar si la estancia de verano del exministro en Cádiz fue una contraprestación por sus gestiones en favor de Villafuel o si las mismas sirvieron, además, paraaumentar el dinero en caja de Ferraz. Según Carmen Pano, los 90.000 euros que entregó en la sede del PSOE eran de Rivas, pieza clave de la investigación por el fraude del IVA en el sector de los hidrocarburos.
Sobre el dinero en efectivo que circulaba en Ferraz también tendrá que rendir cuentas la exmujer de Koldo García. Las partes podrán interrogar a Patricia Uriz respecto a los sobres con billetes con los que llegaba el exasesor a casa y sobre por qué pagaban muchos de los gastos de su jefe.
Al igual que ocurrió con el que fuera su cuñado, Joseba García, estará asistida por la letrada Leticia de la Hoz. La testigo podrá decidir a qué preguntas contesta y a cuáles no por su condición de investigada en la Audiencia Nacional.
Amaño de obras públicas
Este lunes también se sentará ante el tribunal el exdirector de Carreteras, Javier Herrero. La UCO le sitúa como una de las piezas clave en la trama del amaño de obras públicas. Desde su puesto en la Administración tenía el poder y la capacidad de influir en los expedientes para la concesión de obras públicas por decenas de millones de euros.
Los investigadores le vinculan con la adjudicación de, al menos, cuatro obras que ascienden a más de 170 millones de euros. "Bingo!!! En Logroño”, este es uno de los mensajes más reconocidos en la trama de obras públicas que investiga la Audiencia Nacional, y que el ex alto cargo envió a Koldo García para informarle sobre una de las principales obras adjudicadas a Acciona. El exdirector de Carreteras informaba al exasesor ministerial del estado de múltiples expedientes que ahora están bajo el foco de la UCO.
Aunque esta parte del caso no se juzgará en el Tribunal Supremo, la conexión entre ambas causas hará inevitable que las partes quieran conocer más detalles de estas operaciones millonarias.
El conocido como caso Koldo, como se llamó a esta causa en sus inicios, no puede abarcar todo aquello que ha salido a la luz a raíz de la investigación a José Luis Ábalos. El procedimiento ha mutado y ha acabado por transformarse en una macrocausa, dividida en diferentes jurisdicciones y piezas, que tienen un punto común. Todos los caminos llevan a la corrupción en el PSOE.
El juicio que acoge, por segunda semana consecutiva, el Tribunal Supremo no es un caso más. En el banquillo de los acusados se sienta José Luis Ábalos, el que fuera hombre de confianza del presidente, su fiel escudero y amigo, y una pieza clave del Gobierno. Los cimientos del sanchismo o, al menos, los que permitieron llevar a la Moncloa a su actual ocupante, están en peligro. José Luis Ábalos no fue un miembro más del PSOE. Fue el hombre fuerte de Ferraz que, junto a su sucesor en el cargo, Santos Cerdán, ha logrado traer de vuelta los peores fantasmas del partido.