Vox usará los pactos con el PP como "preludio" al de Feijóo y da casi por cerrado Extremadura
El partido de Santiago Abascal quiere demostrar su músculo negociador de cara a un futuro gobierno nacional con el PP. Las dos delegaciones se han reunido durante seis horas este viernes en busca de la investidura de María Guardiola
Cónclave de Vox en Málaga. (Europa Press/Álex Zea)
Vox sigue jugando la partida y espera hasta el último momento para su jugada final. Las conversaciones con el Partido Popular para alcanzar pactos en las comunidades autónomas siguen su curso con el partido de Santiago Abascal exprimiendo hasta el último minuto la negociación. Fuentes de la cúpula apuntan a El Confidencial que su objetivo es lograr un "gran acuerdo" que sirva de "preludio" de lo que pueden llegar a conseguir en un Gobierno nacional.
"Queremos demostrar toda la potencia negociadora y de logros que aporta Vox en una región como preludio de un Gobierno nacional", señala a este periódico una voz del alto mando de Vox. En los últimos días se han producido "avances positivos", pero "aún queda partido". Las mismas fuentes aseguran que la región donde se están produciendo más avances es Extremadura.
Este viernes, las delegaciones de PP y Vox han vuelto a reunirse en Mérida con la vista puesta en cerrar un pacto y poner fecha a la investidura de María Guardiola. Al margen de la presidenta en funciones y su secretario general, Abel Bautista, también se encuentra en la capital extremeña la jefa de gabinete de Feijóo, Marta Varela. Miguel Tellado, secretario general, también atiende la cita pero de forma telemática por motivos de agenda.
La reunión comenzó a las 9 de la mañana y se alargó durante seis horas. No se saldó con un acuerdo cerrado, pero en ambas formaciones ratfican que las conversaciones se encuentran ya "en una fase avanzada" con "un clima de colaboración y responsabilidad". Esta vez hubo un comunicado conjunto, en el que ambas partes aseguran "poder resolver pronto los asuntos pendientes, con el fin de alcanzar el mejor acuerdo posible".
Esta semana, la atención se ha centrado también en Aragón, donde el PP y Vox continuaron intercambiando posturas para llegar a un acuerdo de gobierno. Por parte del partido de Abascal participó en la reunión el portavoz en las Cortes de Aragón, Alejandro Nolasco, la secretaria general adjunta, Montserrat Lluis, el portavoz nacional de Vivienda, Carlos Hernández Quero, y el portavoz nacional de Energía, José María Figaredo, el mismo plantel que los de Abascal han enviado a Extremadura.
Estos dos últimos perfiles, el de Hernández Quero y Figaredo, tienen cada vez mayor predicamento en Vox. El portavoz de Vivienda, que sustituyó a Javier Ortega Smith como portavoz adjunto en el Congreso de los Diputados, representa al electorado joven cada vez más atraído por el discurso de Abascal, además de aglutinar las ideas de Vox en el que se ha convertido el principal problema para los españoles. Mientras, Figaredo se ha convertido en la voz económica del partido, tomando el relevo a Iván Espinosa de los Monteros como principal defensor de la rebaja de impuestos y otras medidas económicas de carácter liberal.
Este jueves, el partido organizaba un cónclave en Málaga con la presencia del Comité Ejecutivo Nacional (CEN), el Centro de Acción Política (CAP) y los portavoces nacionales. Un acto que ha servido para presentar de manera oficial a Manuel Gaviracomo candidato a las elecciones andaluzas. El partido quiere pasar página de las luchas internas y recuperar la mentalidad triunfalista que acompañaba a la formación hasta las elecciones de Castilla y León.
La formación rubricó un notable éxito electoral cuando decidió salir de los gobiernos del Partido Popular, pero son conscientes de que ha llegado el momento de volver a tener responsabilidades ejecutivas.Las elecciones andaluzas, de hecho, servirán para medir el impacto que los pactos con el PP tienen en las urnas.
Génova culpa a Vox del retraso en los acuerdos
Aunque en público exhiban "tranquilidad" y "sintonía" con los de Abascal por los avances en los acuerdos autonómicos, lo cierto es que tanto en las delegaciones territoriales como en Génova reina la frustración por la sensación de que Vox "juega con los tiempos" para controlar el relato político a las puertas de la campaña andaluza. En los dos territorios en liza controlan los nervios por el vertiginoso avance del calendario que les sitúa cada vez más cerca de la fecha límite: para el próximo 4 de mayo, Guardiola y Azcón deben haber sacado adelante sus respectivas sesiones de investidura. De lo contrario, ambos irían a las urnas el próximo 28 de junio.
Pero no es una posibilidad que contemplen tampoco en el PP, donde dan por seguro que los acuerdos llegarán. Los conservadores coinciden en el diagnóstico de que "no tendría sentido" desbloquear Aragón antes que Extremadura, la primera región en ir a elecciones y que lleva en interinidad casi cuatro meses. El hermetismo se ha impuesto en el PP en la fase final de las negociaciones, aunque fuentes de la dirección nacional insisten en que, pese a que "van a ser unas semanas muy intensas", no existen "grandes puntos de fricción" que impidan rubricar ya los documentos.
En Génova culpan a Vox del retraso en los pactos autonómicos. Creen que responde, en primer lugar, a la inquietud por un posible estancamiento en los sondeos tras el frenazo que experimentaron los ultraconservadores en Castilla y León; en segundo lugar, a la necesidad de resolver "el dilema interno" respecto a las consecuencias de volver a formar parte de los ejecutivos del PP; y por último, a la estrategia de Bambú de acercar los pactos a la campaña andaluza -arranca oficialmente el 1 de mayo- para intentar condicionar a un Juanma Moreno que sujeta con alfileres la mayoría absoluta.
En los últimos días, y mientras ensalza la buena relación con los barones del PP, Vox ha mantenido las espadas en alto con Feijóo y su equipo, a los que llegó a calificar de "contrabandistas de ría" en una misiva dirigida a sus afiliados. La crudeza de los ataques de Bambú no ha impedido que haya "avances" en los territorios, sobre todo en Extremadura.
Desde los equipos de Guardiola y Azcón aseguran que no es una cuestión que haya impactado en las conversaciones, a pesar de que tanto Miguel Tellado como Marta Varela, muy cercanos al presidente del PP, continúan en la mesa de diálogo. Pero la cadena de filtraciones, desmentidos, reproches y ataques de los últimos meses marca también el camino a la futura negociación entre Feijóo y Abascal para desalojar a Sánchez. El primer ensayo territorial de la nueva etapa entre Partido Popular y Vox anticipa un clima de grandes tensiones.
Vox sigue jugando la partida y espera hasta el último momento para su jugada final. Las conversaciones con el Partido Popular para alcanzar pactos en las comunidades autónomas siguen su curso con el partido de Santiago Abascal exprimiendo hasta el último minuto la negociación. Fuentes de la cúpula apuntan a El Confidencial que su objetivo es lograr un "gran acuerdo" que sirva de "preludio" de lo que pueden llegar a conseguir en un Gobierno nacional.