Miss Asturias dice en el juicio que acudió a Ábalos como amigo: "Era madre soltera"
Le contó su situación a Ábalos y acabó trabajando en Logirail aunque, según ha asegurado, no tiene constancia de si el exministro movió hilos para enchufarla o prosperó por sus cualidades
La ex Miss Asturias, Claudia Montes, a su llegada al Tribunal Supremo. (Europa Press/Alberto Ortega)
Después de Jésica, llegó Claudia. El juicio contra José Luis Ábalos avanzó este miércoles en uno de los tantos apartados que revisará el Tribunal Supremo respecto a las actividades del exministro de Transportes. Abordó la forma en la que se enchufó a Claudia Montes, antigua Miss Asturias, en otra empresa pública en este caso Logirail. Si la expareja del socialista fue colocada en Ineco y Tragsa y no acudía a trabajar, Montes accedió a la filial de Renfe aunque en su caso las circunstancias cambiaron. Según su versión, no era pareja de Ábalos ni mantenían contactos románticos, sino que eran amigos de 'Insta'. Mantenían, ha lanzado, una relación "virtual".
Ábalos le echó un cable por sus circunstancias, describió. Sabía que era madre soltera y necesitaba trabajo. "Le conté mi situación como a cualquier amigo", explicó. No hizo falta más. José Luis, como le ha llamado continuamente en respuesta a las preguntas de las partes, le envió los enlaces necesarios para que solicitara empleo en la empresa. Venía de trabajar como encargada y estaba cualificada.
El fichaje se ultimó como solía pasar siempre. Con la participación de Koldo García. Contactó con él por indicación de Ábalos y le mandó el currículum y unas fotos. En esos momentos Logirail "estaba creciendo a pasos agigantados" y había puestos para dar y tomar. Tras un par de entrevistas —una telefónica y otra presencial— acabó contratada.
Como explicó en distintos puntos del interrogatorio, nunca supo con seguridad si José Luis había mediado, pero siempre lo sospechó. "Ustedes están demostrando por los mensajes que hicieron algo detrás, pero a mí no me dijeron nada. José Luis no me llamó y me dijo, oyes, te he enchufado", dijo para explicarlo. Pese a no saberlo, recurría a Ábalos cada vez que tenía un problema y los problemas no tardaron en llegar.
"José Luis no me llamó y me dijo, oyes, te he enchufado"
Tras realizar una formación en Santiago, se le ubicó en un puesto de trabajo, en la estación de Renfe de Oviedo, que no le gustaba, donde carecía de funciones y en el que la tenían sin ordenador y mirando a una pared. Lo primero que hizo fue recurrir a su amigo y quejarse. Según ha indicado, a ella le "gustaba su trabajo", pero tuvo problemas con algunos de sus jefes. Tanto le gustaba que en esos ratos sin ocupación clara, cogía libros de la biblioteca.
Esta afirmación ha provocado la intervención del presidente del tribunal, Andrés Martínez Arrieta, que le ha preguntado si leía en horario laboral. Montes se ha apresurado a explicar que los libros que cogía eran "de trenes" y que los leía para ampliar su formación y evitar estar mano sobre mano. Montes, que en los últimos meses ha mostrado un perfil combativo en televisión, se ha presentado a primera hora de la mañana a las puertas para asegurar ante los medios de comunicación presentes en los alrededores de la Plaza de París que llegaba dispuesta a "contar toda la verdad". Su único temor era que Koldo García le intimidara con la mirada.
Lucha de jefes
Ante el tribunal también se ha desplegado a lo largo de la mañana la escena de las diferencias de criterios que su trabajo provocó en los dos directores gerentes de Logirail. El primero le abrió un expediente porque no acudía a trabajar y quería despedirla. Cuando estaba en ello fue mágicamente sustituido por otro que creyó —según su versión— que echarla era desperdiciar los recursos empleados en su formación. Y no la echó. Le dio mayor categoría.
No obstante Montes repitió una y otra vez que nunca tuvo constancia segura de si Ábalos o su ayudante Koldo movían hilos para ayudarla. García le dijo "desde el principio" que su jefe era él ya que era consejero de Renfe. A pesar de todo siempre creyó —o así quiso venderlo ante la Sala— que su receta para prosperar no era José Luis ni su ayudante sino el "tiempo, esfuerzo, trabajo y muchas horas extras".
En la Sala se ha podido sentir cierta tensión entre la defensa de Koldo García y la testigo, reflejo de la mala relación que el exasesor ministerial y Montes han mostrado tener en los últimos meses. Ambos han encarnado una dura batalla en los medios de comunicación, donde se han lanzado varias acusaciones, que terminarán por dirimirse en los tribunales.
En esta ocasión, Montes ha lanzado un nuevo dardo a Koldo, que sentado tras su letrada, negaba con la cabeza. La "amiga" del exministro ha deslizado que existen conversaciones de WhatsApp —ajenas a las intervenidas por la UCO— sobre las que la defensa ha intentado interrogarla. En contraposición a la defensa del exescolta navarro, la testigo ha negado que se quejara ante Koldo de su situación en Logirail. No le hacía falta. Para eso tenía a su amigo José Luis.
Después de Jésica, llegó Claudia. El juicio contra José Luis Ábalos avanzó este miércoles en uno de los tantos apartados que revisará el Tribunal Supremo respecto a las actividades del exministro de Transportes. Abordó la forma en la que se enchufó a Claudia Montes, antigua Miss Asturias, en otra empresa pública en este caso Logirail. Si la expareja del socialista fue colocada en Ineco y Tragsa y no acudía a trabajar, Montes accedió a la filial de Renfe aunque en su caso las circunstancias cambiaron. Según su versión, no era pareja de Ábalos ni mantenían contactos románticos, sino que eran amigos de 'Insta'. Mantenían, ha lanzado, una relación "virtual".