Begoña Gómez alega ahora que al llegar Sánchez a Moncloa pasó a cobrar solo el SMI
Su abogado replica al juez que la condición de presidente de su marido le hizo renunciar a su actividad privada "para evitar problemas" y sufrió "una grave pérdida económica"
La investigada por corrupción Begoña Gómez sostiene que la llegada a la Presidencia del Gobierno de su marido, Pedro Sánchez, le reportó una “grave pérdida económica”. Esa es la tesis que defendió su abogado ante el juez Juan Carlos Peinado, que en un auto había justificado su imputación por tráfico de influencias en el cambio radical que experimentó su trayectoria profesional tras la llegada del socialista a La Moncloa. En su exposición del pasado 1 de abril, a la que ha tenido acceso íntegro El Confidencial, el letrado alegó que Begoña Gómez pasó a cobrar el equivalente al Salario Mínimo Interprofesional (SMI) en la universidad.
Estos argumentos los expuso Camacho en su intervención durante la vista que se celebró la semana pasada, una diligencia a la que fueron convocadas las partes para que el juez les comunicase formalmente que, en caso de ir a juicio, se enfrentarán a un tribunal con jurado. Begoña Gómez no estuvo presente, pero acudió en su nombre el abogado Antonio Camacho, exministro del Interior en el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Desplegó un lenguaje contundente a la hora de criticar la investigación y el “ardor acusatorio” que dice estar sufriendo su cliente.
Se mostró especialmente airado en el momento de negar la acusación de tráfico de influencias, uno de los cinco delitos por los que está investigada Begoña Gómez junto al de intrusismo, apropiación indebida, corrupción en los negocios y malversación de fondos. En el auto, en el que el juez insistió en conducir el caso hacia un jurado, incluyó esta frase: "Tras la investidura de Pedro Sánchez se produce un cambio radical en la trayectoria de Begoña Gómez”.
Camacho replicó que “está acreditado en el procedimiento que Begoña Gómez, ya desde el año 2013, 2014, dirigía un máster en la Universidad Complutense. Por lo tanto, tenía actividad universitaria. Eso impide hablar de un cambio radical, de un cambio en la actividad profesional de la misma”. “Pero es que vamos más allá; empezó a dar clase en la Universidad Complutense de Madrid en el año 2012, en un curso técnico. Desde el año 2012, ella tenía actividad universitaria”, añadió.
Pedro Sánchez se convirtió en presidente del Gobierno en la primavera de 2018 cuando salió adelante la moción de censura contra el Gobierno del PP que lideraba Mariano Rajoy. Fue tras una condena al partido por el caso Gürtel.
“No podemos –añadió Camacho– hablar de un cambio radical salvo que pretendamos amoldar la realidad a aquello que nos interesa y al objetivo que, en mi opinión, no es el mejor funcionamiento de la administración de la Justicia del país. Flaco, flaco favor están dando a la imagen de la justicia en este país. Mi representada no cambió radicalmente su actividad, sino que en el momento en que su marido es nombrado presidente del Gobierno, decide dejar una actividad privada mucho más rentable que la actividad que pasa a desarrollar, porque tenía una posición importante en Inmark”.
Según su exposición, fue una decisión “para no generar problemas” y pasó a tener “solo actividad en relación a la Universidad Complutense de Madrid”. “Y es una decisión voluntaria con una grave pérdida económica.
“Lo único que cobraba mi representada de su actuación profesional en la Universidad Complutense eran 15.000 euros al año. La cátedra de Transformación Social Competitiva era absolutamente gratuita y, por lo tanto, sus ingresos se encontraban, supongo que en aquel momento, en el límite del salario mínimo interprofesional”, concluyó. Contra la decisión de llevar el caso a un juicio ante jurado popular tendrá la última palabra la Audiencia Provincial de Madrid.
La investigada por corrupción Begoña Gómez sostiene que la llegada a la Presidencia del Gobierno de su marido, Pedro Sánchez, le reportó una “grave pérdida económica”. Esa es la tesis que defendió su abogado ante el juez Juan Carlos Peinado, que en un auto había justificado su imputación por tráfico de influencias en el cambio radical que experimentó su trayectoria profesional tras la llegada del socialista a La Moncloa. En su exposición del pasado 1 de abril, a la que ha tenido acceso íntegro El Confidencial, el letrado alegó que Begoña Gómez pasó a cobrar el equivalente al Salario Mínimo Interprofesional (SMI) en la universidad.