Correos internos revelan que Adif quitó un carril de Adamuz sin avisar a la jueza porque no aparecía en las facturas
La juez ha exigido explicaciones al organismo dependiente del Ministerio de Transportes. Los mails incorporados al sumario del caso revelan ahora otro grave fallo en la gestión de Adif
Imagen de la Guardia Civil de la investigación del accidente de Adamuz. (EFE/Guardia Civil)
Documentos internos enviados al Juzgado de Montoro (Córdoba) que investiga la muerte de 46 personas en el accidente de Adamuz revelan que Adif retiró un carril de las vías después del siniestro tras descubrir en una inspección visual que esos 36 metros de acero no aparecían en las facturas de sus proveedores. El administrador ferroviario sustituyó el carril sin avisar a la jueza.
La instructora del caso ha exigido explicaciones al organismo dependiente del Ministerio de Transportes. Los detalles del episodio, incorporados al sumario del caso, revelan ahora otro grave fallo en la gestión de la infraestructura. Según los correos electrónicos que se cruzaron después del accidente el fabricante del carril, Arcerlor Mittal, y la empresa encargada de colocarlos, Talleres Alegría SL, en la zona del accidente estaba instalado un carril con número de serie 312592104A que no constaba en las facturas ni en las órdenes de entrega.
Los correos denotan el nerviosismo que cundió en Adif tras detectar este fallo. En concreto, Talleres Alegría SL pidió a Arcelor Mittal el 23 de febrero, un mes después de la fatídica colisión entre el Iryo y el Alvia, que le aclarara por qué esa viga no figuraba como suministrada. “Este carril no aparece. El cliente [Adif] nos exige una aclaración urgente de dicha diferencia dada la importancia del asunto”, recoge un primer correo.
Ese mismo día, Arcerlor Mittal contestó a Talleres Alegría SL confirmando que, efectivamente, el carril que se encontraba instalado en Adamuz en el momento del siniestro no tenía ningún soporte legal. “En relación con el carril 312592 104 A identificado en la fotografía”, respondió el fabricante, “nuestros registros indican que dicho raíl no está incluido en la nota de entrega de vuestro pedido abajo referenciada”. “Como no podemos confirmar la certificación y, como medida preventiva, hay que reemplazar el carril afectado por esta cuestión de trazabilidad”, planteó Arcelor Mittal.
Al día siguiente, 24 de febrero, Talleres Alegría SL reenvió a Adif el correo que había recibido del fabricante horas antes. “Como veis, no aseguran la trazabilidad por lo que indican QUE HAY QUE CAMBIAR ESA BARRA”, escribió el director de Construcción de la empresa encargada de la instalación de los carriles, conminando al organismo del Ministerio de Transportes a reaccionar cuanto antes.
El día 25 de febrero se produjo una reunión entre Arcelor Mittal y directivos de Adif en la que el productor de la vía confirmó que no podía acreditar la trazabilidad del acero que permanecía colocado en la zona del accidente, por lo que recomendó formalmente que fuera “retirado y sustituido con carácter urgente”, como recoge otro correo en poder de la instructora del procedimiento.
Según estos documentos, Adif reemplazó finalmente esos 36 metros de acero en las madrugadas del 4 y 5 de marzo, pero lo hizo en secreto y sin avisar a la jueza del caso. No solamente eliminó los 36 metros de carril que había instalado de manera irregular, sino que intervino en un tramo mayor de la infraestructura para colocar una nueva barra de 42 metros de longitud, forzando también la eliminación de soldaduras presentes en el momento del accidente.
La jueza tardó varios días en descubrir que Adif había efectuado modificaciones en el trazado del siniestro sin solicitar ningún tipo de autorización y ha exigido aclaraciones inmediatas, además de información sobre el lugar en el que se encuentra el material retirado.
Las pesquisas apuntan precisamente a la responsabilidad penal del gestor de la infraestructura en la muerte de las 46 personas que fallecieron en la colisión. La investigación de la Guardia Civil, así como las averiguaciones de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), apuntan a que el Iryo se salió de la vía provocando el impacto con el Alvia por la rotura del carril dirección Córdoba-Madrid.
Un nuevo informe ha desvelado que la barra se fracturó el día anterior al accidente. La Guardia Civil ha detectado un descenso crítico de la tensión eléctrica en ese punto de la vía 22 horas antes del descarrilamiento del Iryo. Sin embargo, Adif no detectó la rotura porque sus sistemas de detección no funcionaban. Según la empresa del Ministerio de Transportes, había reducido los umbrales de alarma del mecanismo de detección de invasión de carril para evitar falsos positivos.
Las revelaciones de las últimas horas han colmado la paciencia del PP, que ha reclamado este jueves el "cese fulminante" del titular de Transportes. "No puede continuar ni un minuto más", saltaron diversos dirigentes populares en redes sociales que ven "incomprensible" que continúe en el cargo. Desde el Congreso, la portavoz Ester Muñoz acusó directamente al Gobierno de haber "jugado con las vidas de los españoles" y exigió, de nuevo, la salida de Puente tras "demostrarse que mentía". "Se pudo detectar, pero no se hizo. Y lo que se preguntan muchos españoles es cómo están el resto de vías y si es seguro coger el tren", lanzó.
Documentos internos enviados al Juzgado de Montoro (Córdoba) que investiga la muerte de 46 personas en el accidente de Adamuz revelan que Adif retiró un carril de las vías después del siniestro tras descubrir en una inspección visual que esos 36 metros de acero no aparecían en las facturas de sus proveedores. El administrador ferroviario sustituyó el carril sin avisar a la jueza.